A MANERA DE EXPLICACIÓN

Como lector siempre me interesó leer de todo, entiéndase, lectura de calidad, o sea, esa lectura que invita a la reflexión, esa lectura que como la buena comida nos deja un placer intrínseco que tarda mucho en disiparse.

De niño me gustaba leer biografías, ya lo he dicho y lo he dejado escrito que la primera biografía que leí si mal no recuerdo a los seis años fue la vida de Alexander Graham Bell. Quedé cautivado. Con los años vinieron nuevos descubrimientos. Cuentos, leyendas, tradiciones (Palma fue el primero), mitos, novelas, poesías, etc. Un día encontré un libro que llevaba por título “Diario Íntimo” de Amiel.

Fue en la adolescencia. Lo primero que me pregunté fue ¿y quién es Amiel? Indagando descubrí que era suizo, que fue pedagogo, escritor y poeta, que su nombre era Enrique Federico y, que muy estudiado por médicos, biólogos y escritores, se llegó a considerarlo como un caso representativo de la timidez. Su “Diario” es lo único que se recuerda de él, al morir su autor este valioso documento sumaba 16000 cuartillas. Su “Diario” es el único libro que tengo en mi biblioteca, pero cuando lo releo pienso que vale su peso en oro. Años después conseguí “Amiel” el ensayo que hizo Gregorio Marañón basado en el pensamiento y la vida del escritor suizo. Este libro del español me aclaró muchas dudas.

Tan importante como conocer este “Diario”, fue el hecho de que cuanto “Diario” se me cruzaba en mis incursiones de búsqueda de libros (librerías como Familia, Época, ABC, Juan Mejía Baca o en las “Librerías de Viejo”), pasaba a mi poder. Así fueron llegando los diarios de Kafka, Virgina Woolf, Dostoyevski, Anais Nin, Thomas Mann, Hesse, el diario poético de Unamuno, “Cancionero”, Robert Musil, Sthendal y tantos otros.

Pero surge una pregunta. Uno se levanta una mañana y dice: voy a escribir mi “Diario”. Estoy convencido que todos se levantaron con un cerillo encendido en la mano que prendió la pólvora. En mi caso, por qué se dio. Porque una mañana sentí la sensación de que anotar lo que pensaba de las cosas que hacía, lo que pienso de muchos temas como poética, religión, educación, literatura y también de gente que conozco. Pero quizá lo más importante era la necesidad de anotar mis reflexiones sobre libros que estoy escribiendo y de los que pienso escribir en un futuro inmediato. También pienso que un “Diario” es un buen método para ejercitarse en el arte literario, así como una forma de registrar nuestras acciones diarias por más banales que parezcan: a qué hora se levanta uno (en mi caso nunca es a la misma hora), que desayunas, que tan desiguales o similares son tus días y tantas cosas que conforman la existencia de un ser humano. ¿Cuántas personas escriben un Diario?

Deben ser muchas. Cada quien sabe por qué lo hace y conoce mejor que nadie el hecho que lo motivó.

Leer un diario de un escritor, músico, pintor o científico es un placer que se debe gustar de a pocos. Es una tarea dura; no es como leer un cuento, una novela o un poema. Si pensamos en los veintiséis volúmenes que conforman el “Diario” de Virginia Woolf escritos entre 1915 hasta 1941 (cuatro días antes de que se suicidara) tendremos una idea de la gravidez y densidad de esta lectura. Y eso que la escritora inglesa muchas veces no escribía a diario, muchas lagunas en estos volúmenes nos hacen ver que podía pasarse en blanco una o dos semanas.

Los diarios me han servido para conocer no sólo al artista sino al ser humano que vive en ellos. Tomo algunos fragmentos para ilustrar esta apreciación.

En Kafka, “Diarios” (1910 – 1923); escribe el checo:

“30 de octubre de 1911. Este deseo que casi siempre experimento cuando por una vez me siento bien del estómago, de acumular en mí aterradores azares de comida. Satisfago este deseo sobre todo frente a las salchicherías. Si veo una salchicha con un cartel que la sindica como salchicha vieja, dura y casera, la muerdo imaginariamente con todos los dientes, y trago rápida y regularmente, sin pensar, como una máquina. La desesperación que es inmediata consecuencia de este acto puramente imaginario, me suscita una prisa aún mayor. Me meto sin masticar los largos costillares en la boca, y luego los saco nuevamente por detrás, desgarrando el estómago y los intestinos. Me como las sucias salchicherías hasta dejarlas totalmente vacías. Me atiborro de arenques, encurtidos y todas esas comidas viejas, nocivas y picantes. De sus cajas de lata, los bombones caen dentro de mí como granizo. De este modo gozo no sólo de mi buena salud, sino también de un sufrimiento indoloro y que puede desaparecer inmediatamente”.

Esta lectura nos permite comprender mejor esas reflexiones de muchos de los personajes de sus relatos (Un artista del hambre, La metamorfosis, Investigaciones de un perro, La condena).

En Virginia Woolf, “Diario de una escritora”, edición a cargo de Leonard Woolf; escribe la autora de “Orlando”:

“Domingo, 9 de abril de 1921.

Debo fijarme en los síntomas de la enfermedad, a fin de que no me pille desprevenida en la próxima ocasión. El primer día, una se siente desdichada; el segundo, feliz. Affable Hawk habló de mí en el New Statesman, lo cual me hizo sentir importante (y esto es lo que una quiere), y Simpkin Marshall llamó pidiendo cincuenta ejemplares más. Forzosamente he de vender el libro. Ahora tengo que aguantar todas las bromas e ingeniosidades de la crítica privada, lo cual no me gustará”.

“Martes, 12 abril de 1921.

A toda prisa debo consignar más síntomas de la enfermedad, a fin de poder consultar esta página y tomar los medicamentos pertinentes, en la próxima ocasión. Bueno, he pasado el estado agudo, y he llegado al filosófico semidreprimido e indiferente, y he pasado la tarde dejando paquetes en las librerías, yendo a Scotland Yard a buscar mi bolso, donde L. se ha reunido conmigo para ir a tomar el té, y me ha dicho al oído la pasmosa noticia de que Lytton estima que «Cuarteto de cuerdas» es «maravilloso». Esto lo ha sabido a través de Ralph, que no exagera, y a quien Lytton ninguna necesidad tiene de mentir; y durante unos instantes me ha empapado el placer todos los nervios, hasta el punto que he olvidado comprar el café, y he caminado hasta Hungerford Bridge, estremecida y vibrante. Era un hermoso atardecer azul, con el río del color del cielo. Y, luego, también esta Roger, que cree que estoy en el camino de efectuar verdaderos descubrimientos y que no soy, ciertamente una falsaria. Por el momento, he batido todas mis anteriores marcas de ventas. Pero no estoy, con mucho, tan complacida como deprimida estuve; y ahora con sensación de seguridad; el destino no puede tocarme; los críticos pueden fallarme; y las ventas decrecer. Lo que temía era que hubiera perdido talla y no fuera digna de atención”.

Fragmentos interesantes que ya nos indican que ese mal de la cabeza (sus fuertes depresiones) ya la acechaban constantemente desde los 29 años.

El voluminoso “Diario de un escritor” de Fiodor Dostoyevski nos muestra a un hombre actuando directamente sobre su experiencia diaria y no en el plano netamente del artista. Es un Dostoyevski que desnuda su intimidad para hablar sin tapujos. No deja por ello de ser el creador genial que fue, en este contacto con la vida diaria enriquece su valor artístico. Dostoyevski no sólo fue un literato, sino un pensador de polendas que a través de sus experiencias y reflexiones se había forjado una filosofía. Influido por los Evangelios su visión de las cosas tenía una visión apocalíptica. Uno de los mejores fragmentos que he encontrado en su “Diario” es aquel en que habla de la escritora francesa, George Sand, a raíz de su muerte.

El comentario que hace sobre la polémica escritora es sobrio, sin apasionamientos, es la opinión de un hombre reflexivo, juicioso en extremo.

“Junio de 1876

Por lo que a las heroínas se refiere, repito que al leer a Jorge Sand por vez primera, a los dieciséis, quedéme asombrado de la contradicción entre lo que sobre ella se escribía y se hablaba y lo que encontraba en sus libros. En aquella realidad, muchos o cuando menos algunas de sus heroínas – tipos, acusaban una tan alta pureza moral, que no cabía pensarla sin suponer enormes exigencias morales en el alma del artista, sin el acatamiento al más cumplido concepto del deber, sin reconocer y proclamar la suprema belleza en la misericordia, la mansedumbre y la justicia. También por entre la piedad, la mansedumbre y el acatamiento del deber abríase paso un extraordinario orgullo de reclamación y de protesta; pero ese orgullo resultaba precisamente exquisito, por derivarse de esa suprema verdad, sin la que la Humanidad no habría podido nunca mantenerse en su altura moral. Ese orgullo no era hostilidad quand méme, por aquello de yo soy mejor que tú, sino única, y exclusivamente el sentimiento de la más austera incapacidad para hacer buenas migas con la mentira y el vicio, por más que tal sentimiento, vuelvo a repetirlo, no excluyese el perdón y la piedad universales, sino que, lejos de eso, correspondiendo a ese orgullo, venía a pesar de un deber enorme sobre la criatura. Esas sus heroínas lampan por sacrificarse, por consumar una magna acción. Gustáronme, sobre todo, por aquel entonces en sus primeras obras un par de tipos de muchachas de sus llamados cuentos venecianos (a los que pertenecen también L'Uscoque y La Derniére Aldini), tipos que luego habían de lograr su perfección en Jeanne, en esa obra ya genial que brinda una solución clara y acaso indiscutible al problema histórico de Juana de Arco. Encarnada en una chica pueblerina de nuestros tiempos, se nos presenta de pronto la figura de Juana de Arco histórica y legitima, visiblemente la posibilidad real de aquel magno y admirable fenómeno histórico: un cometido muy propio de Jorge Sand, pues ningún escritor de su época ha llevado en su alma un tan puro ideal de muchacha inocente,… un ideal tan puro y, por su inocencia, tan poderoso”.

Dentro de la prosa histórica y epistolar hay otras manifestaciones que, como caminos paralelos unos y caminos secantes otros, se asemejan a las confesionales páginas de un Diario. Ahí están las memorias que pueden ser narraciones de sucesos históricos vividos por la persona que escribe, se por su real participación en los mismos o por haberlos presenciado muy de cerca.

Pueden las Memorias considerarse un relato autobiográfico, aunque suele identificarse con la autobiografía en que en la primera se acostumbra prestar igual o mayor atención a los acontecimientos históricos y culturales, como hemos apuntado, mientras que la segunda se centra en la narración de la vida del que escribe.

Por último si hablamos de otra especie “emparentada con el “Diario” y las “Memorias”, mencionaremos la “autobiografía”, que en sentido cabal, vendría a ser la biografía que hace el autor de su propia vida, por ello, siempre estará escrita en primera persona. Aquí se da algo curioso, pues en muchos casos una obra puede tener valor autobiográfico, aunque el artista no revele que los datos ofrecidos son tomados de su propia vida, verbigracia, las novelas “El último puritano” del filósofo norteamericano de origen español George Santayana, y “Prueba de Ricardo Feverel”, de George Meredith. Hay un caso suigeneris, el de Henry Miller, donde su trilogía Trópico de Cáncer, Trópico de Capricornio y Primavera negra que, a pesar de la ficción, guarda una alta dosis de autobiografía.

Cierro esta “A manera de explicación” con esta amena narración que Robert Musil hace en su “Diario”:

“Enfermeras: hablan de todo con uno. Sífilis, análisis de orina, «enuresis», enemas. Te visten y te desvisten y serían capaces de tocarte en cualquier parte. Es como si fueran inmunes frente a esa sexualidad acumulada. Y, sin embargo, no dejan de ser completamente femeninas. Tienen sus enfermos preferidos, pasean con los jóvenes por los pasillos arriba y abajo, haciendo arrumacos. A veces, los pasillos bullen de parejitas.

Por lo que parece, los soldados les hacen alusiones de mal gusto. Algunos tenientes deslizan su mano en los bolsillos de las batas”.

[Cuaderno sin número][no más tarde de 1916 – 1918 / 9].

Guillermo Delgado.

Wolfsschanze, noviembre del 2013.

viernes, 29 de noviembre de 2013

DIARIOS (2013 - 2017)






2013
Junio 30, 2013
Estoy tentado de pedirle a Milagros cambiar el mobiliario de la casa como una forma de salir de la rutina. Terminar de decorar las paredes de las habitaciones donde los innumerables libreros han dejado espacio. Tenemos afiches de cuadros de Botero, Dalí, Klimt, Miró, Kandinsky, Kokoscka e innumerables fotografías de músicos, escritores, políticos, etc., que esperan su momento en un rincón de la casa. Las jornadas laborales y los interminables viajes en el transporte caótico que vive Lima nos dejan muchas veces extenuados. Los pocos días de descanso entre bimestre y bimestre en la escuela es el único tiempo del que disponemos.



Agosto 04, 2013
Amanecí con una frase en la mente que me vino en sueños: Dios pone duras pruebas a los que anhelan las cumbres. Será que la noche anterior releía “Poesía y verdad” de Goethe, y leí: … “las alturas nos atraen, más no los escalones”.



Agosto 06, 2013
Vasos, platos descartables, bolsas de plástico, envolturas de productos de consumo masivo, botellas, periódicos, cartones, cáscaras de naranjas y otras frutas; toda una montaña de inmundicia desparramada por las calles. Buen telón de fondo para una novela urbana: La ciudad de los cerdos.



Setiembre 13, 2013
Escribir es una pasión que extenúa, irrita muchas veces cuando no se logra plasmar una idea, un pensamiento, una historia como realmente quisiéramos que fuese. Los pensamientos o las ideas no surgen como burbujas del agua que hierbe o como un chorro de agua que fluye cuando abrimos el grifo, sino a partir de constantes lecturas, del conocimiento de la historia – pasada y presente – de los intereses que accionan el pensamiento del escritor. Si algo diferencia a un escritor nato del común de los mortales es que el primero posee una sensibilidad, un sismógrafo capaz de percibir el más leve movimiento de su mundo exterior e interior; un catalizador que trabaja constantemente con los pensamientos en un proceso de introspección de donde surgen las ideas para ser trabajadas con la delicadeza y la atención de un orfebre. El escritor avista el mundo con la atención de quien observa las mercaderías de un escaparate antes de realizar una compra, con la finalidad única de explorar la médula ética y estética del mundo que lo rodea, buscando enriquecer con ello su universo creativo. El escritor no se queda en la novela que leyó, en el ensayo que lo desveló varias noches; él va más allá: sintetiza, analiza, desmenuza las páginas que más lo tocaron y, a través de su escritura, comenta, opina, emite juicios, cerrando así un círculo concéntrico donde todo el proceso se convierte en obra.
Setiembre 20, 2013
Maratón de relecturas con gran voracidad: Dickens, Sthendal, Mauriac, Claudel, Stevenson; entre los nativos Gonzáles Prada, Mariátegui, Riva Agüero; para darle trabajo al cerebro: Borges y Cortázar. Encuentro una dolorosa sentencia de Plinio que ha permanecido traspapelada en mi desorden: “Quien quiera cosechar lágrimas que siembre amores”.



Octubre 16, 2013
Al fondo hay sitio, apéguense, avancen por el medio, no se queden en la puerta, son algunas de las cotidianas expresiones que hasta el hartazgo escuchamos quienes tenemos que viajar, inevitablemente, en esas carroñas con ruedas llamadas combis, custer, microbús y otros títulos más. La sordidez prima en esos vehículos. La mugre en las uñas, las manos y el cuello; acompañados de una halitosis insoportable, es el carné que identifica a cobradores y choferes en este degradante “transporte público”. Los gritos desaforados para atraer a los pasajeros en los paraderos armonizan con un radio cuyo volumen nos da la impresión de estar en una fiesta de chicha, en un banquete comunal, en un karaoke o en una pollada bailable de barrio. Y ¡ay! del que se atreva a pedir que bajen el volumen. El chofer está convencido de que como es su carro, en él pueden hacer lo que le venga en gana, sin considerar que un vehículo de servicio público se debe a sus sufridos pasajeros quienes pagan por un buen servicio y no para que lo maltraten y lo traten como un estropajo.



Octubre 18, 2013
Mi temple estoico me permite sobrellevar las agresiones exteriores de la vida diaria: un imbécil que grita la ruta de su transporte público colgado como un simio del estribo; el sonido estridente en el interior del vehículo donde se escucha alguna canción popular; el vulgo que me rodea, maloliente y atento a su facebook o hablando por el celular; la basura desparramada y olisqueada por hordas de callejeros perros o picoteadas por palomas que han tomado las calles por asalto; las fachadas pintarrajeadas por una juventud enajenada y enfotada en su “arte” y un interminable desorden que ha hecho de esta ciudad una letrina donde la pestilencia hiede, atentando contra toda cultura civilizada. No sé si Milagros es más estoica que yo o se ha acostumbrado a eso o su indiferencia es un mecanismo de defensa inconsciente.



Octubre 26, 2013
Relectura de “Quo Vadis” de Sienkiewicz. El tema está situado en tiempos de Nerón, quien, con trágica ambición de poeta poco agraciado, manda incendiar Roma, esperando sacar de aquella acción piromaniaca inspiración para componer un poema que tenga como núcleo temático el incendio de Troya por los griegos.

La obra, llena de datos históricos interesantes, es de una riqueza descriptiva que impresiona gratamente. Los pasajes dedicados al Cristianismo resultan atosigantes algunas veces; ese tufillo de santidad de algunos personajes resulta empalagosa. Palabras huecas brotan de labios de Pablo el iluminado y de Simón Pedro. Cuando leí este libro, entrando a la adolescencia, todavía andaba algo escéptico sobre la historia de Jesús; hoy ya me sabe a Supermán y la kriptonita.



Octubre 28, 2013
Una gorda desproporcionada donde las caderas, los senos y las voluminosas nalgas forman una sola masa compacta y cilíndrica, sube a la custer. La acompaña una muchacha flacuchenta, sucia y de cabellos desgreñados que se entretiene hurgándose la nariz y pegando mocos en los asientos. Las bolsas de mercado que llevan están atiborradas. A los pocos minutos, cómodamente sentadas, extraer de uno de los zurrones unos olorosos mangos de la selva, esos frutos enormes como huevos de avestruz. Entonces comienza la comilona; las cáscaras, después de ser pasadas por la lengua en una rigurosa expoliación, son arrojadas por la ventana como quien lanza pétalos de rosas o manojos de aromático jazmín al paso de una procesión provinciana. Las manos embarradas de pulpa son acicaladas por la lengua para ser secadas sobre el espaldar del asiento delantero en una muestra de sutil educación. Luego viene la limpieza de los dientes a punta de una y escupitajos arrojados al suelo del vehículo. Otros salivazos son arrojados como certeros proyectiles pegajosos por las ventanas.
¿De dónde ha salido esta gente? ¿Qué engendró esta especie que ha perfeccionado lo feo y lo vulgar hasta límites monstruosos? ¿En qué descomposición social han proliferado hasta convertirse en seres sin autocensura? Fellini se hubiera regocijado haciendo un casting para sus películas en este reino de espanto.



Noviembre 07, 2013
Si tuviera que creer en una justicia divina se la atribuiría a un niño, a un loco o a un imbécil.

La maldad que propala el hombre en este mundo, proveído de armas tan sutiles como la hipocresía, la mentira, el cinismo, la traición y otras lacras morales más me llevan a desestimar al niño. El niño crearía un mundo más idealista, alegre, divertido; no concibo un infante con las taras maquiavélicas del hombre. Un mundo construido y dirigido por un imbécil no tendría los engranajes de esa malicia sofisticada que encontramos en los anales de la historia de la humanidad.

¿Puede un imbécil elaborar esas confabulaciones malignas tan propias de los políticos o gobiernos? No creo. Sólo nos queda el loco, pero no un desquiciado cualquiera. Esta mente luciferina, calculadora e inteligente es capaz de urdir un plan tan monstruoso como este acontecer histórico donde la estrella, única, es el hombre.

Ergo, si Dios existe, es un loco diabólico.



Noviembre 08, 2013
Estoy releyendo el “Peter Camenzind” de Hesse, libro que en la adolescencia me desvaneció muchas dudas, me reafirmó en otras y me señaló la riqueza de otros senderos. Hesse me enseñó a metodologizar un pensamiento, a discernir, a sacarle provecho a la intuición. “El lobo estepario”, “Bajo la rueda”, “Knuep”, “Demian” o “El juego de los abalorios”, me proveyeron de una serenidad y tolerancia prodigiosa para enfrentar la vida; de una sapiencia aplicable a la vida diaria que hasta hoy llevo en la alforja. Siempre he considerado que la gratitud es uno de los valores más nobles que existen. Releer a Hesse es para mí una forma de mantener vivo su pensamiento, un agradecimiento que va más allá de toda comprensión.



Noviembre 21, 2013
Hay sólo una perla para adornar este diario: “Podría definirse la experiencia como la incapacidad para sorprenderse” (Ribeyro).



Noviembre 24, 2013
No es mucho lo que se requiere para vivir en paz. Una mujer hacendosa que se haga cargo de los quehaceres de la casa, una bien sentida biblioteca, una cinemateca con buenas películas, música clásica y algo con que llenar el estómago cuando se requiera. No concibo un mundo sin libros.



Noviembre 29, 2013
El día empieza hoy a las 4:31 a.m. No son pocas las veces en que despierto a estas horas, sea cual sea la hora en que me acueste. No soy lo que se dice una persona del “dormir normal”; me despierto durante la noche tres o cuatro veces, es lo normal en mí. Lo primero que hago a estas tempranas horas es poner música de Vivaldi (concierto en sol menor, RV. 105). Vivaldi es uno de mis preferidos, otro es Schumann. Tirado en la cama tomó el volumen I de las “Cartas. 1937 – 1954” De Julio Cortázar.

Aún está entre los “libros de cabecera”. Pienso en los cuatro volúmenes que vendrán después. Saco el marcador del libro y veo que me toca una larga carta fechada en Chivilcoy, en setiembre 9 de 1940. Cortázar tiene en ese entonces 26 años y se desempeña como profesor de diversas materias: geografía, historia, lenguaje y literatura, en la Escuela Normal de Chivilcoy. Yo que soy profesor  me regocijo leyendo sus experiencias como maestro en esa escuela. El poco interés por la lectura por parte de los estudiantes ya se daba por ese entonces. Cuando veo los cinco volúmenes de cartas por leer, que me parecen cuantiosas, pienso en las 8500 cartas que forman los últimos 32 volúmenes de las obras completas de Tolstoi, conservadas junto a otras, 1500 en el museo que lleva su nombre en Moscú. Y qué decir del epistolario de José de la Riva Agüero. Hace unos meses adquirí los últimos nueve volúmenes publicados por el Instituto Riva Agüero de la Universidad Católica; con estos ya suman 17 volúmenes y todavía están en la letra “R”. ¿Cuántos más vendrán?

Calculo que unos 5 libros más. Son las 5 y 38. Entro a la ducha, el agua fría es un buen remezón.

5 y 55, me visto y preparo el desayuno; hoy, avena con chocolate y leche, dos emparedados de jamón y queso, dos huevos pasados, café negro y listo.
Antes de salir a trabajar (dictar mis clases en el colegio) dedico unos minutos a revisar mis apuntes sobre “Ituara”, el cuento sobre el que estoy trabajando desde hace dos semanas. El nombre cambió de “Iratúa” a “Ituara”, lo consideró más eufónico. Elegir el nombre de un cuento, novela o poema no es nada sencillo. El cuento comenzó sin problemas, siento que se me ha complicado la trama. He recopilado buena cantidad de información para cimentar esta historia que ocurre en la selva. He encontrado subrayados y anotaciones en muchos libros que me han sido de utilidad. Siento que al cuento le falta algo que es vital para aspirar a ser un buen cuento. Ya daré con ese “algo”. Ese “algo” ya existe, sólo tengo que encontrarlo. Soy el único que tiene el “mapa de ese tesoro”.

Escribir requiere de mucha paciencia y autocontrol.



Diciembre 01, 2013
Hoy es domingo son las cinco de la mañana y me levanté de inmediato con un buen ánimo.

Mi cerebro ya está programando lo que debo hacer en el día, así es casi siempre desde que despierto otra vez al mundo. Hoy termine “Ituara”, el cuento me tenía contra las cuerdas.

Esta es la versión primera, 17 páginas manuscritas en media hoja A3. Ahora viene la relectura, las correcciones con sus supresiones y/o agregados.

Lo dejo que macere una semana, eso me da tiempo para huir de él y regresar con nuevos ojos, eso siempre me lleva a mejorar considerablemente el desarrollo de la historia. Quiero además releer “Las tres mitades de Ino Moxo” de Calvo, la novela del flaco, me indicará nuevos senderos, de eso no me cabe duda. Mientras busco en la biblioteca unos libros, me encuentro con una joya de edición, “Nuevas andanzas y desventuras de Lazarillo de Tormes”, segunda edición, Revista de Occidente. Madrid, 1948. Pero lo que más he elevado la alegría de este encuentro es ver el lugar donde lo adquirí: Juan Mejía Baca – Librería; el libro está fechado con mi puño y letra, abril de 1968. Una de las cosas que llama la atención desde el saque es ver que en el sello de la librería figura el teléfono del local del Jirón Azángaro 722. Telf. 74067 – Lima. Sí, sólo cinco números, estamos en la Lima del 60. De inmediato recordé el número de mis abuelos maternos, 47387. No puedo evitar rememorar mi encuentro con don Juan, como cariñosamente lo llamé siempre.

Fue en el Bar – restaurante “Ica en Lima”, de propiedad de  mi abuelo, Guillermo Delgado Alba, iqueño, viejo matrero y gran bebedor de pisco. Allí iba don Juan, la mayoría  de las veces acompañado de algún escritor, abogado, periodista o médico. Recuerdo a un señor muy elegante, de terno, sombrero y bastón, el doctor Santa María. Cada vez que nos encontrábamos me obsequiaba un sol, de esos antiguos, grandes como una rondada.

Siempre la “entrega” era a espaldas de mi abuelo, era comprensible, el viejo era más duro del bolsillo que vería como una mala influencia ese tipo de propinas. Cada vez que juntaba unos buenos soles, salía por Puno, luego a la derecha por Azángaro y ahí estaba la librería de don Juan, llena de libros, mostrando las últimas novedades, los nuevos descubrimientos, y también muchas ediciones de las que editaba con P y L Villanueva. Por ahí desfilaban no sólo estudiantes de San Marcos y Católica, sino gente “entendida” y escritores. Ahí vi a Romualdo muchas veces, a Moreno Jimeno, a Juan Ríos, Paco Bendezú, Alberto Valcárcel, Jorge Bacacorzo, Martín Adán, Max Silva Tuesta, Alfredo Dergán Sasín, Bedoya Reyes, Marco Aurelio Denegri y tantos otros. Lima era entonces un panal de cultura que atraía ese nivel de lectores. Hablar ahora de Lima es denigrante.



Diciembre 04, 2013
Cinco y dos minutos; dos tazas de café negro cargadas para empezar el día. Por la noche no más de dos horas de sueño. ¿Motivo, causa, razón o circunstancia? ¿Quién sabe, señor? Anoche vi “El extranjero”, en blanco y negro. Actores: Orson Wells, Edgar G. Robinson, Loreta Young y Rudolfh Klein; dirige Orson Wells. La película no tiene que ver nada con el libro de Camus, pura coincidencia.

Desde “Ciudadano Kane” y “Otelo”, Wells es uno de mis actores preferidos. La mejor hora para ver cine en casa es entre las 11 y las cinco de la mañana: silencio total, concentración al cien por ciento. Dormí una hora. Al despertar terminé de leer “Poetas y Bufones”, libro publicado por la Agencia Mundial de Librerías (París, Madrid, Lisboa),  años después de esa nefasta polémica entre José Vasconcelos y José Santos Chocano y que determinó la muerte del joven revolucionario Edwin Elmore Letts. Soy un gran admirador de Chocano, pero no puedo negar que me han afectado algunos artículos que se publicaron después de este hecho trágico, artículos que echan más luz a los acontecimientos ocurridos y de los que yo no tenía noción. La carta abierta de Chocano a Elmore publicada en Lima el 31 de octubre de 1925 es tremebunda, chocante, crispa los nervios.

Pienso escribir un artículo sobre este tema, ahora que se cumple un año más de la muerte del autor de “Alma América” (13 de diciembre de 1934).


  
Diciembre 06, 2013
Terminé de ver “Sabotaje” de Hitchcock, con Robert Cummigs, Priscilla Lane, Otto Kruger y Norman Lloyd; en blanco y negro, la película es de 1942 y fue producida por la Universal. Tomo notas sobre los cuentos que estoy trabajando: “La fuga”, “King Sung”, “Ituara”, “El escarabajo”, “La muerte de Vera Mills”. “Escarabajo” es el que más entusiasmado y temeroso me tiene. Voy a voltear “La Metamorfosis” de Kafka. ¿Cómo se sentiría un feliz escarabajo después de pasar un día maravilloso con su familia, luego tomar un descanso y al despertar verse convertido en un ser humano?

Sigo recopilando información sobre la selva, para ello releo libros de Arturo Hernández, Germán Lequerica, Ernesto Herrera, Morey Peña, Francisco Izquierdo y de otros que, sin ser del oriente, también escribieron sobre ese contexto geográfico, verbigracia, Ciro Alegría, José Ferrando o el limeño Fernando Romero. Inevitablemente he tenido que releer “Las tres mitades de Ino Moxo y otros brujos de la Amazonia” de César Calvo. Esta semana y la otra las últimas jornadas escolares: evaluaciones y promedios. Pienso aprovecharlos para corregir, escribir, leer y retomar algunos proyectos que están dormidos. “Caliché”, una novela, descansa desde hace siete años; una monografía sobre Van Gogh cerca de un otoño; una monografía crítica sobre la actitud política y metijona del “carismático” Mario Vargas Llosa, siete meses. Estuve releyendo un libro de Germán Lequerica. A Germán lo conocí en Iquitos por iniciativa de César Calvo. Bebedor como yo, en ese entonces, hicimos buena pareja con nuestras respectivas botellas de aguardiente. Martha Isarra nos acompañaba con gaseosas o masato. No se atrevía a “cocinar” su estómago con esos preparados selváticos que Germán tenía macerando por ahí. Los días que estuvimos con Martha en Iquitos veíamos a Germán todos los días, siempre estaba acompañado de un joven artista sueco, Jarle Mellemstrand, que ilustró “El soplador y el tigre”, libro que bajo el sello de Gabrielle Editores publicamos en Lima con Martha. Ella hizo el prólogo y yo cuide la edición. Le enviamos a Germán un buen número de ejemplares. Nos lo agradeció emocionado.



Diciembre 07, 2013
No creo haber buscado en ningún momento un destino literario. Siempre he escrito por el placer que siento al hacerlo, como una forma de hablar conmigo mismo en una especie de confesión. Me place contar las historias que se me ocurren, jugar con las ideas hasta encontrarles la forma perfecta de exponerlas, crear escenarios y recrearlos hasta donde la imaginación me lleva.



Diciembre 17, 2013
Esta semana pienso retomar mi monografía sobre Van Gogh. Ha estado guardada varios meses, esperando que tome nuevas fuerzas y caiga por asalto sobre ellas. Hoy voy a comenzar a leer la novela que sobre la vida del pintor holandés hizo Irving Stone, titulada “Anhelo de vivir”. Tengo la cuarta edición de marzo de 1957 que hiciera Editorial Coepla en Buenos Aires, 368 páginas. También compré hace unos meses dos gigantescos volúmenes donde se intercalan las pinturas y las cartas de Van Gogh a su hermano Teo. Me espera un trabajo arduo, de esclavo, y eso me entusiasma y me aterra. Estoy en breves vacaciones. En enero retomaré mis clases. Otra vez frente a los jóvenes que cada día tienen menos interés por el estudio, por eso estoy renovando mi método de enseñanza, si no lo hago todo estará perdido. Leo a Faulkner desde esta mañana, unos breves relatos de “Estos trece”. Para leerlo hay que tener paciencia, ese toro de Jefferson es difícil de torear.



Diciembre 18, 2013
Veo en una revista una nota sobre Arturo Corcuera donde se comenta el medio siglo de la aparición de su libro “Noé delirante”. El libro cuando apareció tenia veintiocho poemas. Quien hace el artículo dice que el libro ha crecido porque la última edición tiene quinientas páginas. Lo que no nos dice es cuántos poemas tiene ahora. Arturo es un poeta de raza, un hombre que ha leído poesía como un historiador libros de historia. El mismo lo confiesa: “No leo narrativa. Sólo leo poesía”.

Creo que exagera, debe haber leído prosa, pero de la buena. También declara que por instinto lee a los autores clásicos. Me consta. Yo también soy un asiduo lector de ellos. Con Arturo hemos comentado a Homero, Esquilo, Jenofonte, Eurípides, Safo, Píndaro, Aristófanes y Cicerón; también a los españoles: Garcilaso, Manrique, Fray Luis de León, Góngora, Quevedo. Arturo gusta mucho del ritmo, de la métrica, de la rima, de las figuras literarias. Cuando prologo mi libro “Contracanto” hizo énfasis en mis gustos literarios.
A Corcuera lo identifica la humildad. Joven que se acerca a pedirle algún consejo, ahí está el hombre nacido en el norteño Salaverry para atender el pedido. No hay en él una pisca de soberbia, de altanería, ni de pose. Arturo es Arturo siempre. Mi “Jardín Zoológico” está dedicado a su obra, a su amistad, a su cariño: “Para Arturo Corcuera y su Noé delirante”, versa la dedicatoria.

He aquí algunas perlas de su Noé:


“EL JUEGO DEL PÁJARO Y LA JAULA”
(Fragmento)

(Las prisiones)
¿Cuándo muere el pájaro
muere también la jaula?

(Magia)
Abrió sus barrotes el pájaro
y huyó volando la jaula.

(Las prisiones)
La jaula presa en la casa,
el pájaro preso en la jaula,
el trino preso en el pájaro,
la poesía presa en el trino.

(Traición)
¿Y si el inventor de jaulas
fuera un pájaro?

(Cambio de oficio)
El cazador de pájaros
¿Por qué no se vuelve
cazador de jaulas?

(Prodigio)
¿Y si un día
se le da por cantar a la jaula
prisionera en el pájaro?

(¿Complicidad?)
El hombre inventó la jaula,
¿quién invento al pájaro?

(Desolación)
¡Qué solas vivirán las jaulas
si no existieran los pájaros!

(Sueño)
El pájaro en libertad
y preso el constructor de jaulas.


El primer libro de Arturo es “Cantoral”, escrito recién terminada la secundaria. Tengo esa joya, se lo compré a Lagunas, estaba en su librería de viejo. Lo adquirí muchos años antes de conocerlo al flaco.
Con Arturo hemos compartido mesas redondas, presentaciones de libros, conferencias, entierros, velorios, homenajes y, sobre todo, una tierna y fraternal amistad.



Diciembre 19, 2013
Hoy el día comienza más temprano que de costumbre. Son las 3 y 31, extraña hora para levantarse a trabajar dirán algunos. Ya lo he dicho anteriormente, no tengo un horario fijo cuando de dormir se trata. Muchas veces cuando siento que me llega el sueño veo la hora en el reloj y cierro los ojos.

Cuando me despierto veo que han transcurrido veinte o veinticinco minutos. Me siento descansado, como si hubiera dormido unas buenas horas. Entonces retomo la lectura o a la escritura, depende de mi estado anímico. Acabo de terminar una colección de cuarenta y cinco cuentos de O’ Henry, estoy satisfecho y contento de haber invertido bien mi tiempo. Habría tanto que decir de este escritor estadounidense que se necesitarían muchas páginas.

Intercalo entre mis lecturas, mis escritos diarios y los quehaceres de la casa, la limpieza y mantenimientos de libros en la biblioteca. Trabajo arduo este último debido a la cantidad de libros que abarrotan los estantes. “Esto no es una casa es una biblioteca”, dice todo el que ingresa a la “Cueva del lobo”. Creo que tiene razón.



Diciembre 21, 2013
Milagros, hacendosa en todo lo que se refiere al orden de la casa, arma su nacimiento con el entusiasmo de una fervorosa creyente. A mí las celebraciones navideñas me son indiferentes; sólo me agrada el hecho de que,  terminado el año escolar, dispongo de más tiempo para leer, escribir, ver una película, escuchar música. El espíritu navideño me entusiasmo como a todo niño. La vida con sus reveses (la separación de mis padres, la pobreza) me la fueron arrancando a patadas. La navidad, con su víspera, me trae  una vaga tristeza. Me pongo sentimental y pienso mucho en esos niños que, como yo en mi niñez, no alcanzaban lo que anhelaban (juguetes, ropa adecuada, calzado). Estas vicisitudes de la niñez van endureciendo el espíritu y la indiferencia, un sutil resentimiento termina amenazando el ánimo en esos días que deberían ser de integración familiar.




Diciembre 22, 2013
Me desperte a las dos y media y me puse a forrar y limpiar un pequeño numero de libros que tengo sobre la mesa. Tengo una biblioteca bastante grande, mantenerla limpia, los libros ordenados y protegidos contra la polilla es una tarea ardua y agotadora. Pero a pesar de lo laborioso he venido haciendo ese trabajo por más de cuarenta y tres años. Tomo un libro, le quito el polvo que siempre es más abundante en la parte superior del lomo, luego lo reviso, que este libre de polillas; si hay bichos, un poco de querosene o algo de preservante para madera es suficiente.

Otra cosa, con el tiempo el lomo de algunos libros, sobre todo los de encuadernación fina tienden a cuartearse, lo cual hace necesario una “cirugía mayor”, como suelo llamar a esas reparaciones. Y digo así porque se requiere mucha paciencia y meticulosidad y, sobre todo, amor, para arreglar algunos libros “enfermos”. Los casos más graves son aquellos en que el libro ha sido atacado por la polilla de una manera tal que considero al libro como “fallecido”. He tenido suerte porque he podido reponer dichos libros, es decir, no me ha sido difícil encontrarlos  en el mercado, sobre todo en los “libreros de viejo”. Lagunas, Vega, Mejía Baca, Castrillón, Silva, Benavente, Villanueva comentaban siempre sobre los inconvenientes provocados por esos pequeños bichos capaces de perforar de tapa a tapa un libro completo en pocos días. Escribiendo sobre este tema, me vino a la memoria el recuerdo aquel de Alfredo González Prada cuando viajaba en un tranvía con don Manuel. Pero tomemos una cita un poco más extensa, González Prada lo amerita:


“Varias veces el año se realizaba la importante ceremonia de “limpiar libros”: cada tomo tenía que ser meticulosamente empapado en querosene mezclado con ciertos productos químicos (entre la cubierta, a fin de no humedecer las páginas), el único medio más o menos eficaz de defenderse contra las polillas. Mi padre hacia este trabajo personalmente, así como la preparación de la mixtura. Era un experto en química, supervivencia de sus días de hacienda y de sus investigaciones para fabricar almidón, y ponía gran interés en tales experimentos. No recuerdo y así logró encontrar la fórmula del perfecto insecticida pero sin duda tuvo pleno éxito en hacer su biblioteca la más olorosa que jamás haya conocido en toda mi vida.

Verlo coger un libro era un placer: trataba hasta las más ordinarias ediciones con el mayor cuidado y respeto. Nunca marcaba una página ni con la más leve rayita a lápiz; pero agregaba al final del tomo una estrecha tira de papel en donde apuntaba sus notas y referencias.

Recuerdo un accidente particularisimo que muestra a qué extremos lo llevaba su bibliofilia. Un día, en Lima, mi padre y yo íbamos en un tranvía, frente a un hombre absorto en hojear un libro. El hombre parecía un cualquiera pero el volumen era una edición espléndida: in – quarto con magníficos grabados, y las páginas sin cortar. De pronto, usando la mano a guisa de cortapapel, el hombre metió los dedos entre el libro, hizo un violento movimiento y rasgó las páginas, dejando los filos como sierras. Esto ocurrió dos o tres veces. Miré a mi padre; estaba pálido de rabia: “vámonos -  me dijo -, porque si este bárbaro sigue así, lo voy a tirar abajo”.

El “bárbaro” estaba a punto de “atacar” la página siguiente, cuando el carro se detuvo y nosotros dos bajamos”.

(En, “Redes para captar la nube”, Alfredo González Prada; Editorial P. T. C. M., Lima – Perú 1946, primera edición).




Diciembre 25, 2013
Anoche me quede viendo “Cortina rasgada”, película de Hitchcock producida por el director inglés entre 1965 y 1966. El reparto era atractivo, Paul Newman y Julie Andrews. No es una de mis películas favoritas, puedo decirlo después de verla. A las 5:30 me levante y me puse a investigar sobre esta cinta, pues, algo me decía que algún intríngulis había escondido ahí.

Ojo, no uso internet, me parece de lo más sórdido usar ese “formador de ociosos”, ese “hacedor de tarados”; prefiero las enciclopedias, las biografías, los libros de cine. Bueno, después de horas de investigación, saco las siguientes conclusiones. A primeros días de mayo de 1964, Hitchcock había decidido revivir una antigua idea que desde hacía mucho lo intrigaba, un film basado en el escandaloso caso de espionaje Burgess – Mac Lean en Inglaterra. Hitchcock recurrió al guionista Brian Moore, quien manifestó que estaba abocado a escribir novelas de ficción. Cincuenta mil dólares por unos cuantos meses de trabajo y el agregar a sus créditos el haber trabajado con el mago del suspenso quebró la decisión de Moore. Pero el pobre Moore no sabía de las manías, las obsesiones y megalomanías de las que adolecía Hitchcock. Para Moore los personajes eran flojos y la narración increíble, y que pulir el diálogo iba a ayudar muy poco. Aquella opinión no le sentó muy bien al gordo Alfred quien le sugirió a Moore que se tomara unas vacaciones en San Francisco para efectuar algunas revisiones. Era una de las formas más comunes del Maestro del Suspenso para deshacerse de alguien. Aceptar las críticas y enfrentarse al desacuerdo de otras personas era otro problema para Hitchcock. Como todas las leyendas vivientes, nadie tenía el valor de decirle que algo estaba equivocado. Hitchcock sentía horror de enfrentarse a la gente. No era capaz de discutir algo con nadie cara a cara. Así que hacía las cosas a través de intermediarios, o enviaba a alguien de vacaciones y entonces lo reemplazaba. A Hitchcock, no terminó de gustarle el guión, así como tampoco el hecho de que los Estudios Universal arreglaran las cosas de modo que Paul Newman y Julie Andrews fueran las estrellas de su película.

Aparte de ello, ambos actores iban a recibir un sueldo extraordinario e iban a ser las estrellas. Por aquel entonces Hitchcock no estaba acostumbrado a que nadie fuera la estrella excepto él. Por otro lado ni a Newman ni a la Andrews les entusiasmaba mucho trabajar en una película que consideraban un fracaso, pero la tentación del dinero fue decisiva. “Hubiéramos conseguido mucho más con esa película sin Julie Andrews ni Paul Newman”, dijo el director inglés posteriormente.

He visto la película dos veces, no creo que sea tan mala como afirman algunos “críticos de cine”, lo que sí es cierto es que Julie Andrews no encaja en ella. La trama es un poco floja, pero los trucos de Hitchcock aparecen a  cada momento. Al comienzo de la película, como de muchas de sus filmaciones, el director inglés aparece durante unos diez segundos: lo hace en el recibidor de un hotel y está sosteniendo a un niño en sus rodillas. Cuando voy a comprar una película no tengo en consideración a los “críticos profesionales”; lo mismo me sucede con los de pinturas y más aún con los literarios, esos son los peores. Veo un promedio de ciento cincuenta películas al año, leo biografías de directores y actores, historias de cine, cantidad de teatro, y creo que ello me otorga un mínimo de criterio para decidir por mí mismo que película es buena y cual no. Esta noche, que me encuentro en vacaciones forzadas, me esperan dos películas de don Alfred: “Trama Macabra” con Karen Black y Bruce Dern y “Yo confieso” con Montgomery Clift, Anne Baxter y el gran Karl Malden.




2014
Enero 03, 2014
Somos uno cuando soñamos y otro cuando estamos en vigilia. El que sueña no está sujeto a obligaciones, a normas de moral a cánones de ética. Él esta libre, sin sujeciones, plasmando sus apetitos, los permitidos y los no permitidos, no hay quien le ponga coto a sus desenfrenos.
Ante cualquier amenaza, el que sueña tiene el “despertar”, esa vía de escape que siempre está al final del camino. El que vive en la vigilia es un esclavo de unas leyes que son tan flexibles que podría evadirlas: el poder del dinero abre las puertas de cualquier celda, derrite los barrotes del más refinado hierro, quiebra la moral del hombre más puro e incorruptible. El olímpico Víctor Hugo escribió: “La cantidad de fatalidad que depende del hombre se llama Miseria y puede ser abolida; la cantidad de fatalidad que depende del hombre se llama Dolor y debe ser contemplada y explorada con temblor. Mejoremos lo que se puede mejorar y aceptemos el resto”.

Esta distinción entre la historia, responsabilidad de los hombres, y la fatalidad, que el ser humano debe aceptar a regañadientes ya qye contra ellaes impotente, es válida esta distinción histórica si existiese un buen gobierno de la socidad que eliminara las injusticias, la miseria, la ignorancia o la explotación. En cuanto a la fatalidad, el autor de Los Miserables nos hace ver que esta es inseparable de la condición humana. ¿Cuánto de Jan Valjean hay en Víctor Hugo? Marius personaje de “Los Miserables” dijo sobre Valjean “Tiene todas las valentias, todas las virtudes, todos los heroismos, todas las santidades”. Es decir, todo un prodigio de hombre. Si recordamos las opiniones mezquinas que contra Sthendal lanzó Víctor Hugo, veremos que entre el personaje real (Víctor Hugo) y el personaje ficticio (Jean Valjean) hay un abismo insalvable. Víctor Hugo es el hombre que vive en estado de vigilia; Valjean es el que se desarrolla en un sueño interminable. El verdadero Víctor Hugo no es el moralista, el hombre justo, el héroe de “Los Miserables”, sino el hombre pecaminoso que antes de cumplir los quince años había escrito millares de versos y que antes de morir, a sus ochenta y tres años, todavía tenía fuerzas para andar en devaneos amorosos con jóvenes dispuestas a satisfacer los deseos sexuales del vulnerable anciano.


Enero 06, 2014
Releer a Agatha Christie es un placer por partida doble. Primero porque mientras leemos caemos en ese juego tan común entre los ingleses de ¿Quién es el asesino?, que nos mantiene en suspenso a través de toda la novela, donde como lectores vamos haciendo conjeturas en base a nuestros razonamientos tan llenos de hipótesis y deducciones.

Al final terminamos como aquel que quiere llenar un tonel sacando agua de un pozo con un cubo agujereado. Segundo, porque las novelas de la escritora inglesa me recuerdan mi niñez, pubertad y adolescencia. En esas tres etapas debo haber leído unas noventa novelas de ella. Mi madre leía esas novelas, mi tía Aurora, grande y mágica como un ángel de ensueño, era quien se las regalaba después de leerlas. Recuerdo con gran precisión los primeros tres títulos que leí a los seis años, inclusive el orden: “Pleamares de la vida”, “Matar es fácil” y “Testigo de cargo”.

Muchas de las obras de Christie han sido llevadas al cine: “Maldad bajo el sol”, “Asesinato en el Oriont Expres” o “Testigo de cargo”. La lectura de estas novelas policiales son una buena forma de iniciar a los jóvenes en la lectura.



Enero 12, 2014
Llegamos a una edad en que los achaques se nos presentan con cierta regularidad, como si la muerte nos enviara señales para que nos olvidemos la cita que inapelablemente tenemos con ella.



Enero 14, 2014
Es común encontrarse en las tertulias, conferencias, congresos o encuentros literarios, con muchos “escritores” con aires de marisabidillas que buscan arrimarse a algún escritor “consagrado” para hacerle la corte. Lo que no poseen en talento o cultura académica, les sobra a la hora en que salen a relucir las pequeñas miserias de la vida literaria.



Enero 16, 2014
Hay tiempos de infecundidad literaria, de desgano. Momentos en que la voluntad parece haberse marchado. Difícilmente, en esos momentos de mórbido tedio, he abandonado la lectura. Recuerdo que en el año 1975 me vino un esplín terrible, con depresión grado cuatro, incluida. Vittorino Sabini, un bohemio italiano milanés que frecuentaba asiduamente por ese entonces, me puso una noche de parranda al lado del vaso de whisky un libro cuyo título me hizo sonreír: La Noia, de Alberto Moravia. El libro estaba en italiano, lengua que dominaba sin ningún esfuerzo. Años después lo volví a leer esa vez en castellano – en una vistosa edición de Losada y con sugestivo título de “El aburrimiento”. Parafraseo a Kafka: “Releer es evocar los espíritus”.  



Enero 19, 2014
El grado sumo de la pereza está reflejado en la imagen de un felino que duerme: hoy es el cumpleaños de mi hijo Gabrielle, 29 años.

Cómo pasa el tiempo, ese río interminable de espejos cambiantes. Hoy la pasará con su madre y sus hermanas; después de este día agitado tendremos tiempo para nosotros.



Enero 27, 2014
Todo un mundo vive cada noche en nuestros sueños: conocidos y desconocidos, arboles, calles, casas, animales, recuerdos, etc.; se dicen palabras, pensamientos; nos alegramos o nos entristecemos.

Cuántas confesiones y frustraciones son liberadas en este mundo real de la vigilia. Cuando despertamos todo desaparece y, por algunas horas, nos quedan las sensaciones de luz o sombra de ese mundo que desaparece inevitablemente. Hoy salimos con Gabrielle. Lo recogí en su casa después que terminé mis clases. Nos llevamos un chasco: el Carbone estaba cerrado, personal de vacaciones, cómo lo pude olvidar si todos los años cierran del 15 de enero al 15 de febrero. Caminamos hasta el Cordano, disfrutando de la bella ciudad de Lima (Centro de Lima): ambulantes, suciedad, caos vehicular, paredes pintarrajeadas, todo un mundo feo y degradante. Después llegó Milagros. Comimos, conversamos y nos fuimos a la Plaza de Armas. Allí nos hicieron un retrato. Mi rostro se ve tan joven que da la impresión que soy más joven que Gabrielle.



Enero 28, 2014
Este sol desgraciado que todos los días me hace sufrir lo indecible: modorra, sudor, aburrimiento y apatía. Odio el verano con sus gentes malolientes que hay que soportar en los autos y ascensores y en otros lugares donde hay que tenerlos cerca.



Febrero 02, 2014
Las mujeres usan maquillaje para embellecer su expresión u ocultar la llegada de la vejez; los hombres, para ocultar su hipocresía y sus bajezas. Muchos creen que un “Diario” es un lugar donde uno muestra su intimidad y su privacidad; no creo que sea así, cada quien guarda lo suyo y eso le da un valor intrínseco. Hay lugares en la vida de uno que sólo le pertenecen a él y a nadie más, y eso es insobornable e inexpugnable.



Febrero 03, 2014
La mañana tiene el encanto de la mujer pura; la noche, de la pecaminosa.
Cuando recuerdo algunas traiciones, las cuales son gajes de la vida, pienso que la lealtad, como la luna, tiene dos caras: una se adquiere con una prebenda pecaminosa y la otra con valor.



Febrero 04, 2014
Algunas piedras sueltas:

* Espantado por el error que había cometido al crear al hombre, Dios creo a Lucifer para que cargue con las atrocidades que su criatura hiciera.

* El perfume de la rosa es para aquella que, dando amor, sabe ser dichosa; las espinas son para la otra, para aquella infeliz que encuentra paz a su vida en la ambición y en la envidia.

*El ocio del idiota está plagado de vicios y voces anodinas; no se emociona ante un rosicler, no percibe el canto de un ruiseñor, no siente el aroma del mar ni el frufrú de un follaje.

*Antes se decía que la cultura ayudaba a un pueblo a luchar con las palabras antes que con las armas. Hoy abundan los pueblos incultos.

*La vejez no desfigura el rostro de los animales. Un león canoso o un armadillo con arrugas es algo inadmisible. Sólo el hombre, debido a su maldad, ve desfigurado su rostro de manera horrenda.

* La eutanasia nos evitará el sufrimiento propio y el de nuestra familia. Pero he ahí que surge el parásito sacerdote para decirnos que Dios da la vida y sólo él la puede quitar.



Febrero 13, 2014
Leo “Sartoris” de Faulkner. El maestro me enseña muchas cosas. Tomo apuntes, subrayo párrafos, releo páginas, es una obra fascinante.

Tomo notas para “La muerte de Vera Mills”, un cuento en el que vengo trabajando desde hace unos meses. Crear el ambiente del cuento era lo más difícil, felizmente ya superé esa etapa. También estoy en la etapa final de “Dos bandidos”, historia de dos estafadores estadounidenses de fines del siglo XIX. Ambos personajes, Al Jennings Charli Buchanan no podían desarrollarse en un ambiente diferente al que los imagine.

Me tomo un respiro y reflexiono sobre el dinero y pienso que nunca ha sido una ambición en mi vida, ni los lujos ni nada que esté relacionado con él. Se ajustarme a lo necesario.

¿Amigos? No los necesito, los que creí que tenía se han comportado de la forma más vil que pueda concebirse. Mi única compañía es una muchachita de 25 años con la cual paso la mayor parte del día. Su tendencia a sobreprotegerme y mimarme sobrepasa mi comprensión. Lucho día a día con mi intolerancia para comprenderla. En su conducta hay mucho de ese toque sutil que sólo se encuentra en la naturaleza femenina, ese afán por el orden y la limpieza de la casa. Reconozco que si no fuera por sus campañas de saneamiento viviría sumergido en un mar de desorden y polvo.

Salgo poco, sólo lo necesario: a trabajar, alguna que otra compra y un paseo con mi muchachita de vez en cuando. La gente me disgusta y me aterra. Hay tanta mediocridad y vileza en la mayoría de esa chusma que prefiero permanecer en mi cubil. Tengo tantos libros en que ocupar mi tiempo. Cuando salgo me parece estar entre los yahoos, esos feroces animales ululantes, descendientes salvajes, abyectos y degenerados de una pareja humana, que tan magistralmente describe Jonathan Swift en sus “Viajes de Gulliver”. La gente es tan sucia, grosera y maleducada que ni siquiera hablan con corrección y ni qué decir de su ignorancia. Quisiera vivir como Diógenes de Sinope, provisto sólo de los placeres elementales: tumbarme sobre la yerba leyendo un libro, cuidar de mi cuerpo, no esperar nada de nadie, comer lo necesario para poder vivir. Sé que esto es difícil de llevar completamente, pero hago lo posible para acercarme a él.



Febrero 14, 2014
Un diario es un testimonio cotidiano, pero también un interminable cuadro evocativo; ambos, en un determinado momento, se amalgaman como el agua en que se diluye el azúcar.



Marzo 01, 2014
Casi a rastras me han llevado al Parque de las Leyendas. Milagros hizo el milagro de que yo saliera. Lo he dicho muchas veces, no me gusta abandonar mi refugio, la tranquilidad de estar en mi biblioteca, lejos de las combis y mototaxis, lejos del esmog y del ruido infernal que invade las calles principales. Lo cierto es que hasta allí llegamos, eso sí, puse como condición que fuéramos lo más temprano. “Hoy no va mucha gente”, me dijo Milagros como para animarme y terminar de convencerme. Para qué discutir. Ponerte boca a boca con una mujer es como boxear con un pulpo, siempre llevamos las de perder. Llegando vimos un cartel que decía que las personas se sesenta años o más no pagaban, pedir un boleto de esos era ahorrarse los diez soles que es el precio del ticket de adulto. Presente mi deenei y me mandaron de paseo. Un joven muy amable, pero con voz firme que no daba lugar a discusión alguna me dijo que yo no tenía sesenta años, que me faltaban once días para cumplirlos. Derrotados nos retiramos de la ventanilla, burócrata tenía que ser. El parque no era ni la sombra del que vi la última vez que fui (creo que en 1975, con Adriana Burkli). Han mejorado las jaulas, y eso es bueno, la vegetación es abundante. Toda esta mejora se debe a que ahora va más gente (eso es natural con la población que tiene Lima ahora), los precios son más justos y permiten mejorar el ambiente del parque y, quizá lo más importante, la escuela dejada por Felipe Benavides Barreda, todo un señor a carta cabal, entregado, mientras vivió a la conservación y mejora del parque. Regresando a mi incursión matutina entre la flora y la fauna, diré que el calor sofocante de ese día también hizo lo suyo. Con lo que detesto al verano, el sol se ensañó conmigo y me cocinó de lo lindo. Vimos lobos marinos, tigres, leones, pájaros de todo tipo y, lo que más anhelaba y entusiasmaba a Milagros, las jirafas. Fotos por aquí y por allá, como provincianos haciendo turismo en Lima en la década del setenta. A medida que pasaban las horas y los pies se nos hinchaban, el parque se iba llenando de gente, ollas con comida, tapers y otros enseres que acompañan al almuerzo. Lo más divertido fue los “pedalones”, botes con pedales con los cuales, por seis soles, se puede alucinar que uno navega en su yate privado. Lo alquilamos por veinte minutos (doce soles) y nos dimos varias vueltas al lago artificial. De ahí a mi casa. “Ya sobrepasé mi umbral de tolerancia social”, le dije a Milagros. Sabia y comprensiva, me sacó del Parque y me devolvió a m cueva.



Marzo 02, 2014
Trabajo con mucho esfuerzo “La muerte de Vera Mills”, un cuento que me entusiasma por la trama escabrosa que contiene. La idea de este cuento se remonta a quince años atrás y tiene un origen curioso. Buscando un ejemplo de hipérbole en prosa para explicarles esta figura literaria a mis alumnos de literatura, se me ocurrió una escena donde un hombre, tosco y borracho, asesina a una muchacha casada con un anciano.

La escena impresionaba tanto a mis alumnos que cuando la contaba, algunas chicas soltaban algunas lágrimas. Cuando la narraba en ciclos posteriores iba modificando la historia, esto es natural, la memoria nos va llevando por nuevos rumbos.

Esa escena de la muerte de la muchacha, a quien bauticé con el nombre de Vera (era uno de los apellidos de mi madre) me persiguió siempre. Un día armé la trama completa, es la que estoy puliendo ahora. Siempre tomo notas. En el camino cambio escenas, las modifico o les hago un leve cambio, esto siempre me sucede cuando escribo algún cuento, leyenda, novela, relato o fábula.
Milagros en la computadora trabajando el blog donde está parte de lo que he escrito y yo sentado escribiendo o tumbado en la cama leyendo al lado de ella, así pasamos muchos días. De vez en cuando salimos a comprar o a dar un ligero paseo. Eso me elimina el estrés dice ella.

El radio suena durante casi todo el tiempo que estamos en casa, cosa que aligera nuestras arduas horas de trabajo. Hay un libro de Tim Weiner sobre el FBI que me mantiene despierto hasta altas horas de la noche. Ese J. Edgar Hoover es un tipo suigeneris, uno de los hombres que más influyó en la política estadounidense del siglo XX. Ya Weiner me había encandilado con otro libro suyo, “Legado de Cenizas” una historia sobre la C.I.A. Ya casi termino otro libro, uno de Pedro Salinas, “Al diablo con Dios”, texto en el que Salinas ha recogido un gran número de artículos que denuncian los cuantiosos abusos que atentan contra la libertad de las personas y de la sociedad en nombre de una Iglesia Católica dogmática, desfasada del acontecer histórico. Veo con satisfacción el paso del verano, mejor dicho, el fin de este. Este calor me amodorra y me pone de un humor atroz, insoportable. Milagros ya sabe, el secreto está en no hacerme caso cuando me entran mis crisis estivales.
Verme en verano de buen humor durante una semana es más difícil que ver a un sapo atajando un penal.

Las siestas de las tardes, después de almorzar, son un caso aparte. Dormimos como dos leones enamorados, acompañados de Mozart y su música celestial. Dicen los neurólogos que las neuronas disfrutan de lo lindo con ese tipo de música, la clásica. 



Marzo 06, 2014
Lunes por la mañana los primeros días del mes, gente que corre de un lado a otro para tomar el ómnibus o el micro.

Unos bajan, otros suben, empellones por aquí y por allá. Unos, los menos, corren tras un taxi. Empleados públicos, vendedores, estudiantes, vagos, todos quieren subir a como  dé lugar a esas sucias y destartaladas maquinas que circulan por toda la sucia y desordenada Lima. Ya en el carro se pueden percibir los distintos olores de una ciudad multiolorosa. Rostros malhumorados,  cansados, aburridos, coléricos son los que se pueden percibir comúnmente. Todos tienen un común denominador, están sin dinero o, como dirían los muchachos de ahora tan creativamente, “están aguja”. Los primeros días del mes, sin dinero después de pagar todas las deudas es como “Las mil y una noches”, un cuento de nunca acabar. Todos siempre se quejan de que no tienen dinero, de que lo que ganan lo les alcanza. Ese sermón se lo escuché a mi abuelo, a mi madre y a mucha gente. Yo me he liberado de esa lacra, me ajusto a lo que tengo, como Siddharta, sé meditar. Sé esperar. Sé ayunar. A ésta cita de Hesse agregaría, sé escribir, sé leer; bastante y de lo bueno. Me gustan los libros de los que salimos cargados de tesoros, provistos de valiosas semillas que germinaran frutos nuevos en nuestros pensamientos. Borges, Musil, Joyce, Mann, Hesse, Cortázar, Sábato, Jean Paul, Kafka  y tantos otros que han llenado mi vida de esperanza.



Marzo 08, 2014
Cuando me encuentro con alguien a quien conocí en el pasado, los temas de conversación no pasan de una hora. Después, es como deambular en una ciudad de sombras. La ausencia y el tiempo nos han hecho dos desconocidos y me dan ganas de salir corriendo, huir de esa situación de presente que me aturde, me ahoga, me incomoda. No hacemos más que recordar hasta que la nostalgia me abruma, me hiere en lo más profundo de mi solitaria existencia. Reconstruir los tiempos pasados es como querer armar un rompecabezas al que le faltan piezas. Esas piezas compuestas en su mayoría por los que ya se fueron son irrecuperables. Son voces perdidas en la nada, en ese misterioso viaje a lo desconocido que una sarta de bandidos con sotana llama Paraíso.



Marzo 11, 2014
Hoy, como todos los años desde hace sesenta años, cumplo años. Después del almuerzo Milagros me mando a dormir la siesta. Aún no sospechaba de qué haría lo mismo que el año anterior, llamar a mis hijos para compartir una matineé con su padre.

Globos colgados de la pared, un cartelito colgante con mi nombre, una mesa con mantel de encaje blanco cubierta de bocaditos y la infaltable torta.

Vinieron Hámnet, Gabrielle y mi hermano Sergio Villanueva, infaltable en los últimos años. No vino Magari ni Alesia. Hoy también es cumpleaños de ella, creo que cumple diecinueve. Esperaba a sus amigas en su casa. Es una lástima que cumplamos años el mismo día, siempre nos genera un dulce y amargo malestar.

El Sapito nació por cesárea. Casualidad de casualidades que debo agradecerle a quien la trajo al mundo.

Fue una velada agradable para mí, por el entusiasmo con que Milagros organiza las cosas y por el hecho de poder ver a tres personas a quien quiero mucho.




Marzo 17, 2014
En “La Metamorfosis” de Kafka un hombre se convierte en un escarabajo y, ante esta situación, llega a ser para su familia un estorbo, un ser inútil que causa repugnancia. No sé en qué momento me vino la idea de escribir un relato en el que un escarabajo, después de una dura jornada en el campo, quedase dormido bajo un nisperal; al despertar, no puede concebir como una realidad, el haberse convertido en un ser humano. El tema parece de lo más interesante. Una verdad es innegable: sin el relato de Kafka no hubiera podido concebir esta idea. Me faltaban algunos cabos para terminar la historia en mi mente, pero hoy he encontrado la solución. Son las cinco y cuarenta y cinco de la mañana y mi mente está fresca y lúcida, no como la de esas mañanas en que el despertar nos resulta una tortura, desganados, la voluntad embotada y una sensación terrible de malestar.



Marzo 18, 2014
Observo a los transportistas y me pregunto dónde se ha formado esta costra de sangre. ¿Serán descendientes de una civilización en descomposición perdida en algún lugar de la historia? Vulgares, toscos, sucios, coprolálicos, la barba a media crecer, rostro grasoso, uñas negras y terrosas. ¿Puede concebirse algo más repugnante que estos energúmenos?



Marzo 21, 2014
Hace mucho tiempo que no resumo libros.
Me convertí en un experto sintetizador para elaborar los “Resúmenes de Obras Famosas”. Recuerdo verdaderas hazañas en esta labor: “La vuelta al mundo en ochenta días” de Verne en una amanecida; “Crimen y castigo” en una semana; “Ana Karenina” en nueve días; “La Metamorfosis” en un día son algunos títulos que me vienen a la memoria. Disfrutaba mucho haciendo este trabajo, debía leer muchos textos para elaborar un concienzudo resumen que abarcara el contenido de la obra en su totalidad.

La primera vez que publiqué unos resúmenes fue en 1980, estimulado por Alicia Garland, promotora de un colegio que marcó toda una época, el Americano de Miraflores. En el mimeógrafo del colegio salió la primera edición, en papel bulki; luego en bond. Fueron unas cincuenta obras resumidas. Tiempo después, dos profesores, uno de química y otro de trigonometría, se interesaron en los contenidos y los editaron en libro.

La carátula es una escena del Quijote por Gustavo Doré, calcada en papel manteca por Luis Villanueva Valdivia; el fondo es un amarillo intenso. Luis Vizarreta y Oswaldo Jáuregui fueron los artífices de este libro que sería una sensación a nivel educativo y un éxito de ventas en academias, colegios, universidades e institutos en la década del ochenta. Luego fue Augusto León Alcántara, profesor de geometría quien se encargó de ediciones más sofisticadas y cuantiosas, de cinco mil ejemplares para arriba: mientras tanto yo continuaba en mi labor de resumir libros. Tomaba como punto de referencia para ver cuál libro resumía y cual no, las obras que pedían en los prospectos de ingresos a la Universidad Católica, San Marcos y Villarreal fundamentalmente. De una edición rustica, los Resúmenes de Obras Famosas se fueron convirtiendo en volúmenes, son veintiuno en total y en la actualidad se publican digitalmente gracias a la extraordinaria labor de Milagros Mora Brito.

Gracias a ellos pude comprarme la casa en que vivo hasta hoy. La época en que más se vendieron fue en la década de los noventa; en sociedad laboral – conyugal con la petisa Martha Isarra, visitábamos colegios mañana, tarde y noche. Los libros se vendían en cantidades asombrosas. El que más dinero hizo fue el impresor, un tipejo de cabello hirsuto, uñas negras y semianalfabeto que lo único que sabía era sumar ganancias. Pero así es la vida, con plata baila el mono.

Algún día se le acabará el dinero, pero lo de mono lo llevará consigo más allá de este grisáceo mundo.



Abril 03, 2014
Muchas veces encontraba en las “tertulias” literarias un gran número de advenedizos que buscaban conversación para sonsacar información sobre libros que uno había leído, o la opinión que teníamos sobre tal o cual escritor. Flojos de pensamiento y cero en lecturas, estos habituales concurrentes, la única habilidad que tenían era ser maestros en el hurto intelectual. Uno que otro colega de oficio, llevado por su vanidad, caía en el juego de estos rufianes y soltaba años de trabajo intelectual en unas cuantas horas. Otros, sólo buscaban la conversación para hacerse admirar y halagar. Hace ya muchos años que no frecuento esos lugares.

Alejandro Casona decía que los grandes parlanchines suelen ser espíritus egoístas que sólo buscan aprovecharse de otros.



Abril 04, 2014
El poeta se enfrenta al paisaje, al ir y venir de la humanidad en sus interrelaciones personales, al cosmos con su cielo, sus nubes, su luna, su sol y sus estrellas. En un abrir y cerrar de ojos debe aprehender todo lo que sus sentidos recepcionan con la velocidad con la que un pulpo mueve continuamente sus tentáculos para agarrarse de una roca o para atrapar una presa. Toda la información recibida se graba en su memoria, luego, frente a la hoja blanca, identifica, clasifica y convierte en palabra que vibra, en ritmo que bulle, en verso que burila el alma sensible. El producto final es el poema. En el vasto baúl de su memoria quedará esa información para ser rescatada a través de la evocación como materia prima de futuros poemas. Se cierra así un círculo de fotosíntesis creativa que generará y consolidará la obra poética venidera.



Abril 11, 2014
Despertar por la mañana, muy temprano (5 a. m.). La mente despejada, el ánimo en superávit,  listo como para poder revisar mis escritos en carpeta, o poder retocar algún poema escrito meses antes. Pero, ¡oh! Fatalidad. Debo prepararme para asistir a mis clases diarias en la escuela. De siete a nueve horas algunas veces, dedicadas a labores domésticas que debo realizar para poder cubrir mis necesidades básicas (alimentación, luz, agua, compra de libros o revistas, etc.). Mi vida se va desgastando, mi energía física va descendiendo a medida que pasan las horas, como un cubo de hielo expuesto al sol del mediodía.  Como no puedo darme el lujo de pasar un día sin leer, revisar o escribir alguna inquietud nueva, duermo una hora, a veces un poco más. Me levanto algo despejado y puedo retomar la razón de mi vida: mi trabajo literario. En “La tentación del fracaso”, Ribeyro habla de ese círculo vicioso en el que se encuentran la mayoría de los escritores y que se resume en la expresión: Para dejar estos trabajos extraliterarios. Como se ve, un estar “atrapado sin salida”, como en la película de Milos Forman donde Jack Nicholson interpreta uno de los mejores papeles de su carrera.



Abril 12, 2014
Alcanzar la felicidad es como querer navegar en la superficie de un vaso de agua.



Abril 14, 2014
En el colegio estamos en épocas de exámenes. Nada más estresante y anodino que leer una cantidad astronómica de evaluaciones donde los alumnos muchas veces contestan lo que no se les pregunta y no responden a lo que se les ha preguntado. “Turandot” de Puccini apacigua el tedio en el que me encuentro gracias a mis “hijos putativos”. Entre exámenes y exámenes corregidos leo a Westphalen, “¿Caminar por la vida como por encima del mar, sostenidos por la fe, la desesperanza o la indiferencia?”. ¡Puccini y Westphalen dadme fuerzas para sobrellevar esta dura carga! Lapicero en ristre y bastante motivado, echo mano de los “santos papelitos” y me encuentro con una buena dosis de ortografía juvenil. He aquí algunas cuentas: Biolín, apollo. Ospital, azí, cayado (verbo callar), ígado, corasón, detubo (verbo detener), ablaron (verbo hablar), dentrarón, emprestado, automobil, beículo, peñiscaron, orario, güeso, vizcocho, abión, anvre, y otras exquisiteces lingüísticas de la mejor cosecha de estos tiempos modernos de tecnología de punta.

Todas las tildes y la diéresis son una generosa contribución mía, pues, según mis alumnos, la bendita vírgula no es necesaria. ¿A qué se debe esta dejadez?
Son varios los factores, pero quizá el más determinante sea la falta de lectura, el poco o casi nada interés por leer, la indiferencia total en muchos casos hacia la tentativa de leer un buen libro. Ahora se lee esas “sagas” insípidas y anodinas que han invadido con bombos y platillos nuestras escasas librerías. Si el rector y propietario de una universidad privada sale muy orondo a decir que él no lee ni escribe, que se puede esperar de los alumnos de dicha universidad. Lo mismo dijo un compositor de valses criollos hace algunos años en una entrevista. “Yo me jacto de no haber leído ningún libro, todo lo he aprendido en la calle”, le dijo a César Hildebrandt que lo entrevistaba.

Con este par de energúmenos, dignos representantes de la canaille, difícilmente se podría hacer de nuestro Perú un país lector. ¿Y qué decir de nuestros editores? Conozco dos de ellos, más bien diría impresores, porque no leen ni una letra de lo que imprimen.

Cualquiera que no los conoce pensaría que está frente a dos intelectuales de polendas. Gran decepción, como dice uno de ellos, el más ignorante, “a mi háblenme de chivilines”. Que diferencia con un Juan Mejía Baca, un Milla Batres, un Jaime Campodónico y tantos otros.




Abril 16, 2014
Un caso para Freud
Regreso a casa apurado, en la entrada de la quinta cuya reja está abierta, me topo de lleno con mi madre (quien ha muerto hace tres años). Sale con una bolsa de basura. No quiero que se entere de lo que llevo entre las manos (siempre ha sido o, mejor diría, fue muy curiosa).

Para despistarla le digo que deje ahí la bolsa que yo me encargaré de botarla. La arroja y la bolsa cae en el umbral de la entrada. Entro apurado por la puerta del fondo de la casa en que vivo, hay otra puerta al lado.

La luz está prendida y la puerta abierta, debe ser de noche. Coloco un atado de ropa que llevo entre las manos sobre una silla. En eso, en un intersticio, noto que algo se mueve, hurgo y veo heces en el piso, tienen un color verdoso, es como un líquido gomoso. Me acerco, agachado y sigiloso. Entonces las veo, dos pequeñas tortugas (charapitas) pérdidas hace más de un mes. En una confusión de pensamientos y lucubraciones, recuerdo que son de Hámnet, mi hija mayor que se ha ido con su madre y sus hermanos a vivir a casa de sus abuelos maternos. Deben estar hambrientas y muertas de sed esas pobres tortugas (pienso).

Atrapo a una de ellas con gran esfuerzo y corro al baño. Ya sé de antemano que debo llenar una batea con agua y colocar la tortuga lo antes posible. La coloco en la batea mientras que en el lavadero lleno un pequeño balde con agua. Corro por la otra tortuga la cual se escabulle y trata de morderme.

Se mete debajo de unos libreros. Como en la realidad, también aquí en mis sueños vivo en una biblioteca. Regreso al baño a ver el balde que está llenando. Mi frustración por no atrapar a la otra tortuga se manifiesta en el malhumor que me embarga. Cuando ingreso al baño Lorenza está tomando agua de la batea como una desesperada (Lorenza es una labradora de color canela que murió el año pasado a los 19 años). Trato de apartarla con un bateazo en la cabeza, pues, temo que pueda hacerle daño a la tortuga. Se resiste a sacar la enorme pata del recipiente cuya agua se ha enturbiado de tierra. Pienso, en ese marasmo de hechos y pensamientos que giran en mi mente como un huracán, en la posibilidad de que mi madre esté hurgando en la biblioteca para ver que traía en mis manos cuando llegue (siempre fue así en vida, desesperadamente curiosa). De repente noto que Lorenza ya no es Lorenza sino Renata, mi perra bóxer blanca con cabeza marrón muerta en 1997. La emprendo a bateazos con ella y me doy cuenta que es totalmente blanca, sin la mancha marrón en la cabeza.

Me siento mal por golpearla en la cabeza, pero sigo haciéndolo y de repente comienza a quejarse y a recriminarme mi actitud. Pero ya no es una perra sino un ser desnudo a quien no logro verle el rostro. Le hago ver que es una irresponsabilidad de Hámnet haber dejado las tortugas a la deriva. Pienso en todo el tiempo que han estado sin agua y sin comer. ¿Qué les doy? ¿Qué come una tortuga? Dos personas al lado mío (que no sé de donde aparecieron) mencionan un nombre de comida. Cambiamos ideas unos segundos, me agacho y veo a las tortugas, una encima de otra mirándome con curiosidad bajo el agua. Entonces recuerdo el trabajo que me costó capturar a la otra tortuga que no dejaba de chillar y de querer morderme. Comento algo sobre la actitud de Hámnet y me despierto hablando como es frecuente en mí. Todo está oscuro. Mi teléfono timbra. Un mensaje de Milagros diciéndome que me ama mucho.
Prendo la lámpara, salto de la cama y me pongo a escribir compulsivamente este loco sueño.



Abril 17, 2014
Me llega un mensaje de Milagros diciéndome que se encuentra mal (vómitos y otros síntomas). Significa que hoy no tengo secretaria (con tanto trabajo por hacer), cocinera, mucama y compañera. Nubarrones con que comienza esta Semana Santa.

Mi acción inmediata: pasar en limpio una cantidad considerable de escritos que tengo encarpetados, darle un vistazo a dos cuentos elaborados en un noventa por ciento (“La muerte de Vera Mills” y otro que tiene por título provisorio “Genio y figura”); ambos tienen como medios histórico – geográfico y socio – cultural los Estados Unidos de fines del siglo XVIII. Mi imaginación es lúdica – alucinante. Cuanto le deben mis escritos a mis sueños. Como fondo musical un Mp3 con composiciones de Chopin, Tchaikovski, Mendelssohn, Grieg, Wagner, Verdi, Puccine, Vivaldi, Brahms y un largo y melódico etc.



Abril 18, 2014
Camino por la vereda ardiente de verano, pensativo, a veces preocupado por banalidades, sin darme cuenta que el camino me dice, con su voz petrificada, estoy dejando huellas en tus pies.



Abril 25, 2014
Milagros tiene un sentido práctico de la vida que se manifiesta con mayor certitud en la limpieza. Cuando menos me lo espero ya escapó de mi campo visual y comienzo a buscarla por toda la casa. Ya conozco sus escondites preferidos: la cocina y el baño. Allí la encuentro provista de su esponjita para lavar el servicio o con su “trapito limpiador” en el baño. Tiene una manera de lavar el servicio que me desespera: cucharita por cucharita, tenedor por tenedor, taza por taza, plato por plato, hasta los “por” inimaginables. A veces, mientras escribo cerca de ella, la observo. Su rostro de complacencia mientras limpia da la impresión de una mujer que se ha ganado el premio mayor de la lotería. Del servicio pasa a la cocina, su meticulosidad llega a extremos que invierte mucho tiempo en ella; cada hornilla es escrutada con la precisión de un cirujano y, allí permanece interminablemente, dándole al trapito con gran esmero. Luego son las mayólicas, después el piso (con lejía incluida) y al último su dictamen que hay que obedecer a rajatabla: No entres en la cocina que me ensucias el piso. Luego la veo trasladarse con todos sus aperos de limpieza al baño; allí se quedara otro tiempo inconmensurable. He renegado por ello cuantiosas veces. Le he enseñado a lavar como lo hago yo, en mucho menos tiempo; pero mis enseñanzas le entran por una oreja y le salen por la otra aun cuando no he terminado de hablar. Ya me venció, yo no sé batallar con molinos imaginarios, es como querer sablear a un mendigo, hacer sangrar al aire dándole bandazos con una lanza. Sólo me queda observarla en su sacralizado quehacer doméstico, en sus apetencias impolutas, en sus aspersiones sobre pisos, lavaderos y cuanto mueble requiera ser pulido y limpiado hasta en su más recóndito intersticio.

Pero en su contraparte, debo admitir que si no fuera por esa forma que tiene de no diferenciar lo fundamental de lo secundario, no dispondría de esas horas maravillosas que me hacen tanta falta para sumergirme en la lectura de un buen libro o para poder trabajar en mis innumerables escritos que están sin concluir.



Abril 27, 2014
Dormí como en uno de mis peores días.

Me desperté seis veces entre las 12.30 a.m. y las 5 a.m., uno de mis mejores records.

El café y el cigarro son los padres del insomnio. Tengo la esperanza de que no sea un día horrible. Ya la aparición del sol es una calamidad difícil de soportar. Anoche me pegué a la lectura de “Los caminos de la libertad” de Russell, libro que venia postergando desde hace muchos años. ¡Que certitud de pensamiento!, gran filósofo y eximio pensador.


“La fuerza de la prensa para fomentar las guerras se debe enteramente al hecho de que puede llamar a ciertos instintos. El hombre es por naturaleza un competidor, un ser adquisitivo y más o menos belicoso. Cuando la prensa le dice que un señor tal es su enemigo, toda una serie de instintos responde en él a esta insinuación. Es natural que la mayor parte de los hombres supongan que tienen enemigos y encuentran una cierta realización de su naturaleza cuando se aventuran a luchar”.


Cuanto de cierto hay en esta reflexión si nos ponemos a pensar en el papel instigador que la prensa ha jugado a lo largo de cuantiosas guerras. Así es Russell cuando reflexiona y escribe, un hombre que no se deja arrastrar por las pasiones, los miedos ni los fanatismos. Su ¿Por qué no soy cristiano? Me encandiló, me llevó a muchos replanteos son sombras no apasionamientos. ¡Cuánto les debemos a hombres como él!



Abril 29, 2014
Camino al trabajo, veo desde la ventana del ómnibus un panorama desolador, gente atiborrada en los paraderos con rostros aburridos, desganados, preocupados, somnolientos. La mayoría, es fácil darse cuenta, no pasó por la ducha matutina, de ahí quizá que muchos muestren un rostro de cansancio. La basura amontonada por toda la Avenida Universitaria, con perros callejeros hurgando entre las bolsas, es el reflejo de una ciudad que vive en el desamparo edil más increíble.

El caos vehicular que se vive diariamente es consecuencia de semáforos malogrados y choferes infractores a quienes las normas de tránsito y los policías les importan un rábano. Las paredes pintarrajeadas es algo que identifica a esta “Ciudad de los Reyes”.

Jóvenes malandrines van por las calles provistos de pintura en spray pintando fachadas, postes, quioscos de periódicos y hasta automóviles. Las consignas hacen mención a equipos de fútbol, grupos musicales tan fugaces como un pedo, declaraciones amorosas anónimas y otras sandeces más. Las palomas, símbolos de la paz, pululan y se cagan por todas partes: los parabrisas de los automóviles son uno de los lugares preferidos donde depositan sus deyecciones a vuelo rasante. Árboles desmirriados lucen un follaje polvoriento, la falta de riego es notoria; los alcaldes creen que sembrar un árbol es suficiente, que no requieren cuidado alguno. Los postes de alumbrado público son los preferidos para difundir publicidad: Atraso menstrual, Unión de parejas, Escarchados, son algunos de los artesanales carteles que día a día son pegoteados sobre la pequeña superficie cilíndrica. Lima es la ciudad de los huecos, los hay de todo tamaño y forma, se encuentran en todos los distritos como parte de nuestra cultura urbanística. Hay que tener una insensibilidad estética a prueba de granadas para vivir contento en un lugar así.



Mayo 02, 2014
Días aciagos con el espíritu destrozado. Trabajo sobre algunos temas, me ejército, pero no me atrevo a retomar dos cuentos que ya están bien avanzados. Me siento como el torero que ya realizó algunas verónicas y manoletinas, pero cuando tiene al toro frente él, con la espada en la mano, no se atreve a matarlo. ¿Incapacidad? ¿Desaliento? ¿Falta de ánimo? De todo un poco quizá.
El tiempo es el mayor paliativo para estos momentos de crisis. Habrá que esperar.

***

6.45 p.m. regreso a casa después de nueve horas y treinta de batallas escolares. Esos alumnos de 1er año son sumamente difíciles de controlar. Son 3 ó 4 que generan un barullo terrible. Hitler, Aníbal y Sadan Hussein en el mismo salón.
Han pasado los tiempos en que los alumnos se preocupaban más por aprender en la escuela que a hacer vida social, o  creer que ella era un lugar de esparcimiento diario, un club social, donde el profesor es un simple encargado de facilitar los refrescos y los emparedados.

Escuelas sin bibliotecas, es poco lo que un maestro puede hacer por incentivar el amor por la lectura. Para no ser un profesor más de la comparsa, he puesto a disposición de mis alumnos de un colegio pequeño, un buen número de libros de mi biblioteca.

Yo que soy tan receloso cuando de mis libros se trata, no he podido permanecer impasible ante tanta desidia por parte de los “promotores” de colegios.

Tengo ya captados más de cincuenta lectores, esta semana pienso llegar a ochenta. Creo que es un buen paso.



Mayo 09, 2014
Acabo de terminar “Cien años de soledad”. ¿Cuántas veces lo he leído? Más de diez veces, y no exagero. Pero esta vez ha tenido una fuerte dosis de gratitud hacia el autor. Un homenaje póstumo, lamentable, impregnado de una pátina de tristeza interminable. Cuando me llegó el mensaje de Milagros anunciándome la muerte de García Márquez me invadió una pena indefinible, un leve llanto me anudó la garganta. Me di cuenta que aún los dioses, sea cual sea su origen, también son mortales. Lo inmortal es su obra, los libros que más placer han dado a nuestro espíritu, esos que queremos conservar en la memoria con más avaricia, esos que habrán de sobrevivir a la efímera fama del autor. Es raro encontrar en nuestra vida que la muerte de alguien cale tan profundo; he sentido su muerte como la que hace alusión Jhon Donne:


“Ningún ser es en sí equiparable a una isla; todo hombre es un pedazo de Continente, una parte de Tierra Firme; si el mar llevara lejos un terrón, Europa perdería como si fuera un Promontorio, como si llevaran una casa solariega de tus amigos o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye, puesto que estoy implicado en la condición humana, por eso no busques saber por quién doblar las campanas; ¡están doblando por ti…!”


En un artículo publicado el 8 de abril de 1981, García Márquez escribió unas palabras que pintan al hombre de cuerpo entero, palabras que conmueven tanto como la muerte del coronel Aureliano Buendía en “Cien años de soledad”:

“La única desdicha grande que he conocido en mi vida es el asedio de la publicidad. Esto, al contrario de lo que creo merecer, me ha condenado a vivir como un fugitivo. No asisto nunca a actos públicos ni a reuniones multitudinarias, no he dictado nunca una conferencia, no he participado ni pienso participar jamás en el lanzamiento de un libro, les tengo tanto miedo a los micrófonos y a las cámaras de televisión como a los aviones, y a los periodistas les consta que cuando concedo una entrevista es porque respeto tanto su oficio que no tengo corazón para decirles que no.

Esta determinación de no convertirme en un espectáculo público me ha permitido conquistar la única gloria que no tiene precio: la preservación de mi vida privada.

A toda hora, en cualquier parte del mundo, mientras la fantasía pública me atribuye compromisos fabulosos, estoy siempre en el único ambiente en que me siento ser yo mismo: con un grupo de amigos. Mi mérito mayor no es haber escrito mis libros, sino haber defendido mi tiempo para ayudar a Mercedes a criar bien a nuestros hijos”.


Quienes hemos seguido de cerca la trayectoria de este hombre sencillo, coincidimos con lo expresado por César Hildebrandt cuando dice que… “Algún día cuando la marea de la mezquindad se haya retirado, se reconocerá en la obra de García Márquez la huella de un segundo y sudamericano Cervantes. Hay un estilo García Márquez, una respiración García Márquez, una sintaxis García Márquez, un genio invencible venido de su imaginación.

Lo menos importante de su autobiografía fue ganar el Premio Nobel, ese Sartre despreció y que otros consiguieron a rastras. Lo más importante de su vida fue que no se traicionó y jamás se tomó demasiado en serio”. Con Milagros Mora hemos elaborado una pequeña revista cultural llamada Macondo, la publicamos digitalmente en internet.

Un pequeño homenaje a quien tanto nos ha dado sin esperar reconocimiento alguno.



Mayo 24, 2014
La presencia de una bacteria en mi intestino me hace tomar conciencia de lo imprevisible de la vida. Querer o suponer que es lo que nos va a suceder en un futuro cercano es como aventurarse a apostar toda nuestra fortuna a la mano de un croupier. Cualquier suceso nos puede acontecer: las posibilidades de fortuna o infortunio son como granos de arena.



Mayo 29,  2014
Cuando me siento enfermo, por más leve que sea esta incomodidad (un resfrío, un ardor de garganta, un desgarro muscular), o algo más severo (una infección), mi psiquis se quiebra inexorablemente, toda mi energía se ve diezmada por un ejército de modorra y desgano. Camino como un sonámbulo, como un idiota escapado de un manicomio, soy un autómata al que ningún estímulo del exterior logra conmover ni un ápice, no muevo ni un músculo, mi esqueleto se ha petrificado, mi sangre, solidificada, muestra a ser pálido con los ojos perdidos en otros mundos. Así me siento en este momento en que escribo estas líneas que es lo único que me siento capaz de hacer. Esta sensación tan desoladora destroza mi moral, sólo tengo fuerza para mover el lapicero sobre el papel, a veces siento que no soy yo el que escribe, sino un autómata que obedece a una fuerza extraña escondida en algún intersticio de mi cerebro. Me siento asediado por el Horla de Maupassant que consume mi coraje, mi volición, mi iniciativa, al punto que no puedo cumplir ningún acto por simple que sea. Dormiré.



Junio 03, 2014
Camus escribió “El hombre rebelde” y Musil “El hombre sin atributos”; yo estoy tentando a escribir “El hombre sin ilusiones”.

¿Es que acaso no son las ilusiones, ese convertir en realidad las cosas que anhelamos, el motor que impulsa nuestra vida? Hasta en los deseos más simples nace una ilusión; otras, más complejas, se van formando con el transcurrir del tiempo, se van moldeando día a día, reflexión tras reflexión, hasta alcanzarla forma anhelada. Eso me sucede con los cuantiosos cuentos que tengo en carpeta. Son, la mayoría, unos leves bosquejos, meros diagramas.

Me siento como el arquitecto que tiene casi listo los planos para construir el edificio, pero que no se decide a empezar. Sabe que tiene entre manos una obra de arquitectura de gran valía, pero carece de lo más importante: la ilusión.
Esa pequeña chispa que es capaz de hacer arder una pradera entera, ese pequeño viento que transformado en huracán puede barrer pueblos enteros, ese primer movimiento de placas que puede provocar un terremoto.



Junio 04, 2014
Soñaba que la luna se reflejaba nítida, límpida, seductora, sobre un lago de aguas tranquilas; luna que embellecía la noche e incitaba mi mirada de ternura por el bosque todo, con sus árboles de hojas frondosas y brillantes. Por los ramajes que asomaban entre las enredaderas como gusanos enormes, por los juncos y los herbajes que abrazaban al lago como una mano protectora, aparecía tu rostro juvenil y mi ser se encandilaba como en los tiempos idos. De repente, despertaba y tú huías entre sueños. Y este insomnio que tortura mi descanso desde niño, me privaba nuevamente de esos placeres oníricos que tanto atesoro.



Junio 06, 2014
Cuando me enojo con Milagros, siento que se avecina un huracán inevitable, cuyas consecuencias, después de una hora de ataques y contraataques, de acusaciones y recriminaciones, serán desastrosas. Me siento como un zombi, percibo que algún ser maléfico, demoniaco, irascibles, se apodera de mi espíritu y me guía por un camino de dolor y amargura. Mis pensamientos se nublan y sólo hay en mi mente un solo objetivo, atacar a un rival sin misericordia alguna; no soy más que un ser poseído por una fuerza superior a mí, mi voluntad ha quedado inerte, prisionera en un lugar lejano a mi ternura, a mi bondad, a mi espíritu humanitario que muchas veces aflora en mí. Nuestras discusiones, algunas veces violentas, terminan como los leones después de la matanza, lamiéndonos las heridas y reconciliándonos en silencio, sin decir nada. No es bueno remover los escombros ni los rescoldos, no vaya a ser que quede alguna chispa, algún madero encendido que vuelva a reavivar el fuego de las desavenencias.



Julio 10, 2014
Amanecer lluvioso, cielo grisáceo, un hermoso frío que invita a permanecer en cama unos minutos más. Lima es egoísta con los que disfrutamos de la lluvia. Llovizna por la noche hasta las nueve o diez de la mañana luego todo vuelve a la normalidad que es anormalidad: a la basura en las calles, a los interminables ambulantes que pululan en las esquinas dejando tras de sí un cumulo de roña y mugre, a las sucias combis con sus grotescos choferes y cobradores. Todo el encanto invernal traído de los cabellos por lo feo, por la medianía, por una ciudad que tiene todas las características de un chiquero para cerdos. Esa es la Lima multicolor de la arpita y el charango según las palabras de la editorialista del Dominical de “El Comercio”, plumífera propietaria de un queso rochefort que guarda celosamente en el cráneo.



Junio 14, 2014
Trabajo incansablemente en los poemas que conforman las “Voces continuas”. Cuánto recuerdo de viejos amores, de mujeres latentes en algún resquicio del corazón que no quiere ni puede olvidar. No creo que la poesía sea sólo un ejercicio estético, me inclinó más por una necesidad que tiene el poeta de sustituir sus frustraciones y tristezas, en suma, esa asfixia vivencial que lo atormenta y lo persigue a través de la vida como una sombra. ¿Quién es quién en cada poema? Ni yo lo sé. Los recuerdos se amalgaman en escenarios distintos de tiempos diversos, en un huracán donde lo único que priman son los sentimientos, los fugaces momentos que hoy son dicha y mañana tormento.



Junio 15, 2014
Día como los que placen. El cielo gris, algo de niebla, una mañana fría como en los primeros días de invierno, con ese aspecto lúgubre de cementerio que tanto me emociona. Es la gente la que afea esta sensación que debería resultarme placentera. Pienso en Milagros y en todas las incomodidades que debe sufrir para llegar al colegio. Apretujada en el autobús entre el vulgo, sufriendo los interminables bocinazos y los gritos de los cobradores indicando la ruta a seguir. Decir  que hay otros que sufren estas incomodidades es una verdad a medias.
La mayoría de esos sujetos que hormiguean por la ciudad entre calles sucias y perros vagabundos, entre la desmoralización y la rutina, ya están habituados a ese estándar de vida, a esa chatura de existencia que se limita solo a comer, divertirse, dormir y reproducirse irresponsablemente.



Junio 20, 2014
Leer es parte de mi menú diario, como lo es bañarme, desayunar, almorzar, acudir a las escuelas donde trabajo a combatir la barbarie uniformada, dormir con Milagros la siesta de la tarde cuando se puede, regar las plantas de mis macetas y otras actividades mundanas más. La lectura para mí es como las pastillas vitamínicas que tanto promocionan esos centros de estafa llamadas farmacias; la lectura me refuerza, me devuelve las energías y el entusiasmo que diariamente pierdo al enfrentarme a este mundo actual tan lleno de miasmas, de titulares excrementicios, de bosta televisiva, de boñiga radial, de políticos de grisura. Leer y releer a Sartre, Camus, Cioran, Cortázar, Carpentier, García Márquez es reconfortante, es volver a sentir el aroma de la civilización, es impregnarse de una pátina renacentista, es percibir a la Ilustración asomarse a nuestra alcoba. La prensa en el Perú está llena de plumíferos  que se engarzan en anodinos enfrentamientos al mejor estilo hamponesco.

Esa manera criolla de desgarrarse la piel a plumarazos es el deleite de los que están de espectadores en el balcón; para quien cumple dignamente su oficio de escritor resulta un hecho deprimente. Carentes de solvencia intelectual y moral, el cacógrafo cree que insertar un artículo de medio pelo en algún diario lo convierte en plano en un escritor.

Cuando ponen sus escasas ideas ponzoñosas al servicio del mejor postor para atacar a un hombre decente, el resultado es un amasijo de oraciones y párrafos carentes de ingenio y de sintaxis, una olla de aquelarre donde los chismes, entredichos y dislates semejan el testamento adulterado de un rábula charlatán. No se le puede encarar a nadie que sea un imbécil o un demente, pero no se puede exonerar al ladino y malicioso de ser un canalla.

El cacógrafo es un experto en batallar en el campo de la escatología escrita, resulta inexpugnable en el terreno donde prima la estupidez y la pobreza moral.

¿Cómo liberarse de lo escrito en “El Comercio” por una editorialista que cita libros que no ha leído, comenta otros que no ha entendido y todavía unge de ser una comentarista y consumada lectora? También a nuestro laureado escritor se le da muchas veces por ejercer la cacografía; basta revisar sus artículos publicados en “El País” para tener una idea de lo que hablamos: verbigracia, los textos en que apologiza sobre la tauromaquia o aquellas brozas donde glorifica y enaltece al rey de España y sus adláteres. A no doblegarme ante la medianía y la mediocridad, a no sucumbir a la chatura y el conformismo lo aprendí de Servet y González Prada; a no doblar la cerviz ante el abuso, el cinismo y la intolerancia lo aprendí en las palabras de un Bruno o de un Lutero cuando tuvieron que enfrentar a una Iglesia infame, parásita y retrógrada.

La naturaleza es sabia y nos libera a algunos de ser arrastrados por esa pandemia llamada resignación. En la Feria de las Vanidades y las reparticiones muchos intelectuales peruanos terminaron de cacógrafos de gobiernos de turno. Algunos de ellos, verdaderos maestros en su campo del saber, demostraron también un gran talento a la hora de producir mierda impresa. Uno que otro amigo mío no pudo resistirse a las prebendas, a los viajes, a las becas, a los trabajos bien remunerados o a los premios literarios y galardones a dedo. No soy quien para juzgarlos, la historia, esa jueza justa e insobornable, dará su veredicto irrefutable con el tiempo.



Junio 25, 2014
Hoy el cielo de Lima ha amanecido grisáceo, tenebroso, una lluvia persistente humedece la ciudad limpiando en algo su acostumbrada mugre, su roña Virreinal, su miasma Real.

Mi corazón se regocija de felicidad ante este ambiente que la mayoría desprecia. Extrañan ese verano intolerable en que sus cuerpos sudosos y hediondos se regodean como un puerco en un chiquero de lodo y mierda.
Es un invierno donde estos seres pestilentes y mediocres (no hablo de esa pequeña población que es excepción) no conocerán al baño la mayoría de los días invernales. Esta es Lima, una amalgama de podredumbre donde algunas aromáticas flores nos dicen que todavía existe un ápice de humanidad civilizada.



Junio 26, 2014
Un examen a nuestros alumnos es encontrarnos con BAMOS, OZTIL, AZER, EXTRANJERO, BAILAR, CER, ASER y otra serie de palabras pertenecientes a alguna lengua bárbara. Esto se explica desde varias aristas: la falta de hábito de lectura, sea por desinterés o aburrimiento; la injerencia en la vida de los estudiantes que reciben y envían mensajes u opiniones con clamorosas faltas de ortografía; la rapidez con que envían estos mensajes; la desatención de los padres y de muchos maestros hacia este mal pandémico, etc.



Junio 28, 2014
Tener tantos libros, que siempre me parecerán pocos, es un problema cuando de buscar un determinado libro se tarra. La búsqueda comienza con gran entusiasmo de mi parte y concluye, la mayoría de veces, con las manos vacías y una retahíla de anatemas y maldiciones. Los libros están repartidos en estantes por toda la casa.

Solo un 20% conserva un orden o clasificación. Necesitaría tres bibliotecarios por un lapso de dos meses a tiempo completo para que ordenen este cambalache de libros. Como no conozco otra forma de vivir que la de estar rodeado de libros mañana, tarde y noche, prosigo mi vida así, como Poseidón rodeado de naufragios.



Julio 2, 2014
Razonar con un cobrador de combi es como querer hablar con una piedra, perder el tiempo a granel, arrancarse el ánimo a jirones, depravar la vida a plazos.

Fronterizos, balbuceantes, casi analfabetos; poseedores de un lenguaje primitivo, son incapaces de hilvanar una frase que tenga sentido. Usan el famoso “guión” como quien se toma una gaseosa. Procaces, irresponsables e indiferentes como un pero que se caga y se orina en la calle, estos individuos (choferes y cobradores) son seres embrutecidos por la rutina, el estrés y la estupidez. La poca gente cultivada que se ve obligada por las circunstancias a tomar estos ataúdes rodantes los desprecia. Si tuvieran un revolver les descerrajarían un tiro en la cabeza. Las combis siempre están polvorientas y grasientas, los asientos en mal estado, el interior parece más un muladar que un transporte de servicio público: los pasajeros se han acostumbrado a ello, la ropa hace de franela o felpudo para limpiar el interior del vehículo. El olor que hay en el interior es un menú variado que va desde axilas asfixiantes, cabellos grasosos y pastosos, halitosis aguda, pezuñas de tallas diferentes y genitales aprisionados en un ánfora de corcho. Da ganas de reventar las lunas a patadas cuando algún maloliente se queja porque se abre una ventana para que entre aire.



Agosto 09, 2014
CAZANDO MARIPOSAS

Los curas sufren la peor perversión sexual: la curiosidad

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En cada falsedad se esconde siempre algo auténtico.

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Jamás debemos subestimar a un enemigo por más pequeño que sea.




Agosto 16, 2014
Recordar es parte de la felicidad. Recordar los años en que la soledad y el recogimiento; las contemplaciones y las lecturas románticas eran más intensas; años en que la adolescencia reclamaba lo suyo: lecturas de “Cumbres borrascosas”, “Manfred”, “Hernani” y otras que me hacían palpar las estrellas, beber el aroma de las rosas que arrancaba con las manos para colmar de halagos mis citas amorosas. Recordar a Goethe, a Shelley, a Pushkin; es percibir una dulce tristeza. Es una época también en que disfrutaba escribiendo cartas de amor, ese tipo de comunicación que como los osos polares van por el doloroso sendero de la extinción. Las cartas estaban cargadas de esa privacidad que es tan inherente al amor. Los brebajes de ternura y afecto; las pócimas de sensualidad y afecto que nutrieron historias como “Fausto”, “Macbeth”, “Sueño de una noche de verano” o la “Leyenda de Tristán e Isolda” se han desvanecido para terminar siendo fantasmas entre trastos viejos.



Agosto 22, 2014
Esa vida exterior que plasmo en este diario se amalgama con recuerdos donde lo intrínseco y lo extrínseco conviven como los soles con los planetas.



Agosto 26, 2014
Los hipócritas usan diferentes mascaras; cuando  las usan durante mucho tiempo corren el peligro de llegar a un punto de no saber cuál es su rostro verdadero.



Setiembre 13, 2014
Debido al trabajo (profesor) veo que mis cuentos aumentan con la velocidad con que crece el caparazón de una tortuga. Hay días en que llego tan agotado que no puedo retomarlos. En esas condiciones es casi imposible crear algo estremecedor y hermoso. Me siento como un perro perdido que no sabe qué rumbo tomar porque todos los caminos le resultan desconocidos. Me limito a tumbarme en la cama y esperar que el sueño se apodere de mí. Despertar luego con la mente despejada y el cuerpo descansado. En esas circunstancias logro que imágenes, recuerdos, ideas y sensaciones se den cita, y es entonces cuando puedo garrapatear algunas líneas para que, al pasar de los días, retocarlas y darles la forma final. Releo, corrijo, tacho, agrego, luego, releo, corrijo, tacho, agrego,…



Setiembre 14, 2014
Después de arduos meses pongo fin a mi monografía sobre Don Miguel de Unamuno.

Seis biografías del autor, casi todas sus novelas, ensayos y poemarios han sido releídos. ¡Cuánta inmortalidad hay en su palabra! Siento que he cumplido con este trabajo con alguien a quien mi vida debe tanto. Las mismas dudas religiosas que lo cercaron toda su vida también fueron las mías, aunque, sin lugar a dudas, hemos arribado después de tanto mar tempestuoso a puertos distintos. Con esta monografía (me siento más que aliviado) he puesto fin a cualquier trabajo intelectual que no sea mi producción personal: tengo tantos cuentos y relatos en la cabeza por escribir que pienso que me va a estallar. ¿Mi novela “Caliche” (más de cuatrocientas páginas manuscritas) la terminaré algún día?



Setiembre 16, 2014
Tratar de encontrarle una justificación a lo que es un Diario me parece un ejercicio ocioso. No creo que sea algo más que un ejercicio de la memoria, una forma masoquista de solazar con tiempos pasados de felicidad e infortunios, una necesidad de desnudarse ante los otros sin recato alguno, un homenaje a aquellos que de una u otra forma esparcieron sobre nuestras vidas ternura, comprensión y amor. Un Diario es penetrar en nuestro interior, en nuestra intimidad. A la manera platónica, dar la espalda por un momento al mundo de los sentidos, mostrándonos indiferentes a todo lo que nos rodea, para enfrascarnos en un diálogo con nosotros mismos, dejando de lado la forma expositiva por la forma interrogativa.



Setiembre 17, 2014
Mis relaciones amorosas han sido una constante reconstrucción de mi vida. La construcción  de una nueva madriguera en la vida de un hurón que muda constantemente su habitad.



Setiembre 19, 2014
Cuando estoy escribiendo siento la mirada de Milagros que llega hacia mí con cierto aire de misterio, como alguien que observa un bicho raro; a veces creo que pensará que se me han zafado algunos tornillos de la cabeza. Llevamos así cinco años y no ha dejado de verme escribir largas horas, como un poseso, como un Mahoma meditando en el monte en que se le reveló el Corán.



Setiembre 26, 2014
Ningún hombre, por más brillante que sea escapa a su condición humana. Creado por un ser desquiciado, predicado por una banda de farsantes y todas las perspicacias religiosas que estriban de su estrafalaria afiliación, ha heredado la tara de una malignidad que no encuentra parangón alguno en la naturaleza.



Octubre 17, 2014
Salgo con Milagros, mejor dicho, ella se las ingenia para sacarme de mi Guarida del lobo, para que me airee un poco. Compramos algunas cosas mientras recorremos algunas tiendas. Librería que encuentro a mi paso es víctima de mi bibliomanía. A las pocas horas ya doy muestras de agotamiento popular, de saturación de plebe. Mi sensibilidad ha llegado a extremos enfermizos. No puedo tolerar la presencia de gente a mi alrededor. Solo la presencia de ella me da un poco de respiro. Después todo es rechazo, aversión, misantropía pura. ¡Qué caos! Bocinazos, choferes hijos de puta, cobradores con la ropa sucia, las uñas negras, el cabello graso y malolientes que cobran como si fueran atracadores. Gentes con rostros curtidos por la rutina, gestos anodinos, frustrados, desganados, sin ruta ni horizontes. Esto es Lima: un cagadero de palomas.



Noviembre 04, 2014
Debo salir a trabajar dentro de media hora o más. Da igual. De todas maneras debo ir al colegio cuando lo que más quisiera es quedarme en cama leyendo un buen libro y seguir escuchando las toccatas para órgano que suena en el equipo desde la cinco de la mañana (hace una hora exactamente). Wagner, La cabalgata de las Valquirias; Bach, Toccata y fuga en re menor; Tommaso Albinoni, Adagio; Franz Von Suppé, Obertura de caballería ligera; Scott Joplin, El animador o la Marcha triunfal de Aída de Verdi. Leyendo a Coeuroy en “La música y sus formas” me instruyo sobre la toccata. Literalmente, significa “piezas para tocar” y designa composiciones antiguas cuyos más remotos están escritos, en el siglo XVI, para laúd. Se la encuentra, a continuación, en los organistas del siglo XVII: allí se manifiesta una tendencia al virtuosismo y las piezas se aproximan a la fantasía. Se la define entonces como “Preludio o Fantasía, que precede a un motivo”. Así, Monte Verdi titula toccata al Preludio que escribe en 1607 para su ópera “Orfeo”. En Bach, la toccata no corresponde a ninguna forma determinada: sirve de título a piezas muy diferentes, cuya unidad sólo existe a merced a la persistencia de un diseño sonoro. Los contemporáneos gustan, a veces, de retomar ese título; es el caso de Honegger, Ibert o Profokiev. Un melómano amigo ha quedado en proveerme de toccatas de Widor, Tchaikovsky, Lemare, Sousa y Elgar. Felizmente este amigo es de la guardia vieja: esos que tiene palabra.



Noviembre 13, 2014
En la naturaleza del hombre encontramos dos tendencias opuestas: la que lo lleva a actuar y la que espera, complacientemente, que actúen sobre él. Los que eligen sus respuestas a situaciones particulares y que tienen el poder de crear éstas, son los menos. No se amilanan cuando son tildados de perseverantes, obstinados, molestos o agresivos. Actúan llevados por su propio sentido con gran seguridad. Los que abundan son los pasivos, los que nacieron para balar cuando el pastor arrea los rebaños.



Diciembre 13, 2014
Atrapado en mi monografía sobre Unamuno me siento como un pececillo de estanque arrojado en un océano. Por momentos dejo a un costado el trabajo u me aventuro por mis pensamientos. 
“La vida y la muerte, me digo, esas dos viejas conocidas que transitaban por los siglos como dos hermanas inseparables”.




2015
Enero 07, 2015
Los versos de Lorca son como las olas apacibles de un mar calmo. Cada palabra en su lugar, como las piezas de un puzzle. Dedicarle a su poesía parte de nuestra vida es un privilegio del que no debemos privarnos.

Nos sentiremos como el arqueólogo que en sus excavaciones, encuentra en cada hundimiento del almocafre, una pieza digna de museo.



Enero 18, 2015
(A la peruana)
En el Perú hasta el clima es pendejo.

No creo que haya en el mundo un país que tenga más pendejos que el nuestro. No hablo de países como Holanda o Suiza, que teniendo una población menor, se entiende que no puedan superarnos así el último recién nacido nazca con el marbete de “futuro pendejo”.

Aquí funciona el cagadero. Yo lo cago a él y mañana él me caga a mí. Nosotros lo cagamos a él y él,  cualquier día, nos caga a nosotros. Nos caga el chino con su menú chifero; nos caga el microbusero haciéndonos viajar como parias; a él lo caga el policía con la coima, al policía su jefe con el cupo, a éste el Ministro, al Ministro el Presidente y a este lo termina cagado la Primera Dama. Me caga mi mujer con el vuelto y el colegio con la lista de útiles. Los pendejos están ahí: a tu lado en el microbús; en el paradero, en la posta médica; en la misa de domingo, en los puestos de periódico leyendo los titulares, atendiendo en las farmacias, en las colas de los bancos, en la tienda de abarrotes, en la panadería, en el mercado, en la picantería. Están en todos lados, respirando sobre tu nuca a la espera que des un paso en falso para cagarte. El pendejo nace del pueblo como una necesidad urgente de sobrevivir. Nace de esa canalla ignorante conformista y ociosa. Como mi madre no me preparó para este tipo de vida, siempre estoy atento a sortear a cuanto pendejo se me cruza en el camino. Confieso que muchas veces he caído en manos de estos bellacos.

P.D.
Definición de la DRAE:  pelo que nace en el pubis y en las ingles / Hombre cobarde y pusilánime / Hombre tonto y estúpido / Persona de vida licenciosa.



Enero 19, 2015
Todos estos días releyendo “La muerte en Valencia” de Mann, pasajes del Corán y textos del Bhagavad – Gitá, como fondo musical, Verdi: Otelo, La Traviata, Rigoletto, Aida y Nabuco; una y otra vez la opera invade la biblioteca. Un crítico español, especialista en resumir obras literarias, se escandaliza por la obra del alemán. Dice el susodicho:


“Poco grato es el asunto que sirve de fondo a los episodios principales de esta novela, y no bastan a hacerle amable los primores literarios y analíticos con que lo desarrolla el autor. Aunque los griegos, y algún novelista moderno, como Oscar Wilde, hayan tratado de ensalzar y aun de poetizar entre personas del mismo sexo,  actualmente nos parece de un gusto deplorable semejante empeño, sean cuales fueran los propósitos y los méritos artísticos del apologista y de la apología”.


Este crítico, homofóbico hasta cuando estornuda, agrega, muy moralista él:

“El autor adereza el relato con las galas de su extraordinario ingenio, bellas descripciones y fragmentos de diálogos platónicos, revelándose como un admirable novelista… digno de emplear sus dotes en mejor causa”.


Esa coqueta suspensión en el párrafo nos lleva a pensar que debe haber  leído a Platón con guantes quirúrgicos. Refiriéndose a Wilde, en alusión a “El retrato de Dorian Gray”, escribe:


“En la fantástica novela, de intensa emoción, hay diálogos inimitables – aquellos en que interviene lord Harry – y escenas de la vida londinense magistralmente desarrolladas. Su mayor defecto es la delectación morbosa con que Wilde describe los encantos y triunfos amorosos de su héroe, sin poder o sin querer disimular sus propias inclinaciones contranaturales”.


¿Y quién es este moralista a ultranza? Un beato hazañero que hace escrúpulo de todo; un converso que abandonó el catolicismo en aras de la ciencia, de la filosofía demoledora y de las explicaciones ateístas de los enigmas del universo; luego de hacerse un examen de conciencia, regresa – cual borrego al redil – a la fe católica donde, como un cruzado recalcitrante, arremete contra todo aquello que considera que atenta, según sus palabras, contra la hermosura y santidad de los preceptos evangélicos. Todo un pasmarote que ameritaría un baño en agua de borrajas.



Enero 20, 2015
Es tan duro, pero hermoso, ir poniéndole nombre a las cosas con el tiempo. Siempre la Muerte viene a mis pensamientos, como si estuviera atrapado en una tanatofilia. Todos tienen sus fantasmas, su Infierno, su Cielo… pero una cita diferente con la Muerte.



Enero 26, 2015
Sartre decía que el grado de tolerancia que tenemos para soportar a una persona era de dos horas, cuatro a los más.

 Ver a una persona todos los días y, más aún, convivir con ella, es una experiencia traumática para quien la soledad y la libertad son los bastiones que mueven su existencia.

Alberto Escobar decía que el matrimonio nos privaba de la libertad.  Creo que en toda relación amorosa o amical deberían existir periodos de separación. La no presencia del otro fortalece la unión. Esa extrañeza es muchas veces más fuerte que la paciencia; esta última genera un desgano que puede convertirse en hastío. Jamás se me hubiera ocurrido, cuando era soltero, compartir un departamento o vivienda con alguien. Sólo de pensar que podría cruzarme con alguien extraño camino al baño me aterroriza. Costumbres diferentes, gustos musicales disimiles, horarios de trabajo y horas de descanso dispares, hábitos desiguales y cambiantes, todo un trastorno que convertiría esa relación en un infierno difícil de solucionar. Las mejores fiestas las he disfrutado solo; una copa siempre llena en la mano y un cigarro en la otra. Yendo de un lado a otro como un espía, observando a los monos reírse y bailar como autómatas. Me siento como un loro colgado de un columpio, como estar en una ventana acodado al alféizar mirando el mundo.



Febrero 09, 2015
Más de medio siglo leyendo libros de todo tipo (literatura, sociología, ciencia, teología, psicología, etc.) no creo que haya sido un tiempo inútil. Son fruto también de mi incapacidad para relacionarme con otros. Quien busca la soledad y el silencio reclama la ausencia de los otros. Ya desde niño me incomodaba sentir la presencia de gente a mi alrededor. Exigir a mis semejantes que sean como yo es pedir mucho. Quien soporta a quien ha hecho de la lectura una forma de vida; quien rodeado de silencio siente que alcanza la felicidad. Yo elegí vivir de esta manera y no me arrepiento. Un capitán no abandona su barco.



Febrero 10, 2015
Una pregunta de Hölderlin, llena de angustia, me llena de inquietud: “¿Para qué poetas en tiempo de indigencia?” ¿No nos sirve acaso la poesía como un espejo de purificación ante esta dolorida existencia? En este mundo caótico y deshumanizado que va camino a la estacada, son más necesarios los poetas con su canto revelador, con su voz cuestionadora que nos sirve como un espejo para darnos cuenta que cada día nos volvemos más impuros, más insensibles al fulgor de una estrella, al trino de un pájaro, al verdor  de una hoja, al gualda de un atardecer al rosicler de la aurora. Hemos perdido la sensibilidad ante la belleza, reemplazando el paisaje por la pantalla que entretiene, mecaniza y, que a la larga, embrutece.



Febrero 12, 2015
Escribir es darle vida a las fantasías, juntar la lluvia en un balde, la leche ordeñada en la colodra, acumular granos de arena para formar dunas.



Febrero 14, 2015
No os aferréis mucho tiempo a un maestro; no vaya a ser que se desmorone una montaña y quedéis sepultado bajo los escombros.



Febrero 15, 2015
Veo una fotografía del “Presidente” y se me viene a la mente una frase: Pobre diablo; y qué encierran estas dos palabras: ignorancia, viveza, hacedor de mentiras, un tipejo que no hilvana correctamente una oración. Analizo sus promesas electorales y las comparo con lo realizado durante su gobierno; de inmediato me viene en mente otra frase: Pobre diablo; ¿Qué significa?: nada de nada, robo, corrupción, nepotismo, contubernios, sumisión. Por último, comparo su poder de decisión y su firmeza con las de su “Primera dama” y escucho una voz que grita: “Pobre diablo”.



Febrero 19, 2015
Hablar con un fanático religioso es un viaje hacia la nada, querer sacar agua de una piedra, robarle una joroba a un camello para venderlo como dromedario; la loca aventura de querer adiestrar a una mosca. Una palabra nuestra y nos pondrán el Corán en la cara; una duda razonable y nos refregarán la Biblia en el rostro. Es imposible entrar en razón cuando tienen una opinión errada. Les han metido sus preceptos religiosos en el cerebro a punta de coces de mula. La verdad para ellos no se puede encontrar fuera de ellos sino que yace dentro de ellos, gracias a un toque divino, a una luz interior más poderosa que todos los soles del universo juntos. Recitan sus textos sagrados como tañidos de campana: anodinos, monótonos, cacofónicos, gaseosos, supersticiosos hasta el tuétano.



Marzo 14, 2015
CASCAJOS
Dios es tan sabio que ha logrado que las personas buenas sufran desgracias que no merecen.

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Leo unos poemas de un “poeta consagrado” y no encuentro nada de belleza y creatividad; ni un pellizco de rapé para una nariz ansiosa.

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El diablo debería instalar centros de adoración por todo el mundo; estarían abarrotados.




Abril 13, 2015
Primero fue el hombre, provisto de una piedra, quien machacó el trigo hasta hacerlo polvo.

Luego se proveyó de un molinete rudimentario que le facilitó su labor; luego con una piedra pulió dos grandes ruedas, un vertical y otra horizontal, y con ayuda de una bestia de carga creó la noria y el trabajo se hizo más eficiente aún; por último, aprovechando el viento, creo los molinos, culminando así una maquinaria susceptible de mejora.

Un nuevo descubrimiento hace obsoleto a otro. Así es la ciencia, cambiante. Un cuadro de Andrea del Sarto, una escultura de Canova, una ópera de Gounod, un dibujo del Doré o un grabado de Saura son inmejorables, no compelidos al cambio. Los progresos en el campo de la genética, la química, la física, irán dejando en el baúl de las antigüedades muchos descubrimientos que hoy miramos con ojos de asombro. En el museo del Louvre permanecen, majestuosas, El rapto de las Sabinas de Poussin y el Edipo y la esfinge de Ingres; en el Orsay, el Orfeo de Moreau y La caza de los leones de Delacroix; en el Metropolitan, La crucifixión de Van Eyck y La taza de té, de Cassat.
Sobrevendrán los siglos y estos cuadros permanecerán imperturbables, viendo como la ciencia y la tecnología transforman al mundo, mientras ellos se encuentran exentos de todo cambio.




Abril 13, 2015
¡Cuántas reflexiones! ¡Cuántas preguntas sin respuestas! Cuanto desanimo encierra a veces una hora de soledad. Como dispongo de todas las horas del mundo mis pesares se hacen eternos. Se me ocurre voltear una frase de Ribeyro: el inconformismo está tan enraizado en mí que no puedo acostumbrarme a nada. Ni al conformismo siquiera.



Abril 24, 2015
Hace unos días me topé en mi biblioteca con un libro de Max Silva Tuesta, “Conversaciones con Seguín”, y sentí la misma desazón que advertí a los once años por no haber leído ni una obra de Shakespeare. Hay tantos autores como temas que leer, que a veces me siento empequeñecido cuando recorro los estantes abarrotados de libros.




Abril 29, 2015
Milagros limpia la casa. Ordena todo lo que desordeno, limpia todo lo que ensucio, guía mi vida como un niño que dirige un pequeño velero en un estanque. Yo estoy metido en algún libro o escribiendo, como hago siempre que estoy en casa. La veo entrar en la cocina donde a veces permanece por espacio de una hora refregando pisos, lavando el servicio, sacándole lustre a las mayólicas. La mayoría de las veces me molesta en extremo verla perder el tiempo en asuntos domésticos. Una sola frase suya acomoda el universo y me quedo callado en retirada: ¿Y quién lo va a hacer?




Mayo 05, 2015
Sesión de cine (cómodamente instalado en mi cama. Me es imposible ir a una sala y ver una película rodeado de gente, me resulta intolerable). Caballero sin espada de Frank Capra con Jean Arthur y James Stewart, cinta de 1939. Cualquiera en cualquier momento puede ser un caballero son espada o mostrarnos, al final de la película, lo hermosa que es la vida. Capra no es un director de una sola película exitosa. Desde que comenzó a trabajar con la Columbia Pictures, relación que duraría once años, dirigió más de veinticinco películas. Se convirtió en el director más rentable del estudio y realizó varias producciones de prestigio. Dama por un día, El secreto de vivir, Horizontes perdidos, Vive como quieras y Caballero sin espada fueron nominadas a varios Oscar y Sucedió una noche (1934) ganó el Oscar en las cinco principales categorías. Capra tuvo la buena fortuna de conocer a Harry Cohn, propietario de los estudios Columbia, pues, con él comenzó su meteórica carrera en el mundo del cine. Caballero sin espada se enmarca dentro del ciclo de originales comedias sociales que Capra realizó en la década de los 30 en estrecha colaboración con el guionista Robert Riskin para Columbia. Son una especie de modernos cuentos de hadas donde hombres independientes como Joseph Smitt (Caballero sin espada) consiguen, gracias a sus arraigadas convicciones y la ayuda de sus amigos, que la bondad triunfe sobre la maldad. Planteadas en un contexto sociopolítico tan definido como el existente en Estados Unidos en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial, desarrollan imposibles utopías con cierto sabor a ideología de boy – scout, donde sencillos ciudadanos se enfrentan con éxito a poderosas instituciones, a medio camino entre el cuento y la crítica social. El secreto de Capra reside en que, en el fondo, siempre está contando su vida, la historia del pobre siciliano que llega a convertirse en millonario norteamericano gracias a su esfuerzo y la ayuda de su familia, y además sabe contarla muy bien.

Gracias a películas como Caballero sin espada, el público asoció mucho a Capra con cierta corriente de populismo estadounidense y, por extensión, con el New Deal de Franklin Delano Roosevelt. Sin embargo, a pesar de las apariencias que hacen suponer lo contrario, Capra no era liberal. Fue a lo largo de su vida un conservador republicano y voto por el candidato republicano en todas las elecciones desde 1920 hasta su muerte en 1991, de un paro cardiaco en su casa del sur de California, a la avanzada edad de noventa y cuatro años. Aunque admiraba personalmente a Roosevelt, detestaba las políticas de los demócratas y se burlaba de ellos en los periódicos diciendo que eran “demasiado grandes para el bien del país”. Entre los héroes políticos de Capra se contaban Barry Goldwater, Gerald Ford (con el que solía jugar al golf) y Ronald Reagan (a quien envió un telegrama de felicitación tras su elección como presidente). Incluso llegó a disculpar a Nixon por el escándalo de Watergate, con el pueril argumento de que lo único que hacía era “proteger a sus amigos”.

Qué lejos de los sueños y luchas de Joseph Smitt, en Caballero sin espada, están algunas actitudes de Capra en su vida personal. Pero no sólo posturas como éstas lo convirtieron en un hombre contradictorio entre lo que vivió y lo que llevó al cine. Capra era un racista criptofacista. Admiraba al dictador Francisco Franco, a cuyo bando apoyó en la guerra civil española, y fue también un temprano y ferviente partidario del dictador italiano Benito Mussolini, de quien tenía en su habitación una enorme pintura al óleo del Duce en los años treinta. “¡Lo adoraba!”, comento el guionista John Lee Mahin. “Los negros llevan el odio en su corazón”, dijo Capra en una entrevista en 1984. El hecho de que un hombre nacido en 1897 albergara tales prejuicios raciales y étnicos no debe sorprendernos. El hecho de que siguiera pregonándolos a los cuatro vientos bien entrada la década de 1980, cuando los estadounidenses los habían dejado de lado o habían aprendido a mantenerlos bien ocultos, es algo en cierta forma inquietante, especialmente dada la reputación de Capra de defensor de los valores nacionales y creador de personajes como Joseph Smitt, defensor a ultranza de la igualdad del hombre en todos los campos sociales.



Mayo 19, 2015
Un día como los de invierno que tanto atesoro, salgo un momento y ese cielo encapotado, grisáceo, me eleva por un momento el ánimo alicaído por un problema gástrico. Pero ahí, junto a ese celaje mortecino envuelto en sombras, pululan las gentes: toscas, groseras, sucias, mal vestidas. Las fachadas pintarrajeadas con graffitis, alienantes, discordantes; la basura que invade las calles como una ola de sarro y mugre; los mototaxistas corriendo de un lado a otro con su música estridente; los ambulantes que invaden las veredas con toda libertad, avinagran el espectáculo natural tan bello y placentero como es la mañana invernal.



Junio 01, 2015
¿Podrá haber algo que aturda más la pacifica existencia que llevar a cabo trámites burocráticos? Pagar el agua, hacer cola en un banco, cancelar el recibo de luz o de teléfono, el autoevalúo, los impuestos. Toda una interminable retahíla de mierda de escritorios. Y qué decir de los trámites de divorcio o de separación de bienes gananciales. Luego de transitar por algunos de estos recovecos del infierno es inevitable no pensar en El proceso de Kafka.



Junio 04, 2015
En vísperas de mi divorcio descubro una dolorosa verdad: el matrimonio nos aparta de la soledad. ¿Será está una de las grandes tragedias de los artistas?



Junio 06, 2015
Doce años de colegio, nueve de universidad, tres años aprendiendo la lengua italiana, cuantiosos cursos de capacitación, más de cincuenta libros escritos, cuarenta y cinco años de lecturas para terminar siendo evaluado por unos chicos entusiastas, adictos al internet y a la pereza mental es algo increíble. Lo que buscan los dueños de colegios (algunos, no todos) es que sus estudiantes estén contentos con el profesor que tienen: entretenido, permisivo y que no les exija mucho, solo lo que ellos consideran necesario, es decir, el mínimo esfuerzo. Así es la pobre educación de este país, donde poner un colegio se ha convertido en una buena inversión para hacer dinero fácil.



Junio 11, 2015
En casa de mi abuelo Ernesto acostumbraba leer El Comercio los días sábados, que era el día en que iba a verlo. Tendría unos doce años, y disfrutaba viéndolo devorar página tras página ese periódico de hojas enormes.

El geniograma le llevaba varias horas resolverlo, siempre acompañado de su diccionario Larrouse, todo un mamotreto donde solía regocijarme buscando palabras que me resultaban extrañas. El Comercio de ahora no pasa de ser un nido de desinformación y de la manera más descarada. Grandes mentiras se inventan, siempre a conveniencia de las empresas donde el diario de La Rifa tiene depositado su interés económico. La propaganda llena un gran número de páginas, a color y en blanco y negro, dándole al diario el aspecto de una guía de programación de productos. Cualquier pobre diablo escribe artículos ahí, son raras las excepciones. Las faltas de ortografía y la mala redacción pulula entre sus páginas a diario. Lo único rescatable era su Dominical; ahora, la mediocridad y chatura de sus artículos descollan página a página. Qué lejos están los tiempos de Aurelio y Racso Miroquezada, que acostumbraban deleitarnos con artículos de polendas que eran esperados por ávidos lectores todas las semanas. 



Junio 19, 2015
El olor de las astromelias compradas por Milagros en el Mercado de Flores me trae el recuerdo de los restos de madera de lápiz tajado mezclado con cascaras de mandarina acumuladas en el fondo de la maletita de cuero de los años de la Virgen de la Candelaria, allá por los sesenta cuando hacía mis primeros años de educación primaria.

Un perfume sobado raudamente por alguna muchacha detrás de la oreja y zas… la figura juvenil de Patricia Z. que asoma en mi mente orillando el espejo de los tiempos perdidos. Y este aroma trae otro, el del comando que mamá almidonaba y planchaba con esmero para que yo  fuera pilcha al Nacional, a unirme a sacalaguas, blancos, cholos y negros, a ese mar de estratos sociales donde convivíamos irresponsables y relajadamente una multitud de estudiantes alegres. Y el Nacional llena mis fosas nasales con el aserrín húmedo de las seis de la tarde, hora veloz y fatigosa en que junto al gordo Benavente y al gringo Haissler debíamos arrimar las carpetas en un rincón del salón, mientras el Caballo Moscoso relinchaba y barría el polvo acumulado de la tarde hombro a hombro con el negro Mina, porque si no terminábamos a tiempo se vencía el pasaje escolar y había que pelearse con algún cobrador hijo de puta que nos rotulaba de muchachos de mierda y otros aperitivos de pacotilla. Y en estos recuerdos aromáticos enlazados como eslabones están también las vacaciones de fin de año, el odioso verano, la patota del barrio de San Juan con los eructos inimaginables y grotescos del cholo Pancho, la tienda de la Paula, las piernas patulecas de la Nancy Ch., las pecas de Nora y las provocativas tetitas emergentes de la Delia P.; y también está el viento fuerte del atardecer arrastrando las partículas de arena que se aglomeran en pequeñas dunas sacando de sus escondites alacranes y lagartijas. Y la Martita U. en sus diarias salidas escapando breves momentos de la mirada inquisidora de su madre y los geranios con sus flores blancas, purpuras, rosadas; granadillas, cucardas, helechos, vistosas hortensias, todo un edén de hojas, ramas y flores amalgamándose en mis recuerdos. Y de golpe, las aves de corral de la pequeña granja que mamá me dejaba cultivar en el jardín trasero de la casa. Y de nuevo la escuela, acabada las vacaciones estivales con el cholo Velásquez hinchándonos las pelotas con que los números en el cuaderno de cálculo deben coincidir milimétricamente en cada cuadrito del maldito cuaderno sino nos rajaba el culo a correazos y a la mierda con las hojas que arrancaba con la furia de quien saca un cheque para pagar una deuda que se creía olvidada y ese mar de recuerdos que nos acosa como un tsunami incontenible para decirnos que todo lo vivido está ahí, siempre ahí, eternamente ahí.



Junio 20, 2015
No sé qué es lo que me ha mantenido junto a Milagros estos cinco años. Si sus veintiocho años, su devoción a mi o su alegría siempre presente.
Su visión de la vida es más optimista, se explica por su juventud. Realiza las actividades más complicadas (organiza la misa de mis padres) o las más simples (comprar pan o hacer el mercado); estas últimas me parecen de lo más incómodas.



Junio 21, 2015
En una de las estampas de su libro “Un tal Lucas”, Cortázar hace mención al gofio, una harina de garbanzos molida muy fina, que mezclada con azúcar hacía  las delicias de los niños argentinos de su tiempo. El DRAE hace mención al gofio y lo define como una harina gruesa de maíz, trigo o cebada tostados. (…) plato de comida que se hace con harina muy fina de maíz tostado y azúcar. Bueno, lo cierto es que este dulce agradable y popular me recuerda a la máchica de mi niñez, esa que comía en San Juan de Miraflores a mediados de los setenta. Mi madre trajo un día una enorme bolsa con harina de maíz, la cual, tostada en una sartén, se dejaba enfriar para luego agregarle azúcar y listo. Consultando la DRAE, dice acerca de la máchica, que es una harina de maíz tostado que comen los indios peruanos mezclada con azúcar y canela.

El parecido entre gofio argentino y la máchica peruana es evidente, este polvo azucarado lo comíamos de un cucurucho de papel que cada comensal elaboraba artesanalmente. Unos los hacían pequeños porque comer tanta harina atosigaba. No faltaban los heliogábalos que duplicaban o raramente triplicaban el tamaño normal y se mandaban una empanzada de máchica. Algunos se sofocaban, pues, no respiraban antes de ingerir la máchica, por eso a los más pequeños las madres los adiestraban en la ingesta de este nutritivo producto.



Junio 30, 2015
La maravillosa película de Bruno Dumont sobre la estancia de Camille Claudel en el manicomio de Montdevergues es impresionante. No sólo se nota la magia de Dumont; la espectacular actuación de Juliette Binoche se coloca a la altura de quien la dirige. “La pasión de Camille Claudel” de 1988 de Bruno Nuytten es también asombrosa. Isabelle Adjani en el papel de Camille y Gerad Depardieu en el papel de Rodin son de destacar. Encerrada en el manicomio por su familia, Camille permanecerá los últimos 29 años de su vida en el sanatorio. Ahí moriría en 1943 a la edad de 79 años, sin haber podido, a pesar de sus constantes peticiones, abandonar el manicomio “Sistemática manía persecutoria acompañada de delirios de grandeza”, fue el diagnostico de su médico. ¿Cuánto de verdad habría en ese diagnóstico? Nadie lo sabe a ciencia cierta. Lo cierto es que Rodin se aprovechó de ella: promesas de amor incumplidas, infidelidades, desprecios, celos profesionales y otras perversidades propias de este genio déspota y ventajista. Y qué decir de Paul Claudel, el poeta consagrado hermano de Camille. Ocupado en su carrera diplomática, poco le importó la salud mental de la hermana quien, a pesar de la ingratitud de Paul, siguió manteniendo por el amor fraternal límpido e irrefrenable. Su desprecio y odio por Rodin lo mantuvo hasta su muerte. La conducta de Rodin hacia ella es injustificable, pero más aún la es de Paul Claudel, poeta y dramaturgo, pero, por sobre todas las cosas, “escritor católico”. Después de asistir a una misa de Navidad en Notre – Dame, mientras escuchaba el “Magnificat”, se sintió iluminado místicamente. Escribió días más tarde: “Entonces se produjo el acontecimiento que dominará mi vida. En un instante mi corazón fue tocado y creí. Creí, con tal fuerza de adhesión, con tal entrega de todo mi ser, con una convicción tan poderosa, con una certidumbre que no daba lugar a ninguna duda, y después, todos los libros, todos los raciocinios, todos los azares de una vida agitada no ha podido quebrantar mi fe, ni tocarla… ¡Es verdad! ¡Dios existe, Él está aquí, me dije; es alguien, es un ser tan personal como yo mismo! “No se podía esperar  menos descuido con respecto a su hermana de quien, fanático ortodoxo, se hallaba colmado de una de las tantas religiones que son la cuna donde se incuba la ignorancia y el despotismo más recalcitrante.




Julio 04, 2015

Vienen las elecciones del 2016 y a los votantes no les quedará más que votar en blanco o viciado. ¿Cuál es la otra alternativa?

El fujimorismo que moviliza “masas” obsequiando gorritos, polos, kilos de azúcar y arroz, contratando flotas de ómnibus para trasladar al “ganado” y exhibir en sus mítines cumbiamberas semicalatas; el alanismo con sus narcoindultos, esa mafia lumpenezca que convoca a rajatabla a unos mercenarios que se venden por medio plato de lenteja; el toledismo con su chacano alcohólico y coquero que masca el castellano como Sánchez Cerro y tomo como Morales Bermúdez; otra vez, quizá, Humala, el traidor de Locumba y del Andahuaylazo; el “hombre”; que se esconde tras las faldas de la mujer y que ha terminado de chilenizar el Perú, porque como dice su hermano Antauro, “a ese hombre siempre le han faltado cajones”. Luego viene Kuczinsky, que como Fujimori, Ivcher, Meckler o Eliane Karp, son nuestros compatriotas de doble nacionalidad, es decir, son peruanos cuando de robar y hacer negocios turbios se trata.



Julio 28, 2015
Los sermones en las iglesias católicas conservan su monotonía, mostrando las limitadas opciones de los sacerdotes católicos para adaptar sus discursos a la sociedad moderna. ¿Cómo se puede establecer un reino de Dios sobre la tierra cuando los que deben velar por ese reino viven pegados como hierro al imán del poder y las riquezas? Los sacerdotes, obispos, cardenales y hasta el mismo Papa han fracasado en buscarle una nueva interpretación, en actualizar y hacer conveniente una fe surgida hace más de dos mil años. En esta época de vuelos espaciales, satélites, galaxias, Vía Lácteas y Big Bang es imposible aferrarse a una resurrección, a una vida después de la muerte, aun cielo amorfo que se muestra cada día más contaminado. Las nuevas generaciones son educadas para enfrentar una realidad cada vez más lejos de la caridad, fe y esperanza, esa vieja triada ofrecida a través de los siglos como una panacea a todas las injusticias, a todas las guerras, a todas las opresiones. ¿Milagros, más allá, un Mesías que viene? Esa vieja fórmula huele a naftalina, a humedad de moho y hongos.
El ser humano se ha vuelto escéptico como para mirar con reverencia una religión que ya parece mítica, obsoleta y cuyo aroma la acerca más y más a los narcóticos.



Agosto 01, 2015
La bandera de los gays luce los colores del arcoíris, coincidentemente con la bandera regional del Cuzco. Detallemos: la bandera del Cuzco fue establecida en 1972; la del llamado “Movimiento gay” se instauró en 1965 en San Francisco, Estados Unidos; ahí se oficializó dicho estandarte. La bandera del arcoíris o “Wifala” tawantin suyana adoptada como bandera cusqueña es una bandera milenaria adoptada por incas. Esta bandera está referida en los keros y huacos incaicos, que se pueden apreciar en el Museo de Antropología  ubicado en Pueblo Libre. Pero ahí no queda esta referencia, pues, en ciertos cuadros de la “escuela cusqueña” de los siglos XVII y XVIII, también se aprecian. En algunas crónicas del siglo XVI se menciona a la wifala “como estandarte de los ejércitos incas”. ¿Cuál de los dos cederá la posta al otro? ¿Seguirán usando ambos dicho distintivo? El tiempo lo dirá.



Agosto 03, 2015
Hay tantos libros en mi biblioteca que siempre me ha resultado imposible clasificarlos; de ahí que muchas veces he tenido que comprar un libro que sé que anda caminando por los estantes. Algunas veces, como el Quijote de Cervantes, han multiplicado sus ediciones considerablemente (debo tener unas veinte ediciones). Reconozco, como en este caso, que me topo con ediciones tan raras (como la de Calleja) o tan vistosas que me dejo llevar por la tentación de adquirirla. Unas diez ediciones de “Cien años de soledad”, unas quince “Hámlet”, unas siete “El túnel” son algunas repeticiones destacadas. ¿Podré leer tantos libros en lo que me resta en este tránsito humano? No creo, pero, eso es lo de menos, los libros están allí, acompañándome en mis tristezas y alegrías, en mis entusiasmos desbordados y en mis depresiones suicidas.

Fieles siempre, permanecen allí, estáticos y marciales, esperando que mis manos los saquen de sus emplazamientos y pasen y repasen sus hojas, que mis ojos recorran sus líneas una a una llevándose consigo su sabiduría.




Agosto 05, 2015
Muchas de mis pesadillas están relacionadas con la puntualidad. Freud decía que los sueños son una propia función psíquica del durmiente. Soy un convencido de que esos estímulos percibidos durante el sueño se prestan a alguna interpretación, es decir, que cada uno de estos sueños poseen un sentido, tal como estamos habituados a hallarlos en otras manifestaciones psíquicas.
¿Pero por qué me acosan estas pesadillas? Es muy extraños para mí, que estoy acostumbrado a llegar siempre puntual a todo lugar. A la hora del trabajo, a una cita, etc.

Lo interpreto al hecho, de que ese afán por ser siempre puntual, se manifiesta en mis sueños como un recordatorio para que me mantenga siempre alerta, siempre atento al reloj, ese monstruoso animal que el hombre ha creado para esclavizarse a él de la forma más sumisa y obediente. No hay mes en que no me acose este fantasma, este endriago incorpóreo y sin rostro que me atormenta, que me apura inclemente para que me bañe, me afeite, me vista y salga lo más rápido que pueda de la casa.

Lo fatal es que todo esfuerzo que haga siempre será inútil, pues, siempre llegaré tarde y veré el rostro de malhumor de quienes me esperan. Esta contradicción entre mi vida onírica y mi vida real se manifiesta también a través de otro curioso fenómeno: en mis sueños sufro de una acrofobia enfermiza que me mantiene muchos minutos aterrado al filo de un abismo, en la cornisa de un rascacielos o sujeto a una cuerda desde donde logro visualizar una profundidad sin fin. En mi vida real esta acrofobia no se da. La única fobia que tengo es la oclofobia. La multitud me espanta, me ahoga, me deprime, me mata.



Agosto 09, 2015
Pensar en una jubilación es pensar en una visa para el más allá. Es el anuncio de que hemos llegado a una etapa en que se nos puede colocar un marbete colgado del cuello que nos indica que somos “inservibles”, material en desuso, obsoletos;  nuestra etapa productiva ha llegado a su fin y debemos empezar a buscarnos amigos en los parques, comprarnos un bastón y conseguirnos un gato. Es la ley de la vida, algo que debemos aceptar sin chistar; siempre estarán los jóvenes para hacernos recordar por donde se va al cementerio. Cuando llegue la edad en que crea que ya he dado mis buenos años a la educación, me retiraré al campo, a comulgar con la naturaleza, cubriendo las horas del día entre la buena lectura, escuchando a Beethoven, Bach, Schumann y Mozart; y viendo películas de Chabrol, Hitchcock y Truffaut. En ese ocio que muchos después de una jubilación prefieren llenar de modorra y tedio, yo pienso leer muchos libros de Pooper, Lewis y tantos otros que me esperan en los estantes y que no he leído; releer libros de Dumas, Dickens, Mishima, Hardy, Camus, Brecht o Bassani será también una buena opción. Tengo la expectativa de que mi vida en esos pocos años que me esperan sea placentera, serena y productiva, la última oportunidad de llenar mis valijas con todo eso que nos espera desde siempre.



Agosto 20, 2015
Las mañanas son de gente apurada; también están los que no tienen prisa ni destino. Amaneceres de titulares en las esquinas donde el pueblo se siente protagonista; los tabloides le ofrecen una temática morbosa y frívola donde ellos encuentran sus propios sueños y hasta la realidad se les hace más llevadera. Todas las noticias, sean construidas sobre una existencia rutinaria, dentro de un mundo mayormente ocioso, la monotonía que invade ómnibus, cafeterías, tiendas, peluquerías, oficinas, una vida repetida, un calco del día anterior, el mismo paisaje de perros y palomas que se cagan en veredas y ventanas, de orines y basurales que aturden el olfato, de paredes petrificadas ornadas de grafitis cojudos y consignas subversivas más cojudas aún.
Así transita el día entre gente vulgar y penumbrosa; una ciudad perdida entre un mar de dudas, caos lacerante, estancamiento y mediocridad arrolladora, una marejada de vicios que opaca la exigua belleza y doblega la dignidad.




Setiembre 29, 2015
Los hijos siempre llevan algo de sus padres. Esa carga genética se manifestará en la forma o el color de los ojos, la configuración de los labios, el color o contextura del cabello, algún ademán prototípico que como un tic los acompañará el resto de su vida. Hoy observaba durante una cena a Magari, el último de mis hijos. La nariz proviene de mi línea paterna, lo mismo que las orejas, grandes como caracolas de mar. Con la barba crecida y el cabello negro, ondulado y rebelde es la viva imagen de mi hermano mayor cuando tenía la edad que él tiene ahora, veinte años. Los dos mayores tienen rasgos bien definidos del rostro de la madre, mi primer compromiso. De mí tienen muy poco.

En cambio Alesia, la última, es como mi madre. Blanca, cabello bien castaño, nariz respingona, frente ancha y marfileña. También ha heredado el humorismo y la gracia de su abuela. También soy un digno heredero de ese rasgo de la personalidad tan típico de la autora de mis días.
Es curioso, al ver crecer a los hijos, es como si viéramos la vida nuestra a través de un diorama de interminables imágenes que nos arranca una sonrisa a cada momento.




Octubre 03, 2015
Mi estado de ánimo no es igual en todos los lugares donde enseño. Creo que hay factores que le dan el matiz a esta situación. El ambiente laboral, los alumnos, los libro que utilizamos, el clima y, algunas veces, mi química corporal. La rutina es una situación embarazosa. Ver las mismas caras entre el personal administrativo es una patada al espíritu. Los cara de culo y los cara de pera son exasperantes, sean profesores o alumnos. Hoy es sábado y debo batallar con tres aulas. Felizmente son muchachos a quienes les he caído bien. Mi versatilidad de temas que van desde política hasta física, desde historia hasta psicología, los mantiene alertas, entretenidos. Eso me hará más llevadera la mañana. Ojala todos los días fueran así, me esforzaré porque sean así.




Octubre 08, 2015
Víctor Hugo, himaláyico como era, disponía, como hacían los reyes, que versos había que aplaudir, el lugar que debían ocupar cada uno de sus contertulios, las ocurrencias que había que festejar, todo el claque atento a sus indicaciones. “Víctor Hugo era un loco que se creía Víctor Hugo”, definía maravillosamente Cocteau al autor de “Los Miserables” todo un manipulador cuyo legado puede leerse y releerse en la Comédie – Francaise. Vargas Llosa parece imitar al francés no solo en sus aspiraciones de manipulador profesional sino también en sus intimidades sórdidas.

Leer las opiniones políticas del autor de Los Cachorros es como leer el diario de un catatónico, los mandamientos de un neurótico, las memorias de un esquizofrénico, en fin, el discurso repetitivo de un hombre que quiso escribir un libro como “Cien años de soledad”, componer un drama a la mejor manera de Strindberg, actuar en las tablas como Marlon Brando, ser un estadista como Churchill y que terminó siendo la sombra de sí mismo. Ahora, en su papel de Rodolfo Valentino enamorado, no sería raro escucharlo cantar un aria imitando a Carusso, una ranchera a lo Pedro Infante o un tango a lo Gardel. “¡Oh imitadores, hato de serviles!” cantó Horacio en sus epístolas.



Octubre 11, 2015
Domingo. 6. 30 a.m. Lectura de Vuelco a pasos de Alberto Valcárcel... “Quise dar a mi cuerpo su último descanso”. Hermano de dulce compañía fu Alberto siempre. Tan dócil, tan humano. La última vez que nos vimos fue en mi biblioteca donde tanto le gustaba estar. Partió a Arequipa a darle a su cuerpo su último descanso, seguido siempre por esa gastritis obstinada que no lo dejaba en paz. Su voz se apagó un día como Hámlet y lo demás fue silencio. En esta calma mañana, rodeado de los mismos libros que disfrutaron de su voz, acompañado de las arias y las corales del viejo Bach, bebo un café y leo en voz alta este homenaje:

Amo
el desorden orden
en que vivo
nadie toque
mis cosas

pues la dura paz
que amo
se extravía



Octubre 16, 2015
Hay gente poca agraciada de rostro. Su amabilidad, gracia y educación hacen olvidar esa falencia, una bruma que cubre los peñascos de las fal das del cerro haciéndolo más agradable a la vista. Hay otros, por el contrario, que a esa fealdad agregan su malhumor, su ignorancia y sus modales vulgares; toda la angustia de Goya llevada al lienzo. Ojos de trucha, flandengues, narigudos, mejillas flácidas, cuellos carcosos y uñas negras y repulsivas. Que decir de los cabellos grasosos y desgreñados, como si un resorte los hubiera arrojado de la cama a la calle.




Octubre 17, 2015
Estudio gramática porque no quiero irme de este mundo hablando y escribiendo con incorrecciones. Desde la antigüedad los gramáticos han tenido que cargar sobre sus hombros los epítetos más duros: asnos, incompletos, hombres de ingenio corto, mezquinos, impotentes y un largo etc. Anatole France, mordaz e hiriente como siempre, dijo que los gramáticos son como los biberones. Para completas su chanza echa mano de Virgilio quien decía que las criaturas alimentadas con biberones no son dignas de la mesa de los dioses ni del lecho de las diosas.



Noviembre 02, 2015
Leo las Cartas al Castor, esas misivas interesantes que enviara Sartre a Simone de Beauvoir entre el 1 de enero de 1940 hasta la de 25 de julio de 1963 según testimonio de Simone; en lo sucesivo, durante sus breves separaciones, se telefoneaban. Se nos privó así de lo que pensaba el filósofo francés de los acontecimientos tan diversos de los que vivió el mundo en esa década tan convulsiva. Las frases cariñosas de Sartre hacia su compañera rayan en la puerilidad. Llama la atención sus confesiones escatológicas descritas con tal naturalidad que, en palabras de Sartre, resultan de gran vitalidad.



Noviembre 14, 2015
Canetti, en Masa y Poder, afirma que todas las distancias que el hombre ha creado a su alrededor han surgido del temor a ser tocado. Pone como ejemplo a la de un hombre encerrado en su casa a la que “nadie debe entrar y solo dentro de ella se siente medianamente seguro”. Esta especie de enclaustramiento puede ser en algunos casos un anacoretismo alimentado por una fobia no solo al ser humano, como ser agresivo, sino a una forma de evadir el ruido, hecho tan molestoso y tan frecuente en una ciudad convulsionada por el estrépito que como lluvia de meteoritos nos llega de todas direcciones. En el autobús de servicio público, en una calle, en la casa del vecino, el ruido portentoso se ha vuelto cotidiano, habitual, notorio. Parece que el hombre de hoy necesita del ruido para mantenerse despierto, entretenido, satisfecho.

El ruido para algunos se ha convertido en el enemigo que nos aborda en cualquier momento, el símbolo del terror que nos infunde pánico, haciendo que nuestras dosis de neurosis, dormida muchas veces, aflore como un torrente de indignación. Pero también hay una fobia o, mejor dicho, varias fobias que nos poseen: la aversión a lo sucio, a lo feo, a lo vulgar, a lo grosero, a eso bajo y ruin tan propio de la canaille.


  
Diciembre 02, 2015

ORACIÓN PARA LOS AMIGOS:
Pídeme que te preste cualquier cosa, menos dinero o libros, pues, no quiero perder tu valiosa amistad.



Diciembre 04, 2015
Desde hace años leo las revistas, que afanosamente, los Testigos de Jehová, distribuyen gratuitamente por las calles desde tempranas horas: “Atalaya” y “Despertad”. La mayoría de las veces les dan con las puertas en las narices (lo cual me parece de lo más descortés), pero ellos, fieles a su labor espiritual, continúan su trabajo con el mismo ímpetu que si les hubieran dado un beso en la mejilla. Mi madre solía mandarlos de paseo con el mayor desdén posible. Así era ella y no había palabras que la convencieran de que no debía hacerlo. Yo que soy un intolerante nato, los atendía con la mayor condescendencia. Ya me conocen, no cruzamos más de veinte palabras cuando vienen a tocarme la puerta con la misma fuerza con la que golpean la mesa los que hacen contra, simplemente me dejan las revistas y se marchan con la misma parsimonia con que llegaron. Tienen la pasividad de las ovejas, su parsimonia y aceptación se parece a la de los católicos cuando escuchan los repetitivos sermones de los curas; no discuten ni ponen en duda el contenido de algún pasaje bíblico, porque la Biblia la conocen solo de nombre. El conocimiento religioso de casi todos los feligreses no pasa del padrenuestro y el Ave María.

Los términos evangelio y parábola les suena los mismo que hiposulfuroso de potasio o teoría de los cuantas, cuando escuchan Sodoma y Gomorra piensan que es un dulce típico de comienzos del siglo XX – tan populares como el sanguito o el ranfañón de coco – o dos santos de la época colonial. Sus rostros cuando sermonea el sacerdote tienen la mirada de los carneros cuando el pastor les habla: lo miran como si lo entendieran.

Nunca discuto con los testigos de Jehová cuando me atrapan en su telaraña (de 5 a 10 minutos); sé que no voy a conseguir nada con un fanático convencido. Los escucho, pacientemente, y los dejo marchar convencidos de que ya soy uno de ellos y que he dejado de ser…


La esperanza y la rosa del noble reino, /
el espejo de la elegancia y el modelo de las formas, /
el punto de mira de todos los observadores…
(Hámlet, III, 1)



Diciembre 31, 2015
La vida es una pesadilla dentro de una eternidad que tenemos que vivirla; es el castigo que debemos sufrir por el solo hecho de haber venido a esta existencia plegada de dolor, miserias y egoísmos.




2016
Enero 11, 2016
Hoy nos envuelve un conformismo brutal, aniquilador de ímpetus y voluntades, contagiante con características, por su solidez, de pandemia. La escuchamos en boca del populacho a través de la frase “A nada”. Es común en las escuelas, la dicen y repiten hasta el hartazgo; una gran mayoría de jóvenes de todas las edades, sin discriminación de sexos. El conformismo es la práctica cotidiana del que se adapta con suma facilidad a cualquier circunstancia, sea esta de carácter pública o privada (DRAE).

Ya no uso el 05, pues esta mísera nota va acompañada socarronamente del siniestro “A nada”; ahora coloco 00 con rojo carmesí, con el gualda vallejiano que llora un trágico azul de idilios muertos, que me ha liberado de ese zumbón “a nada”. En la educación escolarizada y universitaria surge la necesidad de avivar esas conciencias adormecidas en la complacencia o la desgana y sacar a los estudiantes de ese estado de parálisis mental en que viven, muchas veces, como consecuencia de ese mariposeo social que es el internet o ese conectarse al facebook desde que amanecen hasta altas horas de la noche a través de la telefonía móvil. Mientras no tengamos profesores creativos, innovadores, ávidos de aprender cada día más, seguiremos hundidos en esa anomia en que se ha convertido la educación.



Febrero 03, 2016
Como es costumbre, acabo de sacar de la biblioteca seis libros para su atención médica, los he ingresado, como suelo contarles a mis alumnos; al “hospital”. Los libros son tan indefensos a las enfermedades como los niños.

Los hongos, el polvo, la polilla, la humedad, el paso del tiempo, son algunos de los padecimientos más comunes que los aquejan. La polilla es el cáncer de un libro; lo perfora y comienza a recorrer su cuerpo dejando una grieta que lo deteriora hasta dejarlo inservible. Los que más sufren son los de papel periódico, allí estos bichos malignos hacen  de las suyas. Muchos libros he tenido que reponerlos; recuerdo una edición de “Resonancias del camino” de Juan Zorrilla de San Martín, de Imprimerie Nouvelle, París 1896 que logre salvar a tiempo.

Mi “Raza de bronce” de Alcides Arguedas, edición bolivariana de Gisbert, 1976, la recuperé cuando la perversa polilla había ya perforado un centímetro hacia adentro. No queda otra cosa que fumigar y estar alerta ante el enemigo. Es el riesgo que se corre cuando se tiene infinidad de libros.



Febrero 18, 2016
Leo una historia de Mark Twain en unas Selecciones de Reader’s Digest de enero de 1954, y después de leer unas líneas, me viene en mente un cuento. Toda la mañana la historia me da vueltas en la cabeza como una peonza hasta que toma forma.

Es un cuento excepcional, a lo Cortázar; no he leído ningún cuento que se le parezca. Solo falta lo más importante: que lo escriba. Tengo tantos cuentos en la memoria que podría llenar varios tomos; pero solo han quedado en ideas, pompas de jabón, eso me pone muy molesto y termino amargándome conmigo mismo. ¿Por qué no los escribo? Solo hay una razón: me falta convicción.




Marzo 17, 2016
La Iglesia les tiene a sus fieles, desde hace siglos, una promesa inacabable, la del fin del mundo en que Dios, resguardado por ángeles justicieros, vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Esta promesa la dan con el mismo entusiasmo que esa jugarreta folklórica que Alfonso Reyes cita en un prólogo a unos textos de Amado Nervo:


Salí de México un día,
camino de Santo Fe,
y en el camino encontré
un letrero que decía:
“Salí de México un día,
camino de Santo Fe,
y en el camino encontré
un letrero que decía: …”



Así es esta promesa que no llegará nunca a su término.



Marzo 18, 2016

La Iglesia Católica, retrógrada, arbitraria, fanática, ortodoxa hasta los huesos de sus Papas, no acepta como verdadero ningún documento que ponga en duda los cánones con que han  formado su “empresa religiosa”, todo lo que pone en duda o contradice su “Nuevo Testamento” es falso, documentos heréticos que deben ser llevados a la hoguera. Bien dijo, Nietzsche, sobre la Iglesia Cristiana, “se me aparece como la corrupción más grande que pueda concebirse; ha optado por la máxima corrupción posible”.





Marzo 21, 2016
Llegamos a la vejez con la alforja llena, a esa edad en que ya no nos es posible cambiar. Los cimientos sobre los que hemos construido nuestra vida yacen a una profundidad a la que no podemos regresar, a no ser que sea para morir. Ya no hay tiempo para tumbar esta añeja construcción para construir otra en su lugar. Lo más sabio es aprender a convivir con lo que tenemos, con lo que hemos acumulado en nuestra juventud para la edad postrera. Consciente solo de que nuestras fuerzas físicas han llegado a extremos de decadencia abisal; pero ahí está la lectura, la reflexión, la meditación que nos permite repasar nuestro pasado, ver lo que hicimos bien y lo que hicimos mal. Una catarsis helénica que llega, sabiamente, en el momento preciso.



Marzo 27, 2016
El viejo en estos tiempos es visto por el hombre común y corriente como un estorbo, como alguien que no merece ser escuchado, por ser un cumulo de amonestaciones y consejos que les avinagran la vida. El viejo ya no piensa mucho en el mañana sino en el pasado, en sus recuerdos gratos e ingratos.

Es como si hiciera un balance de su vida pasada. No es extraño que un sentimiento de culpa o de triste dignidad se apodere de su espíritu. Ni siquiera el amor puede acortar las distancias que el inexorable tiempo ha puesto entre los viejos y los jóvenes. Estos sienten la soberbia y la fuerza que les da la juventud como un don superior que los lleva por encima de los viejos; son ellos que con el tiempo envejecerán sin madurar.

El viejo sabio lo sabe, por eso sonríe en silencio alegrándose de haber superado esa etapa de vanidad e intolerancia hacia los ancianos. El pesar de los viejos estriba en haber conocido la juventud y saber que ya la perdieron. Un viejo es valorado muchas veces por su sabiduría, sino la posee, está condenado a que se le arrumbe entre los trastos. Las palabras de los viejos a los jóvenes suenan como consejas sacadas de un baúl donde se guardan cosas inútiles; rayos de un sol invernal son sus palabras, dan luz pero no acaloran. El hecho de que un hombre de avanzada edad sea juicioso no significa que sea sabio, los viejos chochos e idiotas abundan en proporción de nueve a uno con respecto al viejo sabio e ilustrado. Cuando se ve un joven presumido, estúpido y altanero, conviene decirle “mírame, tonto, como ves te verás si no te mueres antes”.



Abril 06, 2016
Releyendo la “Crónica del Perú” de Pedro Cieza de León me encuentro con una curiosa observación: “una de las buenas tierras del mundo [Lima] para pasar la vida humana, sin lluvias, ni truenos, ni rayos, ni relámpagos, antes bien con un cielo sereno y muy hermoso”. Qué duda cabe que la Lima de entonces sedujo con su vergel a ese castellano viajero y etnógrafo que cayó por estas tierras en la comitiva del Pacificador La Gasca. Si viviera en la Lima de ahora ese cronista de la segunda hora, no reconocería ni un ápice de lo que vio en el siglo XVI.



Abril 15, 2016
Sentados cómodamente en una poltrona la mayoría intelectual piensa y reflexiona; la oratoria clama por los hombres que puedan pensar y reflexionar mientras están de pie. Un bosquejo de lo que se piensa decir ayuda a la inspiración del momento, aunque el buen orador no se sujeta al manuscrito. El orador innato hilvana sus ideas con la destreza del mejor tejedor.

La voz debe encandilar como las sirenas que cautivaron a los hombres de Ulises y las manos y los gestos deben ir en armonía con las palabras. Ahí están Hitler y Goebbels, que llevaron tras de sí a millones de alemanes como el flautista de Hamelín que liberó a un pueblo de los roedores.



Abril 17, 2016

Uno de los libros más bellos que he leído es “La risa” de Bergson. Sus últimas palabras, ya en el lecho por un enfriamiento pulmonar, son de sobra, conocidas: “Señores, son las cinco. La clase ha terminado”. Lo curioso en sus largos 81 años de existencia es el hecho de que  en su testamento confirme su “adhesión moral” al catolicismo en señal de reconocimiento y gratitud. Este gesto, por lo demás ingenuo y patético, no salvó a toda su obra (sin excepción alguna) de ser incluida en la edición final del Index Librorum Prohibitoru, (1948) por ser considerada herética y anticlerical. Estos curas católicos, que no han hecho nada más que prostituir el latín con sus leyes arbitrarias, elaboraron un índice de libros prohibidos por la Iglesia Católica, cuya primera versión se remonta a 1559 y que fue finalmente abolido, Ad maiorem Dei Gloriam, por el Papa Pablo VI en 1966.


Abril 21, 2016
Frecuentemente sueño con Lorenza, esa fiel, traviesa, intolerante y vivaz labradora que me acompaño diecinueve años; compañera de mi soledad insondable, su muerte me quebró al punto que no he querido tener más “mascotas”. Antes de ella estuvo Renata, blanca, glotona, caprichosa, pero tan amorosa que rayaba en la humanidad más transparente. En todas sus apariciones oníricas, Lorenza aparece como era su natural talante: jodiendo a más no poder. Fuimos durante muchos años solo ella y yo. Teníamos que soportarnos como marido y mujer; la única ventaja a mi favor era que no podía hablar, lo cual dejaba de lado toda réplica.



Abril 23, 2016
Con las mujeres no hay que aplicar mano dura; una mano muelle, un trato dulce y una voz jabonosa pueden domesticar un rinoceronte.



Abril 25, 2016
Existe un universo de placeres en este mundo para los solitarios; estos se encuentran en la música de los clásicos como Liszt, Gluck, Dvorak, Chopin, Haydn, Albinoni o Joplin; en las pinturas de Miguel Ángel, Leonardo, Cellini, Manet, Goya, Munch o Kline; en las obras de Shakespeare, Faulkner, García Márquez, Cortázar, Borges, Poe o Musil.
Todo está en saber abismarse en la tinieblas de las profundidades, aprender a ver sin ojos y a oír son oídos. Jamás he estado menos solo que cuando estoy completamente solo.



Abril 26, 2016
Es difícil encontrar una persona sincera en este mundo de arribistas, hipócritas, envidiosos y oportunistas. Mi escepticismo me hace orillar riesgos. La desconfianza mal fundada tiene un toque de diabólico y una pizca de maldición, por cuanto es el lastre que arrebata en nosotros el sentido de seguridad y unidad para confraternizar con nuestros semejantes. Guardo en el corazón tantas ingratitudes que cuando abro esa terrible caja de pandora no puedo evitar horrorizarme.



Abril 27, 2016
Trabajo en los grabados de Doré desde hace cuatro meses. Los trabajos que el pintor francés hizo, sus exuberantes fantasías, constituyeron una importante fuente de inspiración para los pintores románticos quienes compartían la atracción por el mundo onírico que Doré representaba. Me place describir sus dibujos sobre el Quijote de Cervantes, El Cuervo de Poe, Crispín el Scapin de Moliere y otros, las cuales acompaño de una pequeña síntesis de la vida de los que lo inspiraron. Lo que más me satisface es descubrir cuanto ignoraba, cuanto conocimiento que pacientemente me esperaba. Los libros se me amontonan en las mesas, en el escritorio, en la mesa de noche, en la cómoda, en la cama donde duermo a la espera de mi curiosidad irrefrenable.



Abril 28, 2016
Mis alumnos acuden a mí a contarme sus problemas, que no son pocos ni tan fáciles de solucionar. En su mayoría estos inconvenientes están relacionados con sus padres: separados o en vísperas de separarse. Imbuidos en sus problemas, se olvidan de sus hijos a quienes muchas veces consideran como algo accesorio a su crítica relación. Lo primero que les hago ver a estos jóvenes a la deriva, es que la mejor ayuda que les puedo dar es hacerles ver cómo pueden salir de sus problemas y no que yo sea quien deba solucionárselos.



Abril 30, 2016
Cuando quiero saber que tengo de bueno, busco en los otros lo que yo considero que está bien; lo mismo sucede con lo malo. Trato en la mayoría de mis posibilidades ser justo conmigo mismo, de lo contrario sé que caería en el autoengaño.



Mayo 02, 2016
Los perros tendrán pulgas, garrapatas, mugre, pero jamás poseerán la maldad, la envidia y la falsedad que poseen muchos hombres; más vale un perro fiel y pulgoso que un conocido de modales dudosos.



Mayo 02, 2016
Cuando leo una biografía (últimamente he leído tres sobre la vida del Reichführer – SS, Heinrich Himmler: “Los hermanos Himmler, historia de una familia alemana” de Katrin Himmler; “Heinrich Himmler” de Peter Longerich y “La guerra secreta de Himmler” de Martin Allen, me viene a la memoria el nombre de Alberto Valcárcel que, sin dejarme llevar por el cariño y la admiración que sentía por él,  es sin lugar a dudas uno de los grandes poetas y prosistas que ha dado el Perú. Su vida, vigorosa y ejemplar, honrada y generosa, acarreó tras de sí una estela de envidias y maledicencias que su obra acallaba con gran hidalguía. Aficionado como yo a las biografías, compartíamos horas donde su gracia, como decía Sebastián Salazar Bondy, resplandecía “como una lámpara humana que comunica su lumbre”. Si alguna enseñanza me han dejado las biografías, es el hecho de que no hay enemigo pequeño, hasta un enano es capaz de encajarnos un buen golpe en el rostro; ahí están Napoleón, Miguel Ángel y Tolouse Lautrec para confirmarlo.



Mayo 10, 2016
Siempre he pagado mis cuentas como si Dios o el Diablo me fueran a pasar la cuenta cuando deje este mundo.



Mayo 13, 2016
En una sentencia de Tito Livio, leo: “generalmente ganamos la confianza de aquellos en quienes ponemos la nuestra”. ADVERTENCIA: debemos ser cautos en lo que ha depositar nuestra confianza se refiere (abundan los pillos, los conchudos, los sinvergüenzas, los curas y políticos).



Mayo 15, 2016
La música, el buen cine y la buena lectura es el mejor alimento que recibe mi espíritu día a día.



Mayo 23, 2016
Cada vez que recibo una llamada de Mario Armas voy a verlo de inmediato, y cada vez que voy a verlo regreso a casa cargado de libros. Este cajamarquino que tiene la estatura de Napoleón y la flema de un Gentlemen siempre me provee de esa droga impune que son los libros. Como otrora Virgilio Rojas de la librería “Época” o Mario Morales en Grau o Amazonas, Mario Armas siempre está atento a facilitarme los libros que son de mi preferencia: historia, filosofía, religión, antropología, psicología, teología, política, literatura, es decir; todo lo que se pueda leer y a buen precio.



Mayo 28, 2016
Nací en una generación en la que se dieron los “Irrepetibles”: Cassius Clay en el boxeo, Pele en el futbol y The Beatles en la música moderna. De estos últimos, como no maravillarse de la magia que impusieron a todos los jóvenes de la década del sesenta. “Yesterday”, “I saw her standing there” “Help” y “No reply” son algunas de las cientos de composiciones del binomio Lennon – McCartney que han pasado a ser clásicos de la música moderna “Ese monstruo de cuatro cabezas”, dijo Mick Jagger refiriéndose a esos cuatro jóvenes de cabellos largos salidos de la somnolienta Liverpool. Esa estrofa llena de sarcasmo con que culmina “Drive my car” pinta de cuerpo entero la genialidad de un grupo que sabía ser serio y gracioso a la vez, inyectándonos con ello una adicción a su música que perdurará en los fanáticos de los Beatles toda la vida. En la mencionada canción, una jovencita con pretensiones de estrella de cine, convence a un muchacho para que la acompañe en su loca aventura: el guiará su carro u por ese servicio seguro que ella llegará a amarlo:

“Baby you can drive my car
yes, I'm goona be a star
baby you can drive my car
and baby I love you”.
 
Todo está bien, el chico está convencido y promete enseñarle una vida mejor. Pero repentinamente, la muchachita lanza su confesión: no tiene coche y eso le parte el alma, pero ya lo ha encontrado a él, ya tiene chofer y eso es algo  bueno como para empezar.

“… and she said listen babe
I got something to say
I got no car and
it's breaking my heart
out I've found a
driver and that's a start”.

Ya no están con nosotros Lennon ni Harrison, aún nos quedan McCartney y Ringo Starr y la magia no ha desaparecido, parece acrecentarse con el paso de los años. El tiempo, lejos de oscurecerla, ha comenzado a agigantar la gloria de aquellos cuatro muchachitos que, aun entrando en la adolescencia, generaron la revolución musical más grande que se conoce.



Junio 01, 2016
Hoy se cumplen cinco años de la muerte de mi madre y aún la herida no deja de ser herida y aun cae sombra en el alma como diría Vallejo. Hago míos unos versos de Poe como tributo a su memoria; porque sé que no podría hacerlos mejor:

“Te llamo, madre, yo tan tiernamente
porque sé que los ángeles del cielo
no hallan para expresar su noble anhelo
una voz más radiante, más ferviente.

Madre, sí, te repite dulcemente
mi ardiente corazón con suave celo;
pues al echar sobre Virginia un velo
la Muerte, te idolatró reverente.

Más que mi propia madre eres mi vida,
madre de mi Virginia candorosa,
que fuera por mi alma tan querida.

En tu ser se refleja esplendorosa
la imagen de tu hija ennoblecida
que al cielo se marchó porque era diosa”.




Junio 04, 2016
Tengo tantos cuentos por crear, tantas historias en espera que me terminan por confirmar que es mucho más fácil hablar de algo que hacerlo. Que alguien me encadene a la pata de una silla como decía Unamuno, clama mi alma. ¿A alguien llegará mi suplica?



Junio 10, 2016
No hay nada más indecoroso que dejarnos arrastrar por nuestras pasiones. El más importante triunfo será el que pudiéramos vencer sobre ellas. Pero eso no es tan fácil, nos topamos con una dificultad difícil de superar, como un jugador de billar tratando de “picar un masse”.



Junio 16, 2016
Cuanto más lejos llega un hombre en el logro de sus objetivos, más diminuto se presenta a los ojos de los conformistas que celebran su estupidez en un recodo del camino.



Junio 19, 2016
Con el paso de los años siento cada día la visita de la vejez. Bien pertrechado en mi biblioteca, preparo mis armas para afrontarla: mis conocimientos y la experiencia acumulada a través de los años.



Junio 23, 2016
Hay una luz que ha guiado mi camino siempre y ha llenado mi vida de sosiego y regocijo. Es la luz del conocimiento brindada, generosamente, por mis maestros: Kant, Séneca, Dante, Nietzsche, Hesse, Vallejo, González Prada y una lista interminable como la estela de una cometa.



Junio 25, 2016
He trabajado duramente durante toda mi vida para no sentir la angustia que provoca la vejez ante la incertidumbre de lo que nos pueda deparar el porvenir. Veo en fotografías  pasadas mi imagen, mi cuerpo, mi rostro y me pregunto: ¿Estoy preparado al acercarme a la vejez para afrontar mi condición de tal?
En su último libro, “La Ceremonia del adiós” de 1981, Simone de Beauvoir nos muestra a su compañero de toda la vida, Jean Paul Sartre, enfermo, luchando estoicamente contra la ceguera y las indisposiciones de la vejez. Leemos, con cierto resquemor, como las enfermedades van deteriorando su cuerpo, ora debilitado, ora incontinente, ora tambaleante, ora gangrenado. A su favor diremos que, a pesar de las adversidades extremas, el autor de “Las palabras” y “La náusea” se mantuvo combativo políticamente y en una actividad intelectual férrea hasta el último momento.



Junio 28, 2016
No he encontrado nada más apetecible que leer y, como complemento de esto, el escribir. Este binomio no tiene nada que ver con los placeres físicos como comer o jugar. ¿En qué lugar de la sensibilidad acontece este placer? El escribir debería ser un hecho disciplinado como se da en los místicos, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Juan de Ávila o Tomás de Kempis, ¿Le damos quienes escribimos un carácter sacral o religioso  a este acto? Vargas Llosa y García Márquez se cuentan entre los llamados escritores de “horario establecido”. Pienso que esto puede darse en casos de un escritor que puede vivir de sus libros sin tener la imperiosa necesidad de realizar otros trabajos para cubrir su presupuesto mensual. Pero hay otro que por más que no requieran de estos trabajos ajenos al acto de escribir tampoco cumplirán con un horario disciplinado, verbigracia, Alfredo Bryce y Julio Ramón Ribeyro. La disciplina con aderezos de mística o ascetismo es raro de encontrar en el universo literario: no lo fueron Joyce, Camus, Simone de Beauvoir, Sartre, autores cuyas obras han sido trascendentales en la historia de la literatura. En esta esfera del arte no faltan curiosidades: es conocido que Camus y Ezra Pound escribían la mayor parte del tiempo de pie, y otros como Proust, escribió casi la totalidad de los siete volúmenes de “En busca del tiempo perdido” echado en su lecho de enclaustramiento. Pero lo que sí es indiscutible es el hecho de que el acto de escribir es un sacrificio consciente y razonado que el verdadero escritor, hace de su tiempo, de sus intereses materiales, de su familia, de su vida.



Junio 30, 2016
Mientras reviso en el carro mi novela “Catalina en la hoguera”, me pregunto si a toda esta gente le interesará el tiempo que he dedicado a ella, casi cuatro años. Muchos de ellos, con los pulgares enardecidos en sus celulares o en la lectura de sus “Trome” o “Libero”, seguro que leer un libro de más de doscientas les resultará de lo más indiferente. La vida de Catalina de Siena no les llamará la atención como si les atrae las últimas anotaciones de Messi o Cristiano Ronaldo. Los veo y pienso que mis reclusiones para elaborar esta novela los tendría sin cuidado. ¿Y si me planto en el centro del vehículo y les explico que soy escritor? ¿Cómo reaccionarían? Prefiero quedarme con la duda de que por lo menos uno de ellos se mostraría interesado en saber cómo es la vida de un hombre que ha consagrado su vida a crear historias para que sean menos ignorantes de lo que ya son.  



Julio 02, 2016
Disfruto del invierno, aun cuando el frío no es tan intenso como en años anteriores y la lluvia no tiene esa intensidad que se aprecia en la sierra. El invierno recoge a la gente en sus casas y las calles dejan ver una soledad tan lejana a esos días del verano plagadas de ambulantes, palomas y el infaltable vulgo, con sus rostros sucios y esa falsedad que la llevan pegada a la piel como si fuera una barba desaliñada. Las calles húmedas lucen mejor, sin tanta suciedad como se da en otras estaciones. Sé que tenemos un invierno cojudo, pero a no tener algo mejor, buenas son tortas.



Julio 04, 2016
¿Cuál es el tesoro con el cual debemos llegar a la vejez?
El gran libro de la sabiduría acumulada durante toda nuestra vida, ese gran libro donde se han acumulado nuestras lecturas y que nos han servido para ir acopiando nuestras experiencias. Ahí están los relatos de aventuras de Salgari y de Kipling; las vicisitudes primeras pintadas magistralmente por Dickens; las inevitables guerras de hombres ambiciosos y soberbios que dieron vida a la Ilíada homérica y la Jerusalén de Tasso; los retratos de la sociedad con sus matices níveos y claroscuros retratados de Balzac y Flaubert y todas esas obras que despertaron nuestra imaginación y que nos hicieron entender mejor el mundo en que vivimos. Qué desoladora y desdichada sería nuestra vejez sin ese caudal de sapiencia que nos ayudará a llevar nuestro cuerpo desgastado por los años en el último tramo de nuestra existencia.



Julio 07, 2016
Releyendo mi cuento “Muñeco de nieve” surge en mi la pregunta de si puedo considerarlo como autobiográfico. Creo que no, pues, nada de lo que acontece en la historia es real, es decir, todo ha sido inventado. Dos de los personajes, Renata (una perra bóxer blanca con una mancha marrón en la cabeza) y Lucrecia (una gata blanca) si son “personajes” de la realidad, ambas existieron en la misma época, son dos animalitos coetáneos que dieron alegría a mi vida y que, como sucede siempre con las llamadas mascotas, se fueron dejándome un vacío irremplazable. Muchas personas que han leído este cuento me han dicho que al terminar de leerlo sienten la misma tristeza que cuando acabaron “El Caballero Carmelo” de Valdelomar o “Platero y yo” de Juan Ramón. No estoy comparando calidad de escritura (autores de los cuales me siento muy lejos) sino de los mismos hilos de la sensibilidad que se remecieron con la lectura de las historias.



Julio 08, 2016
Son las 6.30 de la mañana y salgo rumbo al colegio. Aun cuando entro a las ocho, esa hora y media me garantiza que llegaré temprano, fiel a mi norma de no llegar tarde, pues, no hay nada que me incomode más y me avinagre el día. A esa hora es común encontrarme con los típicos vagos (en su mayoría jóvenes) que se han trasnochado bebiendo esos licores que en el Perú se consigue por una cómoda suma que va desde un sol a dos soles. El vino y la cerveza no están al alcance del bolsillo de estos parásitos que han hecho de su vida una oda a la libertad, lanzando al trasto las responsabilidades, documentos de identidad, trabajo, estudio, familia, en fin, todo aquello por lo que la gente bien, tiene que esforzarse diariamente. ¿Cuál será el futuro de esta lacra social? De seguro que en algún momento cruzaran la línea que separa aquello que no está permitido y terminarán sus días tras las rejas de una cárcel miserable o sepultados bajo tierra en la más total indiferencia.



Julio 11, 2016
No me arrepiento de los pecados cometidos, pues, considero que son parte de ese “animal irracional” que vive dentro de nosotros y que a veces escapa a nuestro control. No me justifico con ello, sino que simplemente me niego a ser un santo eunuco, un ángel velador de muertos o un mártir que busca el calor de la hoguera.



Julio 13, 2016
Con Milagros, por más que hemos querido evitarlo, cuando cocinamos terminamos haciéndolo para 6 u 8 personas. Parece que por arte de magia, lo que nos proponemos cocinar, terminan creciendo en las ollas en forma monstruosa. Lo que queda de frejoles termina siendo sopa chilena dos o tres días después; la patita con maní (uno de mis manjares preferidos, se repite tres días después y así, un unas comilonas que ha Milagros la ponen un poco redonda y a mí tratando de encontrar solución a este desbande culinario.



Julio 15, 2016
Quisiera escribir sobre mi accidente que me ha dejado enyesado y con una vértebra rota, pero no puedo. La evocación de ese percance producto de la imprudencia (entiéndase salvajismo) de un chofer de autobús me llevaría a un momento de mi vida que no quisiera recordar jamás. Dos días en un hospital que más parece un refugio para menesterosos en las peores condiciones que se puedan imaginar, me lleva a expresar una realidad cruda y mísera con cuatro palabras, que unidas, indican mi estado de ánimo en ese momento: ¡Qué país de mierda!



Julio 17, 2016
La prensa peruana (si así puede llamarse a los contenidos que aparecen diariamente) está llena de noticias de lo que podríamos llamar hazañas criollas. Futbolistas que se fueron de juerga 72 horas antes de un partido y nadie los sanciona; congresistas que cambian de bancada como putas de una cama a otra; presidentes que evaden a la justicia después de haberse levantado la plata del Estado (ahí tenemos al “criollazo” de Toledo y al supercriollo Alán García); también están aquellos que manejando ebrios y después de haberse llevado de encuentro un semáforo, un poste y una reja, se fugan y aparecen a las cuarenta y ocho horas, con su abogado y un cebichito de por medio, logrando así evitar el dosaje etílico. Eso se llama en el Perú ser “Criollo”, es decir, todo un pendejo; lo hay desde el cojudo a la vela hasta el recojudo.



Julio 19, 2016
Viendo el mapa de fronteras de Perú, Chile y Bolivia antes de la Guerra del Pacífico, nos damos cuenta de la voracidad del país sureño para apoderarse de tanto territorio. Creo que Chile estudió concienzudamente la política interna de ambos países, y se encontró con unas luchas intestinas, traiciones, delaciones y toda una gama de taras políticas que hacía de sus vecinos rivales débiles en caso de una confrontación bélica. Los motivos que provocaron éste conflicto son secundarios frente a la pasividad, cobardía y permisibilidad con la que actuaron quienes tenían la obligación de defender los intereses de la patria. Sin temor a equivocarme, parece ser que Chile dobló su geografía. Valga la comparación con otro hecho histórico: el despojo que le hizo Estados Unidos a Méjico en el siglo XIX.



Julio 22, 2016
Muchas situaciones que nos acontecen en el día, nos traen inevitablemente el recuerdo de otros sucesos ocurridos en el pasado. Son las cinco y media y mientras desayuno, escucho la balada N° 1 en sol menor, op. 23 de Federico Chopin. Como un relámpago me viene a la mente la imagen de la biblioteca del Colegio Americano Miraflores, donde con la bibliotecaria, Rosa Morales, escuchábamos a Chopin con la veneración con que algunos jóvenes escuchan baladas de amor o música rock.
Rosa tenía en ese entonces (1981) aproximadamente 75 años, yo iba por los 26; toda esa diferencia generacional se acortaba gracias a las notas mágicas que salían del piano del músico polaco. Doña Rosita ya no está, pero cuando escucho esta balada, siento un cariño y gratitud por esa bella señora que supo llevar su vida por los mejores senderos de la espiritualidad. No solo compartíamos el amor por la música clásica, sino también los versos de Blake, Keats y Shakespeare y la prosa de Stevenson, Kipling y Chesterton, autores que ella leía en un inglés musical y perfecto. Creyente ortodoxa, Rosita había enseñado a su nieto de cuatro años varias canciones de cuna de Blake que el niño, en su media lengua, repetía con gran ceremonia. Recuerdo la de “El niño hallado” que también yo la aprendí “para cuando tengas tus hijos” me decía Rosa. Hoy la emoción me lleva a transcribirla como un epitafio tardío a su memoria.

“El niñito perdido en el pantano solitario
seguía la vagabunda luz.
Comenzó a llorar; pero Dios, siempre cercano,
se le apareció bajo forma de padre, vestido de blanco.

Besó al pequeño y, tomandole de la mano,
lo llevó a su madre
que, pálida de pesar, en el solitario valle
a su hijito llorando buscaba”.




Julio 24, 2016
Estoy trabajando, solo a media máquina, sobre los dioses en las diferentes culturas, con más énfasis en la cultura egipcia, pues, según me informo, Herodoto sostenía que los griegos, en lo que ha divinidades se refería, habían recibido una gran influencia de los egipcios. La cuantiosa bibliografía existente me tiene largas horas dedicadas a la lectura. Todo esto me lleva a pensar cuánta ignorancia cargamos sobre nuestros hombros. Uno de los más interesantes libros que estoy estudiando es “Una historia de Dios”; de Karen Armstrong, texto no solo de gran erudición sobre un tema metafísico tan espinoso, sino el gran esquema organizativo con que se desarrolla el tema sobre Dios desde los “principios primeros” hasta la pregunta inevitable: “¿Tiene Dios futuro? Sabemos que un 70% de la población mundial afirma creer en Dios, aunque esta cifra con el pasar del tiempo y el devenir histórico nos indica un descenso. Los estadounidenses dicen creer en Dios en una cifra que va del 50 al 60 por ciento, pero la primacía del fundamentalismo, del apocalipticismo y de las formas carismáticas “instantáneas” de la religiosidad en ese país no es alentadora. Dueños de un gobierno intervencionista y causante de muchos conflictos bélicos innecesario, el aumento de la criminalidad, de la drogadicción y el restablecimiento de la pena de muerte no son signos de una sociedad espiritualmente sana. ¿Cuánto de hipocresía encontramos en esta contradicción? En Europa hay un espacio en blanco cada vez más creciente – ocupado antes por Dios – en la conciencia humana. ¿No se muestra Dios como algo inútil ante tanta desesperanza? Uno de los primeros que expresaron esta árida desolación – muy diferente al ateísmo heroico de Nietzsche – fue el poeta inglés Thomas Hardy. En “The Darkling Thrush”, escrito el 30 de diciembre de 1900, a las puertas del siglo XX expresaba la muerte del espíritu que ya no era capaz por más tiempo de crear la fe en el sentido de la vida.

Me incliné sobre la entrada de un soto
cuando el hielo era gris
y el final del invierno hacía sentir la tristeza
de aquella jornada que desfallecía.
Los tallos de las enredaderas alcanzaban el cielo
como cuerdas de liras rotas,
y toda la humanidad obsesionada por la noche
buscaba el fuego del hogar.

Parecía que los rasgos del paisaje
eran el cadáver del siglo que se asomaba,
el cielo cubierto, su cripta,
el viento, su lamento fúnebre.
El antiguo ritmo de germinación y nacimiento
se redujo dura y secamente;
cualquier espíritu sobre la tierra
carecía carente de pasión, como yo.

De repente se levantó una voz entre
las ramitas peladas de lo alto
en un apasionado canto de la tarde
de alegría son límites;
un viejo tordo, débil, flaco y pequeño
con las plumas erizadas por el viento,
había decidido arrojar su alma
en las tinieblas crecientes.

Qué motivo tan pequeño para los villancicos
de un sonido tan extático
escritos sobre cosas terrenas,
lejos o cerca, alrededor,
que yo podía pensar que se estremecía
con su canto de “feliz nochebuena”
alguna bendita esperanza que él conocía
y que yo desconocía”.

Bello poema que nos deja un sabor a derrota, pero con una luz de esperanza. El hombre no puede tolerar el vacío y la desolación; habrá que buscar una nueva perspectiva para cubrir ese vacío.




Julio 27, 2016
La difícil circunstancia que vivo (fractura de una vértebra) me tiene convaleciente más de veinte días, con un caparazón de yeso que me cubre el pecho y la espalda desde la ingle hasta casi llegar el cuello. ¡Qué situación más denigrante, incomoda y exasperante! Activo como soy, leo como nunca creí que se podía llegar a leer, hasta 18 horas diarias. Recuerdo que leí alguna vez (Vargas Llosa, me parece) que Marcelino Meléndes y  Pelyo no hacía más que leer, al colmo que se había mandado a hacer un retrete al lado de su escritorio para no perder tiempo en ir al baño. Hasta ese punto no creo llegar. “No hay mal que por bien no venga”. A qué viene el recuerdo de este conocido refrán. He revisado varios libros y enciclopedias de anatomía para ubicar mi mal. Felizmente no he necesitado intervención quirúrgica y la médula no se ha visto comprometida. Los nervios raquídeos se corresponden de forma bastante estricta con las distintas vertebras de la columna, de ahí el peligro que una fractura importante pueda acarrear problemas mayores. Cada par de nervios inerva un dermatoma específico (área de la piel) según el vademécum de medicina. Un ejemplo: la cara es inervada por las ramas del nervio trigésimo (V1, V2, y V3). Profundizo un poco porque considero interesante y útil para el conocimiento de cualquier mortal que sufra como yo, una lesión ahí. Cada uno de los 31 segmentos que forman la médula espinal es origen de un par de nervios espinales, que transmiten mensajes hacia y desde el sistema nervioso central. Estos nervios se ramifican e inervan áreas particulares del cuerpo. En última instancia, cada uno termina inervando una región diferente de la piel, que se denomina dermatoma. La posición de los dermatomas a lo largo del cuerpo forma un patrón que resulta relevante cuando determinadas partes del cuerpo requieren anestesia. El dermatoma indica la presencia de nervios específicos que es preciso bloquear si se quieren suspender las sensaciones en una determinada zona. Así mismo es relevante cuando se producen lesiones de la médula espinal, ya que el hecho de detectar dermatomas insensibles o con una sensibilidad anómala contribuye a determinar la posición precisa de la lesión que daña los nervios o la médula espinal.

Este pequeño estudio de anatomía me ha servido para saber que tengo, como todo ser humano normal (evito la perogrullada), 31 vertebras que bajan desde la cerviz: 8 cervicales, 12 dorsales, 5 lumbares, 5 sacras y una coxal. Ahora comprendo cada una de las examinaciones a la que sometió el traumatólogo que pinchaba o golpeaba suavemente cada una de las partes de mis piernas. Yo, cuando estaba solo (las pocas veces que en el hospital escapa a la vigilancia de Milagros, me pellizcaba las piernas constantemente. Si había sensación de dolor, no había problema de parálisis o algo por ahí que, todavía mis rudimentarios estudios de medicina, no me permiten responder.




Julio 30, 2016
Siempre que cobro a fin de mes, como una ley sagrada que debo cumplir, reservo una cantidad para comprar libros. A veces pienso que ya tengo suficientes como para leer el resto de mi vida y que no tiene sentido seguir adquiriéndolos. Pero la lectura, ese vicio impune, es una adicción, y por lo tanto, hay que proveerse de la droga para tener asegurada una buena reserva en caso sea necesario. Los libros están por todos lados, invadiendo roperos, mesas, armarios, veladores, convirtiendo lo que era una casa en una biblioteca. Toda mi vida la he pasado entre ellos como para cambiar mis hábitos camino a la vejez.




Agosto 03, 2016
El único gran misterio para el hombre es saber qué hay después de la muerte: para el hombre religioso y creyente está el más allá; para el agnóstico no hay nada; para el ateo no existe misterio alguno.

***
Era tan imbécil que creía ensuciar el mar lanzándole arena.

***
El “Juego” de la política comienza después de las elecciones. El ganador da las cartas y los perdedores reciben; luego, como el póker, comienzan a pedir: algún Ministerio, puestos claves en la Administración Pública, alguna Embajada y otras regalías. Todo a cambio de apoyo parlamentario. Todo un negocio de putas y cafichos.

***
Ser sentimental es perjudicial, pues, de inmediato nos tildan de debilidad. Por eso conviene actuar un poco a la inglesa, conteniéndonos para no ser víctima de los aprovechadores, conchudos y ventajistas.

***
Los más ignorantes son los menos flexibles, de ahí que tratar de hacer de ellos, amantes de los libros, es más difícil que lanzar cañonazos apuntando a moscas.

***

He escrito varios centenares de fabulas en más de veinticinco años, pero no siempre he seguido el contenido de las moralejas.




Agosto 06, 2016
Salgo de casa rumbo al trabajo y en una calle me encuentro con una masa de curiosos. Una custer ha caído en uno de los cuantiosos agujeros que hay en todo Lima a causa del robo de las tapaderas. La llanta delantera del lado derecho encaja en el hueco con tanta precisión que es imposible liberar la custer. “Se requieren de una grúa”, grita un curioso al ver el inútil y denodado esfuerzo que hace el chofer con ayuda de algunos transeúntes. Esto ya es común en Lima, incluso hay gente que ha caído en esas trampas mortales “creadas” por los ladrones que buscan acero y hierro que robar. Es común escuchar “esto ya es el colmo, ya no saben que robar, esto solo se ve en el Perú”. Nada más falso que eso, no solo se da aquí, sucede en Asia, en Europa, en Estados Unidos y en cualquier lugar del mundo donde existan estas tapaderas. China es una civilización muy práctica que no deja pasar oportunidad que pueda rendirle provecho. Nada en la cultura China es permanente, desde los edificios que construyen con materiales perecederos y que necesitan de una reconstrucción constante, como fue el caso de la Ciudad Prohibida, hasta los contratos en los negocios. Tim Clissodd en su libro “Mr. China” (Londres, 2002), dice que “para un occidental un contrato es un contrato, pero en China es un conjunto instantáneo de acuerdos que existen en un momento dado”. De ahí los fracasos de muchos inversionistas que quieren hacer negocios en el país asiático. Este pragmatismo se puso de manifiesto en el 2004, cuando la demanda voraz de acero en China exploto, las tapaderas de las cloacas de todo el mundo empezaron a desaparecer. En su libro “Explosión mineral” (2006), James Kynge dice:

“Las primeras desapariciones se notaron en Taiwán (…) las siguientes fueron en otros lugares, como Mongolia y Kyrgyzstán. Más de ciento cincuenta tapaderas desaparecieron durante un mes en Chicago. El “gran robo de cloacas” de Escocia supuso más de un centenar de desapariciones en pocos días. En Montreal Gloucester y Kuala Lumpur, los peatones despistados caían en los agujeros”.

La demanda era enorme y los traficantes chinos compraron las tapaderas de las cloacas a los delincuentes locales, luego las desjarretaron y las enviaron a China. A los traficantes chinos les importó un bledo al ver la inscripción “Ciudad de Chicago” grabadas en el acero. Vendedores y compradores necesitaban acero a como diera lugar y nada les importó dejar a las ciudades con “cráteres lunares”. Los precios eran tan buenos que los ladrones vieron en ellos un negocio redondo. A los ojos de estos sinvergüenzas, esta transacción era un buen negocio que no había que desperdiciar. Los accidentes que podía ocasionar este hecho delictivo no estaba registrado en diccionario de moral y ética de estos “comerciantes”.




Agosto 07, 2016
María Isabel Preysler tiene una pericia de policía de Scotland Yard para atrapar “hombres interesantes”. En 1971, cuando era una bella y sensual jovencita de 24 años se casó con el incipiente cantante español Julio Iglesias. En 1986 estaba unida sentimentalmente con Miguel Boyer, Ministro de Economía de Felipe González. Hoy, rejuvenecida por el arte mágico de los cirujanos plásticos y a los 66 años vive un tórrido romance con el Márquez de Vargas Llosa. Sí, como suena, aquel que derramó lagrimones en una de las ceremonias previas al Premio Nobel, el de la prima “de nariz repingadita”, experta en quitarle el marido a la tía (Patricia Llosa fue la causante de la separación de su tía Julia Urquidi Illanes y de su primo hermano, Mario Vargas Llosa). Vocero de las voces más reaccionarias de ciertas derechas próximas al franquismo en España, Vargas Llosa no solo se especializa en escribir brillantes novelas, sino en dejar en el limbo del abandono marital a sus parejas. Primero fue la Tía Julia, a quien maltrato psicológicamente y después abandonó cobardemente por carta (en eso se parece a su odiado Alberto Fujimori que renunció a la presidencia por fax). Ahora le tocó el turno a la primita de nariz respingada su romanticismo otoñal lo ha arrojado en brazos de una rejuvenecida María Isabel Preysler, una seductora profesional especializada en hombres de prestigio y billeteras gordas. “Quien a hierro mata a hierro muere” le debe estar gritando doña Julia Urquidi des el más allá a su sobrina en estos momentos. Y si no te alcanza con uno, sobrina, ahí te va éste: No hagas a otro lo que no quieres que hagan contigo.  





Agosto 09, 2016

Salgo de mi guarida de lobo. Un sombrero que Milagros me regaló encasquetado hasta las orejas. Voy a comprar cigarros a un minimarket que está a poco más de cien metros. El lugar está vacío. Un antipático con cara de estúpido y gruesos anteojos tiene metido en las orejas los audífonos; la enorme muchacha que está al lado de él manipula su celular con esos pulgares que van de tecla en tecla a tecla a velocidad supersónica. Permanezco callado frente a ellos acodado en el mostrador observándolos. Ella ni me mira, debe estar chateando. El me mira con esa mirada con que los perros observan a su amo. Debe estar más atento a la música que penetra a su cerebro que a mi presencia. Si no se rompe el hielo permaneceremos así hasta que no entre algún apurado y los baje de sus rascacielos. Cigarros, digo. La chica levanta la mirada del celular, me mira y lo mira a él como diciendo atiéndelo tú que yo estoy ocupada. Con malestar el chico me da un paquete de Marlboro. No, le digo, Pall Mall Mentolado. Mira la ristra de cajetillas y me dice que no hay. Una voz femenina que está más allá, otra empleada a quien no logro ver le dice que debajo del mostrador hay un stock. El chico voltea la cara y la mira con malestar. Mientras extrae los cigarros la muchacha del celular sigue en lo suyo, los clientes parecen importarle un carajo. Seguramente pensará “para lo que me pagan” cuando estoy cancelando la chica termina su “diálogo de sordos” y le dice al otro que su amiga (debe ser con la que chateaba) quiere comprarse un microondas. Aprovecho esos breves segundos y les explico que el inconveniente con los microondas es que el calor de las ondas absorbe el agua y que por eso el arroz se seca, el pan que se calienta ahí se endurece… Me detengo porque reparo en que el muchacho sigue con los audífonos puestos y la muchacha vuelve a su celular  a sus pulgares de mierda que no cesan de moverse como dos alacranes lujuriosos. Cuando salgo de la tienda me doy cuenta que a ese par de energúmenos mi sapiencia les tiene son cuidado, ellos viven la era práctica del entretenimiento y la frivolidad y, bajo ningún punto de vista, van a permitir que un viejo cojudo les venga a aguar la fiesta. Regreso a mi guarida tan desalentado y decepcionado como Zaratustra a su montaña. Siento ganas de estallar mi cabeza contra el primer poste que veo, pero me contengo. Ya en mi cubil, pongo el concierto para órgano, op. IV en re menor de Haendel. Y me viene una frase de Nietzsche que me devuelve la vida al cuerpo: La vida no tendría sentido sin música.





Agosto 13, 2016
Cuando compremos un video pirata pensemos en el daño que les estamos causando a los pobres multimillonarios que dirigen los estudios de Hollywood, a quienes solo en el 2016, la piratería de películas les hizo perder 8000 millones de dólares, el doble de los que ellos habían previsto. El contrabando, la copia ilegal y la piratería en internet son los Sir Francis Drake del siglo XXI, los Robin Hood de la Era Moderna. Así como en las Olimpiadas los atletas se disputan las medallas de oro, plata y bronce, los pichelingues de la piratería de películas también juegan su partido aparte: Rusia, China, Francia, Gran Bretaña, Polonia, Brasil, Méjico e Italia encabezan la lista de los países que se disputan las preseas áuricas. Este bandidaje internacional ha llevado a los industriales de la cinematografía a perder mercado de ventas nada despreciables: 93% de su mercado en la tierra de Mao, 62% en Tailandia, 51% en Taiwán y 29% en la India por mencionar solo algunos casos. ¿El precio de una película original?: 15 dólares por los menos. ¿Podría un obrero o un sufrido empleado latinoamericano hacer ese desembolso? Ni hablar. De ahí la cantidad de establecimientos piratas que proliferan a lo largo de todo el Perú. Un día veía una película y uno de los personajes hablando de cine del pasado le dijo al otro: si quieres una copia de esa vieja película solo la encontrarás en el Perú. Increíble, pero cierto. Nuestra fama como filibusteros ha trascendido nuestras fronteras.    




Agosto 16, 2016
En mi monografía sobre Erasmo, hice hincapié en la tibieza con que el erudito holandés enfrentaba disyuntivas que requerían una decisión firme donde la duda no tuviera cabida. Por ello lo titulé, si mal no recuerdo, Erasmo o el arte de la evasión. Los seres humanos hoy en día, inmersos en un planeta que agoniza por la contaminación, las guerras salvajes, los conflictos sociales, la irrefrenable explosión demográfica y otros flagelos, ha encontrado en el ciberespacio, la panacea a sus frustraciones. Muchos jóvenes de ahora ya no recurren a la droga o al alcohol para evadirse de sus conflictos familiares, sociales o escolares, el internet les ofrece la puerta de salida de ese magro mundo en que viven para transportarlos a un mundo de fantasía, donde los internautas pueden asumir nuevas identidades y vivir vidas diferentes. Los empresarios de internet, que representan la nueva generación de los fuera de la ley de la globalización, han formado unas cibercolonias que ofrecen fantasías a los consumidores (donde abundan los adictos) para que puedan escapar de la realidad que los asfixia. Como el mundo en que vivimos se parece más a un campo de concentración nazi y el hogar de muchos jóvenes a las mazmorras de la Inquisición, el deseo de escapar aumenta cada día. El éxito y el atractivo de los videojuegos estriba en la alternativa que ofrecen de pisar una nueva realidad donde reina la soledad, la “paz” y la “libertad”. Cuando no estás en la red eres un don nadie camino a graduarte de don ninguno, pero cuando ingresas al sistema y te conviertes en el capitán Púrpura o el Teniente Escarlata con los mejores vestuarios posibles, todos se fijan en ti y te admiran: grandes visionarios ladinos, los empresarios de los videojuegos han estudiado las más recónditas y oscuras fantasías de sus internautas para brindarles una vida distinta, una segunda vida triunfalista completamente a la frustrante que llevan en el mundo real.




Agosto 21, 2016
Releyendo “La mala hora”, de Gabriel García Márquez, me doy cuenta que lo hemos llorado, más que por su ausencia física, por el hecho de que nunca más volverá a escribir otras obras como “Cien años de soledad” o “El amor en los tiempos del cólera”. Es paradójica esta forma humana de sufrir y amar que nace y vive con nosotros. Como si sintiéramos todo a través de nosotros mismos. Lo queríamos vivo para que su muerte no nos privara de una nueva sorpresa literaria, de una nueva genialidad desbordadora. García Márquez formaba parte de nuestra existencia. Con su partida nos sentimos huérfanos, nos queda un vacío que solo podremos llenar fragmentariamente con la relectura de alguna de sus obras.




Agosto 26, 2016
El hombre del futuro terminará sus días recorriendo la Tierra pisando piedras y guijarros, extrañando la hierba y los bosques donde los monos aullaban y los pájaros cantaban. Ya no vera al ganado paciendo sobre la hierba ni a los cerdos disfrutando en las ciénagas al calor del mediodía. Aspirará el hedor de cadáveres putrefactos amontonados como los inverosímiles montículos nazis en los campos de concentración. Ya nunca más el aroma a cardamomo, a musgo y a ambrosía. Las noches les parecerán tan eternas y miserables como los días. Ya no disfrutará del llanto ni del sabor del perejil; atrás habrá quedado el leve olor amarillento de la mostaza, el dulce amaranto y la coqueta orquídea. Sus manos olerán a podredumbre, a carroña, a albañal; el olor de regaliz y de jazmín serán recuerdos de un lejano sueño. Andará de un lado a otro buscando un hilillo de agua con el cual calmar el ardor de su boca, sin saber que lo que encontrará es una tumba de arena salobre en una oscuridad de polvo.




Agosto 30, 2016

En Bélgica un hombre cambió de sexo, porque descubrió que era una mujer en un cuerpo equivocado. Después del hecho el hombre no logró superar las depresiones de su condición y fue eutanasiada: el hombre logró así acabar con su martirio que había significado su existencia. Bélgica y Holanda tienen legislada la eutanasia como un derecho de toda persona, incluido niños. Solo en el 2012, 8000 personas solicitaron la “solución final”. En el 2013, la solicitud de esta muerte asistida tuvo un incremento del 40%. En cinco años se han duplicado dos casos de personas que no estando en una situación de “estado terminal”, han solicitado acabar con sus crisis. La depresión, la falta de tolerancia al dolor y al sufrimiento, crisis existenciales (para qué vivo, qué fin tiene mi vida, no es la vida lo que hubiera esperado de ella) son los casos más frecuentes que llevan a las personas a esta situación extrema. La demanda creciente ha llevado a una “crisis médica”, pues, muchos médicos consideran que su labor es curar enfermos, mejorar las condiciones de vida de los enfermos y no a asistirlos para que se “suiciden”. Si bien muchos médicos se niegan a esta “práctica legal”, no escasean los galenos que ven en la eutanasia una forma de elevar sus ingresos. Particularmente creo que casa quien es libre de hacer con su vida lo que le venga en gana, siempre y cuando con esa decisión no afecte a otros. La Iglesia Católica, ese imperio de “caridad, fe y esperanza”, es la primera en oponerse a la decisión de que un individuo ponga fin a su vida. Para ello, la razón de su supervivencia parasitaria, estriba en la pobreza y el sufrimiento de la gente. A más sufrimiento, más necesidad de Paraísos, que es la mercancía que ellos ofrecen.





Setiembre 04, 2016
Ayer me encontré con un tipejo que me llevó a la siguiente conclusión: un imbécil es aquel a quien hemos dedicado más de una hora (con gran entusiasmo) a ilustrarlo con nuestra opinión y, aun así, se obstina en mantener su errónea posición.




Setiembre 11, 2016
Antes, cuando dedicaba algunas horas (no más de dos) a la televisión, me molestaban enormemente las tandas de propagandas que eran una lata. Deje de verla cuando las mediocres programaciones se fueron orientando cada vez más a satisfacer el mal gusto y el morbo de la plebe.




Setiembre 18, 2016
Las “Cartas al Castor” (1926 – 1963), dirigidas por Sartre a Simone de Beauvoir son de lo más reveladoras para comprender la insólita relación, no solo intelectual, sino sentimental que unía a estos dos grandes iconos de la cultura francesa del siglo XX. “Lettres au Castor et á quelques autres”, tuvo la presentación de la destinataria, la célebre autora de “La invitada” y “El segundo sexo”.

¿Por qué la denominación de Castor? En La Sorbona Simone conoce a Sartre en 1929. Este formaba un cerrado círculo con Paul Nizan y André Herbaud. Este último le puso a Beauvoir el sobrenombre de Castor, haciendo un juego de palabras con el apellido Beauvoir  y la palabra beaver (“Castor”, en inglés): “Usted es un castor, los castores andan en banda y tienen espíritu constructivo”, le dijo Herbaud. Ese será el apelativo con el que Sartre de dirigirá a ella tanto en público como en privado, tal y como se refleja en sus “Cartas al Castor”, publicadas a la muerte del filósofo. Todas las cartas llevan el encabezado Mi querido Castor. Por ellas nos enteramos de los libros que van marcando el camino de Sartre, así como de los textos que van formando con el tiempo su voluminosa producción literaria y filosófica. Por otro lado, la importancia que Sartre da a la opinión de su “compañera”. “Escribí como usted sabe, sobre Francia. La teoría está lista y bien lista, pero tranquilícese, no me he vuelto fascista ni mucho menos. He visto claro y creo que pensará usted como yo. Además siempre se trata de lo mismo: historicidad, ser – en – el – mundo, mi guerra, etc. Ya he llenado la mitad de un cuaderno azul noche pero aún tengo para rato, pues me queda uno grande y encima el otro día compré cuatro pequeños. Le llevaré seguramente seis y tal vez siete y ocho, no le faltarán lecturas. Sabe usted quizá  que también tengo una teoría de la conciencia/ nada; pero no está a punto”. (Carta del 8 de enero de 1940). Sartre hace de Beauvoir su confidente en lo que a sus correrías amorosas se refiere, sin empacho alguno. “T. me envía unas cartas delirantes (siendo ella) de amor. Esta curiosa criaturita, por miedo a ponerse un poco triste, se atranca y se olvida de uno mientras no existe la posibilidad de verlo y, si surge la ocasión, bruscamente se acuerda de que uno le importa. Siento simpatía por ella en este momento, creo que cuando la vea me mostraré muy amable y sin esfuerzo. Es una buena chica, un tanto embustera, un tanto puta pero con clase” (Carta del 20 de enero de 1940). En esta misma masiva, Sartre se despide de su Castor diciendo “Querido amor mío, cuánto la quiero y qué ganas tengo de verla. Somos una sola persona, pequeño encanta – todo”. Si se tratara de otra pareja lo escrito aquí nos resultaría sumamente extraño, pero tratándose de esta singular pareja, nada es de extrañar. La melosidad con que trata a Simone en sus cartas parecen la de un adolescente dirigiéndose a su primer amor. Extraigamos algunas frases escritas en las cartas: “Hasta mañana, mi pequeña flor, la quiero con todas mis fuerzas”; “Cuánto la quiero, mi dulce pequeña, tengo muchas ganas de verla. Beso toda su querida carita”. No faltan los toques poéticos en los que Sartre era un maestro en lo que a galantear se refiere: “En mi vida hay una sola estrellita de felicidad húmeda y de poesía, usted y su nieve. No veré su nieve, pero la veré a usted, pequeña mía”; “Es mucho tiempo sin usted, mi dulce pequeña. (…) Es usted mi dulce pequeña flor y la quiero mucho, mucho”; “La quiero tanto, pequeña mía, tengo tantos deseos de llevar su bracito bajo el mío y de pasearme con usted. La beso con todas mis fuerzas”. Ese amor especial que se tuvieron Sartre y Beauvoir se mantuvo siempre. La última carta que Sartre le escribió está fechada el 25 de julio de 1963. En lo sucesivo, durante sus breves separaciones, se telefoneaban.




Setiembre 21, 2016
El constante estudio y la actualización cobran sus méritos en algunas carreras. Por ejemplo en la medicina. El especialista es el que tiene menos pacientes, pero tiene el carro más lujoso, los hijos en los colegios más caros y residencia con gimnasio, sauna, cancha de tenis y piscina.




Setiembre 24, 2016
Terminando de leer “La era de la revolución” de Eric Hobsbawm, llego a la conclusión que gracias a la civilización tenemos diferentes tipos de contaminación, angustias y muchas enfermedades que de seguro, no sufría el hombre primitivo. No hay mal que por bien no venga, dice el refrán.




Setiembre 29, 2016
Cuando en un determinado momento no me siento capaz de hacer algo, lo dejo de lado, me olvido de ello por un tiempo porque corro del peligro de que esa frustración pueda interferir en lo que sí puedo hacer en ese momento. Después de un tiempo, eso que me parecía imposible, vuelve a mí con una lucidez que me llena de asombro. La respuesta estaba en el espacio, solo que se hallaba a una altura en la que mi pensamiento no la podía percibir.




Octubre 03, 2016
Pensaba en mis amores pasados. Cuantos nombres han quedado en agendas imaginarias con sus números telefónicos y direcciones. Algunas de estas experiencias emocionales me llevan a pensar que Sófocles, con su “Edipo rey”, nos dio una lección maestra: a veces encontramos nuestro inevitable destino en el sendero que tomamos para evitarlo.



  
Octubre 09, 2016
La mayoría de los seres humanos se pasan la vida pecando y confesándose de inmediato para liberarse de su culpa. “O felix culpa, que talem ac tantum meruit habere redemptorem” (Feliz culpa, que ha merecido un tan grande redentor), palabras de San Agustín en uno de sus himnos más difundidos que se canta el Sábado Santo durante la bendición del cirio pascual. Esta culpa, según exclamación del santo de Hipona, es de bienaventuranza, está referida a la falta de Adán y Eva, ya que determinó la venida del Redentor al mundo. En el caso del hombre, éste es un pecador impenitente, tal como lo hace ver Campoamor en uno de sus más mordaces cantares

“Te pintaré en una cantar
la rueda de la existencia:
pecar, hacer penitencia
y luego vuelta a empezar”.

Cuando es otro el que camina por el sendero del mal lo calificamos de pecado; pero si somos nosotros, le llamamos una mala experiencia.




Octubre 13, 2016
Recuerdo a mi abuelo Ernesto Cornejo leyendo “El Comercio” allá por mediados  de 1960. Acompañado de su diccionario Larrouse, llenaba hasta el último casillero del famoso Geniograma Sabatino. Eran los años en que el diario de La Rifa era considerado uno de los periódicos más prestigiosos de América, y en cuyas páginas escribían periodistas de gran formación académica, y no se llenaban las grandes páginas del periódico con la publicidad atosigante que hay hoy en día. Muchos de sus columnistas lindan con la esquizofrenia, la huachafería, la liviandad académica y hasta con la estupidez. El último director que tuvo fue don Luis Miroquesada de la Guerra. De ahí para adelante, todo es negritud, opacidad, grisura, al punto que podríamos afirmar que si el diario “El Comercio” se editara en papel higiénico, le darían un mejor servicio a sus lectores.



Octubre 18, 2016
Los escándalos de corrupción apoyados desde el congreso son noticias de todos los días. Los congresistas son los primeros en no respetar las leyes que ellos mismos promulgan. Todo ello tiene su origen en que desoyen la voz del juez que llevan dentro: la propia conciencia.




Octubre 21, 2016
Hay tres maneras de unión. La primera por medio de la fusión por calor (el bronce resulta de la aleación del cobre con el estaño), la segunda por medio de la congelación (el hielo no es otra cosa que el agua convertida en cuerpo sólido y cristalina, por un descenso suficiente de temperatura); la tercera a través del amor, ese sentimiento que nos lleva a desear a otra persona. En este último caso, cuando el amor se disuelve, quedan muchas veces los hijos como testimonio de esa unión ya inexistente.




Octubre 26, 2016
Veo a Herbert Von Karajan dirigir a un joven Pavarotti y a la orquesta y coro de la Scala de Milán en la Messa da Réquiem de Verdi. Veo el movimiento de sus manos como dos falenas en cortejo. Extasiado como estoy, el diablo me juega una mala pasada y me hace profanar tan bello espectáculo trayéndome a la mente esa chiquillada que nos divertía tanto de niño:

Atento a la transmisión de un concierto por televisión, un niño comenta:

-       Porqué el director tiene que usar un palito. Podría dirigir con las manos solamente.

La hermanita menor le replicó:

-      Tiene que usarlo para revolver los sonidos, idiota.


  

Octubre 30, 2016
Es común que los estudiantes me aborden después de clase para que los ayude a planificar un horario con el que puedan estudiar mejor. Lo paradójico es que doblegan su ímpetu para encontrar maneras de evadirlo.




Noviembre 02, 2016
Nuestro laureado Mario Vargas Llosa ha llegado a sus 80 años convertido en un viejito chocho, renegón y huachafo. Investigado ahora por lavar dinero, sus opiniones sobre economía, política u otros temas afines, tienen la solidez de las flatulencias. Su tema preferido es despotricar sobre Fidel Castro, la Venezuela de Chávez y Maduro, el septenato de Velasco y sobre el gobierno delincuencial de Fujimori y Montesinos. Su monotonía temática lo convierte en el típico agitador de plazuela que, cuando toma la pluma, no existe bilis demasiado ácida que verter, ni mentira demasiado truhanesca para él. Sus artículos de hoy no pasarán de ser una morralla llena de infundios y tergiversaciones que lo hacen parecerse cada día más al Pedro Camacho de “La Tía Julia y el escribidor”.




Noviembre 07, 2016
Echarle una mirada a la foto donde se ve almorzando a Eudocio Ravines, Pedro Beltrán y Víctor Raúl Haya de la Torre es tener una idea de lo que es la política en el Perú. Eudocio Ravines, estudiante cajamarquino se adhirió también a las idea de Haya de la Torre y estuvo deportado en Argentina. Pero Ravines, más práctico que Haya, estaba más interesado en la experiencia marxista rusa y fue ganado por los jefes del comunismo para afiliarse al movimiento internacional comunista de la Tercer Internacional. Fue entonces que renegó del aprismo y de ahí en adelante fue un enemigo encarnizado de Haya. En noviembre de 1945 se afilia al Partido Socialista y funda la revista “Vanguardia”. Alejado del Partido Socialista por expulsión se vincula con Pedro Beltrán dirigente de la Alianza Nacional, y realiza desde el diario La Prensa, del cual Pedro Beltrán era director, una campaña periodística contra el APRA; en 1956 reanuda lazos con Haya de la Torre. Su vida fue siempre un a seat on the fence, fangosas y peligrosas la mayoría de las veces. Derrotado por Velasco en junio de 1970 por “traición a la patria”, radica en Méjico, donde muere atropellado a los 83 años, el 23 de noviembre de 1970.

Pedro Beltrán Espantoso, limeño de pura cepa fue pradista, odriísta, respaldó la candidatura de Haya de la Torre, hizo todo lo posible por frustrar el experimento democrático de Bustamante y Rivero, alentó el golpe de Odría y defendió la democracia siempre que defendiera sus intereses económicos.

De ahí su odio a Velasco, quien, a pesar de sus errores, con su golpe de estado, sacudió al Perú de una casta de poder que había retrasado su avance social y económico. Y de Haya de la Torre, que podría decirse que ya no sea conocido: pactó con Prado, pactó con Odría porque “no ha habido partido en el mundo que no haya entablado relaciones dentro de tácticas parlamentarias”. De Haya se ha dicho que su más grande virtud está en haber muerto pobre, lo cual sería la prueba más palpable de su honestidad. El mismo criterio se le podría endilgar a Velasco. Lo cierto es que la política es deshonesta, traicionera, sucia, tentadora para los de uñas largas como Fujimori, Odría, Toledo, García Pérez, Ollanta Humala y ahora, para el gran lobbista, Pedro Pablo Kuczynski. Toda nuestra clase política está conformada por bandidos, degenerados que nos hablan de “crecimiento económico”, “disminución de la pobreza”, “aumento del desarrollo educativo” y otras falsedades, apoyadas siempre por amañados cuadros estadísticos que cualquier niño podría refutar. En el culmen de la estupidez, estos cuadros aparecen en los periódicos y son comentados por los “entendidos” con bombos y platillos. Como bien dice el dicho, en nuestra política, de un plato comen, perro, pericote y gato.




Noviembre 10, 2016
La política es repugnante. Las últimas elecciones en los Estados Unidos nos han dejado una gran enseñanza: hasta en las democracias más fuertes se cuecen habas. Una no muy santa Hilary Clinton se vio apabullada por un Hitler de pelo amarillo que dispara más bravuconadas y estupideces que Al Capone, Lucki Luciano y Fran Niti juntos, en los años dorados de la Ley Seca. Se han tirado tanta cagada de pato encima que hasta ahora deben estar luchando por sacarse el hedor del cuerpo. El Perú no está exento de estos menesteres de baja ralea, pues, tenemos políticos que son tan maestros en la esgrima semántica como en el cambiar sus opiniones políticas según a dónde sople el viento. Cuando Vargas Llosa quiso retirarse de la segunda vuelta en las elecciones del noventa, porque vislumbró que el triunfo de Fujimori esa evidente, Enrique Chirinos Soto, abogado arequipeño famoso no solo por su sapiencia jurídica sino por su habilidad para preparar tragos (es famoso su cañonazo “Chirino – Sour”: pisco, con yema de huevo y jugo de naranja), recuperó la lucidez perdida en alguna de sus cotidianas borracheras y salió a la palestra para indicar que la renuncia de su coterráneo iba contra la letra y espíritu de la Constitución; pero más peligroso le parecía dejarle el campo libre a un advenedizo sin proyectos ni ideas , ni equipo de trabajo, un peregrino político que, con el poder en las manos, podía significar la debacle del régimen democrático. Ya con Fujimori en el poder y después del autogolpe del 5 de abril de 1992, Chirinos Soto, seguramente sumergido en los efluvios de una crápula descomunal, encontró razones constitucionales para justificar el golpe de Estado de Alberto Fujimori. Pero ahí no quedó todo, atacó con rabia y encono de perro hidrofóbico a todos aquellos que condenaron su actitud, incluyendo a su paisano, a quien había defendido como buen Sancho en las elecciones del noventa. Atrás había quedado su convicción de que un peruano bien nacido, no votará por un “peruano de primera generación, que no tenía un solo muerto enterrado en el Perú”.




Noviembre 15, 2016
Lobos ofreciéndose a cuidar corderos son los fujimoristas. Arturo Corcuera en un poema dice: “es cruel tener ánimo para la risa en medio del crimen”. Pero escuchar a los gánster que conforman el partido del hampón de Fujimori no solo provoca indignación, sino risa. Solo en un país de tan baja conciencia moral, donde la ética ha sido destinada por completo, se puede tolerar que una mujer cínica, sin vergüenza y ladrona como su padre, pretenda llevar la batuta de la moralización en el Perú. La ex primera dama hasta ahora no nos dice de dónde salieron los millones con que ella y sus hermanos estudiaron en Estados Unidos; ni cómo es eso de sus relaciones estrechas con delincuentes investigados por la DEA por narcotráfico, como es el caso de Joaquín Ramírez. Los Fujimori, aliados con hombres como  Vladimiro Montesinos y Nicolás de Bari Hermoza, saquearon este país como lo hacían en Estados Unidos con los bancos Clyde Banow y Bonni Parker. Sin el menor sonrojo, parecen ignorar su prontuario delictivo cuando hablan con la prensa y sus intenciones. En abril de 1992 Fujimori anunciaba por televisión, de manera sorpresiva, su decisión de clausurar el Congreso, el Poder Judicial, el Consejo Superior de la Magistratura, el Tribunal Constitucional, de suspender la Constitución y de gobernar por decretos – leyes. De inmediato, las Fuerzas Armadas apoyaron esas anticonstitucionales medidas. ¿Qué vino después? El Poder Judicial sometido a Rodríguez Medrano, el Jurado Nacional de Elecciones gobernado malamente por el popular “Papelito Manda”, el Ministerio Público bajo el dominio de la corrupta Nélida Colán, la Sunat con el “RUC sensible”, los periódicos, la televisión y algunas radios comprados con dinero mal habido, periodistas a la carta por algunos dólares y el escandaloso pago de la “CTS” a Vladimiro Montesinos por 15 millones de dólares que Fujimori repuso después con dinero del narcotráfico.




Noviembre 18, 2016
La vida muchas veces nos lleva en un frágil velero por mares tempestuosos y terminamos a la deriva; solo una fuerza nos puede mantener a flote mientras dure el temporal: el amor a la vida.

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La buena lectura dilata nuestra mente en cada ración; nunca más, ella volverá a su inopia anterior.

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Hay que tener gran fortaleza para escuchar los graves problemas que aquejan a otros y mordernos la lengua para no aumentar su pena contándoles los nuestros.




Noviembre 22, 2016
En una entrevista que le hizo César Hildebrandt a Luis Alberto Sánchez el 18 de febrero de 1980, antes de la catastrófica derrota sufrida por Armando Villanueva en las elecciones presidenciales, ante la pregunta ¿Quién es Alán García para usted?, Luis Alberto contesta: “… es un hombre un poco indescifrable. Es un estudiante que ha llegado muy pronto a una actividad a la que no estaba acostumbrado y creo que a veces confunde los hechos con las ideas. Me parece, sin embargo, que tiene buena fe”. Bueno el tiempo lo haría descifrable, presentándonos a un hombre que unge de intelectual y que es uno de los ladrones más enconados que ha gobernado este miserable país. Lo que confundió fue dinero del Estado con dinero de él y, eso de la buena fe, el tiempo se encargó de corregir.




Diciembre 02, 2016
Es común ver a una madre llamarle la atención a su hijo de unos catorce años que está manipulando su móvil, pero éste ni se inmuta. La tecnología del entretenimiento está haciendo que el escuchar sea algo obsoleto. Los hijos no escuchan a los padres y ni se escuchan a sí mismos; los estudiantes no escuchan a sus maestros y, lo que es peor, a estos les aburre escuchar las inquietudes y problemas de sus alumnos. En los parques es común ver a los jóvenes “enamorados” ocupado cada uno en su facebook a través del celular. Cupido ha tenido que marcharse a otros lares después que le han encajado sendas patadas en el culo. El hombre de hoy prefiere vivir en la soledad que le brinda la música de sus audífonos durante casi todo el día: en el carro, en la calle, en su casa, en la escuela, en el almuerzo; muchos de ellos se quedan dormidos con los audífonos puestos. Cada ser humano viajando en una capsula hacia la soledad infinita.



  
Diciembre 03, 2016
Desde el famoso ¡Vade retro, Satanás!, palabras de Jesús al diablo, cuando intentó turbarlo, mucho se ha escrito sobre la tentación. En el Eclesiastés se lee: “No pongas los ojos en la doncella, porque no tropieces con su belleza”, o sea porque su hermosura no te sea ocasión de tropiezo y de caída. En los Proverbios de Salomón se dice: “El agua hurtada es más dulce y el pan comido a escondidas más agradable”. En San Marcos: “La carne es débil”. San Pedro en su Epístola I, “Buscando alguien a quien devorar”. Palabras de Jesús en el Evangelio de San Lucas, “Rogad para que no entréis en la tentación”. Uno muy original está en las Máximas de Epicteto. “No es negando la belleza como se sustrae el hombre a sus encantos; el mérito está en resistir reconociéndola”. Una joya se encuentra en El Alcázar de Sevilla, trabajo de Fernán Caballero, comprendido en el volumen VIII de las obras completas. Dice así: La galantería de aquellos tiempos había introducido la costumbre de que los caballeros bebieran del agua misma en que se bañaban las damas. Así lo verificaban en el baño de doña María de Padilla, el rey don Pedro y sus cortesanos. Notó un día el cruel o justiciero monarca, que uno de ello no lo hacía, y dirigiéndose a él, le dijo: “¿Por qué no bebes? Prueba esta agua y veras cuan buena y fresca es”. – “No haré tal cosa, Señor”, contestó el interpelado. “- ¿Por qué?, tornó a preguntar don Pedro. “- Para evitar, Soberano Señor, que si encuentro agradable la salsa, vaya antojárseme la perdiz”. El maestro se los epigramas, Oscar Wilde, dice en una de sus máximas: El remedio para librarse de una tentación: sucumbir a ella. Si resistís, vuestra alma enfermará de deseo”. Ingenioso en extremo, el escrito irlandés dice en “El abanico a lady Windermere”: “Yo puedo resistir a todo, menos a la tentación”. Creo que Wilde entendió que las tentaciones son como los mendigos que nos tocan la puerta para pedirnos un pan o algo de ropa. Si los tratamos con cortesía regresarán todos los días con la misma puntualidad.




Diciembre 14, 2016
Los ignorantes viven pensando que la vida de los etruscos, celtas, cartagineses, persas, griegos o romanos era diferente a la de nosotros. Lo único nuevo que hay en esta vida es la historia que ignoramos de esos pueblos.



Diciembre 19, 2016
Vargas Llosa ha perdido tanta credibilidad por sus contradictorias superficiales, sesgadas y amañadas opiniones políticas, así como por su escandalosa participación en la apertura de una cuenta offshore, una de las más comunes formas de evadir impuestos, muy en boga en estos tiempos. Esta nueva faceta del autor de “La ciudad y los perros” no debería tomarnos por sorpresa, por cuanto él mismo en su texto la “Banalización de la cultura”, nos dice que “si un gobierno abruma con impuestos, los contribuyentes se ven tentados a evadir”. Pero nuestro “abrumado” escritor ha negado en España que la empresa a donde ha llegado el hilo de la cuenta sea suya. Treinta millones de peruanos deberíamos gritar en coro: “Te creemos, Marito”. La Sociedad Protectora de Animales debería organizar una corrida de toros (a las que el Marqués es un adepto) en su honor, como una forma de reivindicar su ilustre nombre.



Diciembre 23, 2016
Las elecciones presidenciales nos han dejado una lección de baja moral y falta de ética. Algunos postulantes al sillón de Pizarro quedaron a media carrera, fruto de las tácticas de viejo cuño que los politicastros practican con gran eficiencia. La mejor arma es el agravio, el ucase y la calumnia. Lanza en ristre, untan en veneno propicia para asesinar al adversario político con la finalidad de eliminarlo de la competencia electoral. Una vez clavada, de nada vale la reivindicación o la reparación del ultraje cometido, el cual, no tenía ningún sustento para ser arrojado sobre la víctima, pues, el morbo de la gentuza mantendrá la mirada fija donde estuvo el rasgón.
Los fujimoristas y apristas, expertos en estas sucias artimañas, mienten descaradamente, minimizan los gobiernos corruptos de Alberto Fujimori y de Alán García, y se visten con trajes de jueces para ungirse como defensores de la democracia. La verdad, la honestidad y la justicia. Los fujimoristas de la nueva hornada, tienen el gran olfato para juntar el cinismo y la vocación por la amnesia. El Congreso en el Perú es un burdel donde muchos congresistas pasan de un partido a otro: cuando perciben que la embarcación política en la que están está naufragando, saltan del barco sin dudas ni remordimientos y con gran maestría saltan a las nuevas naves que van en subida electoral y, por un milagro neurológico, internalizan en su cerebro el discurso de su nueva camiseta política.



Diciembre 27, 2016

A comienzos de la década del 60 daban en la televisión una serie que tuvo mucho éxito, “El fugitivo”, estelarizada por David Janssen, un joven, apuesto y desconocido actor por el cual las chiquillas de 12 a 15 años sentían una atracción irresistible. La televisión había nacido en el Perú el 17 de enero de 1958 con la fundación del Canal 7, conocido hoy como TV Perú; era el que inauguró esta señal el historiador Jorge Basadre, Ministro de Educación en ese entonces. Nacida como un medio de comunicación, paso a convertirse en un medio de distracción. Fue la época de las grandes series: Jim de la Selva, Los lanceros de Bengala, El jinete de la pradera, El niño del circo, Lassie, Rintintín, El llanero solitario, Yo amo a Lucy, Los intocables y el inolvidable “El fugitivo”. Ver la relación de fugitivos fujimoristas me ha traído este lejano recuerdo de mi niñez. La señora Keiko Fujimori quiere convertirse en la abanderada de la lucha anticorrupción en el Perú. Eso sería una especie de canibalismo, pues, ella misma representa a lo más podrido que tiene este pobre país. Echémosle un ojo a su familia. Juana Fujimori Fujimori de Kagami, está fugitiva en Japón; es acusada de peculado agraviado y asociación ilícita para delinquir. Rosa Fujimori Fujimori de Aritomi, está acusada de peculado agravado y enriquecimiento ilícito. Pedro Fujimori Inomoto, acusado de peculado agravado y asociación ilícita para delinquir; se encuentra en Estados Unidos. Víctor Aritomi Shinto, acusado de peculado agravado, encubrimiento real y asociación ilícita para delinquir; se encuentra escondido en el Japón. Miriam Yayoi Aritomi Fujimori de Velarde, acusada de enriquecimiento ilícito; se encuentra en Japón. La fuga de Rosa y Juana Fujimori fue planeada al milímetro y tuvo como objetivo preparar la huida de Alberto Fujimori. Esta es una banda de gánster, esta es la familia de doña Keiko Fujimori, la “defensora de la justicia” en el Perú. Pero la culpa no es tanto de Keiko, sino de todos aquellos ignorantes que votaron por ella, aquella escoria que, aún ahora, creen que Alberto Fujimori es un hombre correcto.




2017
Enero 03, 2017
Cuando se ve al hombre y su inmundicia, uno piensa que todos los logros del espíritu, todas las conquistas en el campo de las artes y las ciencias, lo sublime y lo incorruptible de los grandes hombres parecen haberse desmoronado con la realidad que nos rodea.

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Cuando leo o releo a Nietzsche, ese maestro del sufrimiento, lucho contra ese quebranto de la voluntad que a veces me aqueja. Cuando siento que estoy venciendo, elevo la cabeza como los pájaros y salgo de mi monacal aislamiento y me enfrento al mundo con nuevos bríos.




Enero 05, 2017
La semana pasada una alumna me hace una pregunta que me la han hecho infinidad de alumnos, y que ellos quieren saber la respuesta para saber si están enamorados: ¿Qué es el amor? Y como esa infinidad de veces, me digo que el amor es como diría San Agustín con el tiempo y Borges con el Oriente: Si no me lo preguntan lo sé; si me lo preguntan lo ignoro. Pero, como buen Cupido, trato de darles una idea sobre él.




Enero 07, 2017
Leer David Copperfield u Oliver Twist es asistir a un autorretrato de su autor. El alma inquieta de Dickens, a quien la vida como autor de novelas ha congraciado sus arcas de fama, gloria y dinero, lo lleva entre 1860 y 1861 a crear a Pip, el héroe dickeano de su novela “Grandes esperanzas”. La experiencia carcelaria de Dostoievski en Siberia, lo llevó a la conclusión de que aun el hombre más perverso podría llevar en algún intersticio de su alma un halito de bondad. Es el caso de Abel Magwitch, un presidiario que en una de sus fugas es ayudado por un muchachito de pueblo llamado Philip Pirrip, conocido bajo el diminutivo de Pip. En otra fuga, Abel Magwitch logra escabullirse de la justicia y, como el Jean Valjean en “Los Miserables de Hugo”, logra hacer una fortuna que pone a disposición del ya joven Pip, pero en forma anónima. Como en muchas de las obras de Dickens, abundan los episodios melodramáticos que tanto éxito le brindaron al escritor inglés, en ese aplauso directo del público que asistía a las lecturas de fragmentos de sus novelas a teatro lleno. No está ausente tampoco el humor, aunque la escena se muestre terrible, como es el encuentro de Pip y Abel Magwitch en el desolado cementerio donde el niño huérfano ha ido a ver la sepultura de sus padres:

“Aquel hombre (Abel), después de mirarme un momento, me volvió boca abajo y me vació los bolsillos. Sólo había en ellos un pedazo de pan. Cuando la iglesia volvió a su sitio -  pues era tan brusco y tan fuerte, que ésta se puso del revés y vi el campanario a su sitio, digo, me encontré sentado en una elevada sepultura, temblando, mientras él comía se comía el pan vorazmente”.




Enero 11, 2017
“El Trome” y “El Comercio” se parecen cada día más. Tiene que ser así, los hijos se parecen a los padres. ¿Dónde está la diferencia? La mierda con “El Trome” viene el plato de loza, la de “El Comercio” en bandeja de plata. “El Comercio” manipula, tergiversa, inventa noticias cuando de defender sus intereses se trata. Amarrado con los gobiernos y con las grandes empresas explotadoras a través de avisos publicitarios, “El Comercio” es todo un vientre de alquiler. Para atacar a sus adversarios tiene todo un serpentígero de donde sacar el reptil de ocasión. El infundio es su mejor arma, es parte de su decálogo para calumniar, difamar y descalificar al adversario. Hablan de honestidad sin conocerla, rezan el Padre Nuestro y por la noche pernoctan en la mezquita, juran con la mano sobre la Biblia y con esos dedos cuentan los billetes que reciben de la coima. Tienen la costumbre malsana de los políticos: dicen lo contrario de lo que hacen o piensan hacer. Saltan de una trinchera política a otra con la agilidad de un galgo. Han marchado de la mano con las elecciones fraudulentas porque tienen el mismo ADN de Riva Agüero, Piérola, Sánchez Cerro, Odría y Fujimori. El odia hacia los apristas viene desde que Carlos Steer Lafont, un joven aprista de 19 años, asesinara a Antonio Miró Quesada y a su esposa cuando ella trató de defenderlo. Los Miró Quesada culparon directamente a Haya de la Torre del asesinato. Como Oscar R. Benavides no aplicó la pena de muerte a Steer se convirtieron en enemigos acérrimos del dictador.

Don Antonio Miró Quesada fue uno de los fundadores del partido fascista Unión Revolucionaria que lanzó la candidatura de Sánchez Cerro. Como se ve, “El Comercio” no tiene otra bandera que la del dinero, aunque este provenga del más infecto estercolero. La historia negra de “El Comercio” poco les importa a los pocos lectores que la conocen; la mayoría viven en la negrura de la ignorancia más supina de ahí que la desconozcan. El periodismo en el Perú, mayormente, ha dejado de cumplir su noble destino; para transformarse en un ente pernicioso. Ya lo decía González Prada en “Horas de lucha”:


“Sin embargo, el periodismo no deja de producir enormes daños. Difunde una literatura de clichés o fórmulas estereotipadas, favorece la pereza intelectual de las muchedumbres y mata o adormece las iniciativas individuales. Abundan cerebros que no funcionan hasta que su diario les imprime la sacudida: especie de lámparas eléctricas, solo se inflaman cuando la corriente parte de la oficina central. Los lectores de un diario, a más de contaminarse con el espíritu y el lenguaje, se apegan a las dimensiones del pliego, al ancho de las columnas, a la forma de los tipos. Naturalmente se granjean mayor público los historiadores que más hablan de honradez y menos la observan, que se empinan muy alto y piensan muy bajo, que gritan mucho y razonan poco. El mundo se alucina con las palabras, y desgraciadamente, con las palabras más vacías: la Humanidad, lo mismo que el niño, sigue al tambor mayor. De ahí la enorme circulación de los grandes cotidianos”.


Este texto de Prada que tiene más de un siglo, parece que hubiera sido escrito ayer.



Enero 13, 2017
En su primera conferencia, Trump desplegó una grotesca actuación. A ocho días de su llegada al poder, reiteró que se construiría un muro entre Estados Unidos y Méjico, y que sería este último quien lo pagaría. Con ingredientes propios de los reality shows, con un lenguaje impertinente y despectivo, Trump enfrentó a la prensa negando la palabra en varias ocasiones a Jim Acosta, periodista de la cadena de televisión CNN que pretendía preguntarle por el espionaje ruso durante la campaña electoral. “Tú no, tú no, cállate, no seas maleducado. No te voy a dar el turno. Tu medio es terrible, divulgáis noticias falsas”, le espetó Trump a Jim Acosta. El boicot es la reacción del republicano al hecho de que CNN fuera el primer medio que informó, el pasado martes, de la existencia de un supuesto informe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos con información incómoda para Trump relacionada con Rusia. Una cosa era oír hablar a Kennedy, los discursos de Lincoln dicen mucho de su nivel intelectual y su figura de estadista, en cambio escuchar a Trump es oír las disgregaciones de un fanfarrón imprevisible e histriónico. A poco más de una semana de convertirse en el 45° presidente de Estados Unidos, Trump lanzó un ataque frontal contra los servicios de inteligencia. En esta conferencia escenificó la comparecencia como un reality shows, con el drama, las digresiones, la confusión, los exabruptos y los aplausos de la clac propios de estos espectáculos. Hablaba a ratos de sí mismo en tercera persona. Bromeaba sobre su alergia a los gérmenes para negar que hubiese participado en orgias en Moscú. Si Georges Bush hijo era un energúmeno cuando se expresaba, comparado con Donald Trump, es un diletante. Los servicios secretos estadunidense se encuentran irritados por las burlas y ataques del próximo comandante en jefe. El caso se complicó unas horas antes de que Trump diera una conferencia de prensa después de que varios medios de comunicación señalasen que los jefes del espionaje de Estados Unidos transmitieron supuestamente a Trump informaciones no verificadas, pero potencialmente muy dañinas.



Enero 14, 2017
Creer en la política es como creer en la religión. Ambas ofrecen paraísos, esperanza, fe y la consabida caridad. Ambas tienen sus rebaños en las que predican con la verdad en una mano y con la cruz en la otra. Político y cura son sabandijas surgidas de la misma entraña de mala madre.

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A los espíritus elevados corresponde un sufrimiento mayor. El dolor purifica y pule el alma.

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Al ver como se masacra a un toro en una corrida, nos damos cuenta que más que merecer el título de hombres nos cabría el de troglodita. Quien carece de piedad no alberga justicia en el alma. Parece como si tuviéramos la certeza que en esta vida no fuera de ella, no habrá ningún dios que nos pedirá cuentas sobre nuestros actos.

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Para el hombre instruido y pensante, la mayor angustia, por no decir tormento, es el tener que convivir en contacto directo con tontos e imbéciles (entiéndase por esto último, la tontería llevada a extremos de “admiración”), el choque con la tontería del prójimo invita, como proponía Ortega y Gasset, un estudio sobre ella, un ensayo sobre la tontería.

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El holgazán descansa todo el día; el ladrón, después de robar y obtener algo para subsistir hasta su próxima fechoría; el imbécil no descansa jamás.


Enero 16, 2017
Leo en “Correo”, ese estercolero de infundios, que la economía peruana creció 3.61% en noviembre, y que los sectores primarios, como la minería y la pesca, fueron determinantes para superar resultados de octubre. Somos un país donde la minería evade impuesto y destruye el ambiente; en cuanto a la pesca, hay tanta pesca ilegal como legal y ambas tiene como fuente un mar tan depredado por la falta de leyes que impongan la veda y, si la hay, no se respeta. Los economistas son como los climatólogos cuando predicen el clima; solo que estos últimos no yerran con intención, pues la naturaleza suele jugar malas pasadas. Los economistas en cambio, mienten de acuerdo a los intereses empresariales que defienden: son los diablos de los números y las estadísticas.



Enero 19, 2017
Los “grandes destapes”, es decir, los actos de corrupción entre políticos, es pan de cada día. El primer implicado es el presidente, luego están los ministros, vice ministros, asesores ministeriales, asesores presidenciales, jueces, vocales, congresistas, asesores de congresistas, es decir, todo está enmierdado. ¿Y por qué sucede esto? Porque en todas las elecciones presidenciales las bandas de oportunistas, vividores de oficio, narcotraficantes, prontuariados y politicastros, comienzan a reunirse para planificar sus estrategias de asalto al poder. Es así como vemos que en los distritos aparecen locales distritales de los partidos, donde la mayoría no son más que pantallas (locales alquilados por el tiempo que dura el circo) para vender la idea de que se tiene bases partidarias. Este tipo de estafa no es nueva, la han practicado desde antaño pierolistas, leguiístas, sanchecerristas, odriístas, pradistas y todos los “istas”   que existen, con el afán de capturar incautos. Una vez tirada la red, ahí caen de todos: indecisos, fracasados, ignorantes, arribistas, delincuentes, religiosos, intelectualoides, la variedad es lo de siempre. La política o estrategia que usan estos sendos partidos es el consabido aforismo hitleriano: miente, miente que algo queda. Mientras más grande es la mentira, más te creen. Ellos quieren el poder, carecen de ideología, su única doctrina es el asalto al erario del Estado. Como buenos zorros, son astutos; tienen el olfato del cerdo para saber dónde está el dinero. Saben que los empresarios lo tienen y hacia allí apuntan. Lo necesitan para lograr sus objetivos. Para ello están dispuestos hasta vender a su madre, el alma no pueden ofrecerla porque son unos desalmados. Los empresarios, ratas de alquiler, están dispuestos a invertir en el mejor postor, porque saber que una vez que el socio esté en el sillón presidencial comenzará la fiesta. Nadie tocará sus inversiones, se darán leyes que los favorezcan, se cagarán en la SUNAT y evadirán impuestos. Su dinero crecerá como en el vaso la buena cerveza.



Enero 23, 2017
Si Dios existiese, sería difícil encontrar el camino hacia él en medio de esta vida que llevamos, plagadas de guerras, hambruna y miserias. ¿Podrá haber algún vestigio de Dios en este mundo carente de espiritualidad, de viviendas infectadas de pobreza extrema, de enfermedades del alma, de mercaderes, de hacinamiento, de naturaleza corrompida día a día?

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Lograr la independencia de sí mismo que nos brinda la soledad deseada, lleva años de ejercicio cotidiano, de reflexión, de sacrificio, de adaptación a ese mundo maravilloso, sosegado y grande como la oscuridad en que titilan las estrellas.

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La nostalgia es el recuerdo que quiere volver a gustar el fruto sano y preciado que yace guardado dentro de una cáscara dura, rugosa y envejecida.

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Es torturante vivir en un mundo cuyos ideales nos resultan extraños, cuyos fines y placeres no compartimos y que por el contrario nos resultan detestables. La hacinación de las multitudes es estadios, congresos, bares, restaurantes y mercados, con música chocante, importuna y estridente, es un hueso duro e indigerible para los hombres de vida solitaria y pacífica, que se sienten incapaces de comprender el mundo que los rodea.

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El destino parece mirarnos, envuelto desde una densa bruma, enigmático, hermético, profundamente abismado en el tiempo.

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El vulgo vive en un ambiente degradado, superficial, esterilizado a todo valor y amor por la vida intelectual. Huecos de pensamiento y carentes de convicciones, optan por la vida simple, rutinaria, anodina, contrarios a aquello que rompa con su inercia existencial.




Enero 25, 2017
Donald Trump, ese bruto indómito, machista, racista, misógino, homofóbico, intolerante y negacionista del cambio climático, parece, por sus actitudes, más un gánster de los años veinte durante la Ley seca, que el presidente de una nación que, junto con China, manejan las dos más grandes economías. Machista a lo bruto, Trump declara públicamente “coger a las mujeres por el coño”, haciéndonos recordar con tamaña grosería, aquellas viñetas que nos mostraban al hombre de las cavernas blandiendo un mazo y arrastrando a una mujer tirándola de los cabellos. No conozco antecedente de un gobernante que haya llegado a los excesos de este bárbaro que al despreciar a los mejicanos y querer construir un muro que separe Méjico de Estados Unidos, nos recuerda el antisemitismo de Hitler y la construcción de sus campos de concentración. Esta analogía dista de ser una exageración para convertirse en una cruda realidad. ¿Qué lo une a Vladimir Putin? Entre otras cosas el machismo a ultranza. En Rusia han aprobado una ley que permite al hombre pegar a la mujer una vez al año. ¿Podrán las féminas rusas dormir tranquilas sabiendo que el día menos pensado el marido les dará una buena paliza sin que las autoridades policiales puedan castigarlo? ¡Qué buena tortura psicológica la que impone un gobierno dirigido por otro energúmeno como Trump, a quien defiende, calificando a quienes se oponen de ser peores  que prostitutas! Pero no olvidemos que Trump es fruto de esos 62 millones de estadounidenses que lo llevaron a la Casa Blanca, lo cual no es poca cosa. Quien conoce algo de este país que se consume el 67 por ciento de la producción de droga del mundo, y que tiene un alto índice de varones que agreden a sus mujeres después de emborracharse como si fuera la práctica de un deporte, no podrán extrañarse que este psicópata ineducado gobierne a esos “millones de analfabetos culturales y castrados morales” como los llama con toda razón, Félix de Azúa.




Enero 28, 2017
Este día caluroso no hace más que confirmarme dos cosas: mi odio hacia el verano y el irreversible calentamiento global, que solo un estúpido como Donald Trump (Pobre Pato Donald) puede negar. Este energúmeno de pelo amarillo no sabe que somos responsables de cuidar y mantener la naturaleza, el mundo en sí, algo a lo que Johanna Arendt denominó amor mundi. Con visión de futuro, debemos cuidar el mundo en que vivimos para lo que la filosofía alemana llamó los “recién llegados”, es decir, las generaciones venideras.




Enero 30, 2017

Al ver como se masacra a un toro en una corrida, nos damos cuenta que más que merecen el título de hombres nos cabría el de troglodita. Quien carece de piedad no alberga justicia en el alma. Parece como si tuviéramos la certeza que en esta vida ni fuera de ella, nadie nos hará rendir cuentas sobre nuestras acciones. Vargas Llosa, que se ha convertido en la huachafería que tanto ha recriminado en otros, con justa o injusta razón – y que ahora adorna la carátula de la frívola revista Vanidades – gusta de ir a las Plazas de Toros a sacarle lustre a su rancio título de marqués. Encuentra en este salvajismo, gracia, donosura, valentía y donaire. ¡Vaya zamarro que ha resultado don Mario a la vejez!






Febrero 01, 2017
La discriminación en los discursos de Donald Trumph no es nada nuevo. Ahí están las mujeres “invisibles” y “mudas”, las de burka, las marginadas y ninguneadas en el Antiguo y Nuevo Testamento, las del Corán; ahí están los niños abusados y desprotegidos, las víctimas de la depravación de curas lujuriosos protegidos por el mismo Vaticano. La esclavitud de indígenas, asiáticos y negros por todo el planeta no es la fantasía de un Salgari o de una Conrad, es una realidad histórica que nos avergüenza. La marginación de los ancianos (no existe una estadística de viejos vejados o dejados a su suerte por sus herederos). Los ejemplos del eterno nosotros y los otros, son innumerables. Las aberrantes declaraciones racistas del energúmeno de pelo amarillo son por demás censurables. Durante toda su campaña, Trump lanzó una clara y dura advertencia contra los inmigrantes, sobre todo, contra los ilegales: “Los que vinieron ilegalmente se tienen que ir”. Estos llegan aproximadamente a once millones trescientas mil personas. Luego agregaría con ese tono de borracho belicoso y fanfarrón: “Lo que vamos a hacer es atrapar a los que son criminales y tienen antecedentes (…) probablemente dos millones, quizá hasta tres millones, y los vamos a sacar del país o quizá los vamos a encarcelar”. Este es un tema sumamente delicado en Estados Unidos, el país donde confluyen todas las etnias del mundo y que Trump cínicamente, finge no darse por enterado. La ferocidad con que se ha lanzado contra los musulmanes solo es superada por las invectivas proferidas contra su vecino, Méjico: muy suelto de huesos, los ha llamado traficantes, ladrones y violadores. Toda una joya americana este matonzuelo que parece salido de la serie “Los Intocables” de la década del 60.  




Febrero 04, 2017
Nadie puede negar la atrocidad que significó el Holocausto, pero, muchos lo han usado como cortina de humo para ocultar los millones de rusos asesinados por la maquinaria de represión de Stalin, las cuantiosas victimas del fascismo de Mussolini, los crímenes perpetrados por el genocida Francisco Franco en la Guerra Civil Española, los miles de muertos a causa de las bombas de Hiroshima y Nagasaki por cuenta de Estados Unidos, los cientos de miles de chinos exterminados por la tiranía de Mao Tse Tung, las cuantiosas víctimas de la Iglesia Católica y su Santa Inquisición o los palestinos masacrados por el aparato bélico judío (Israel) con el beneplácito de Estados Unidos. Yodo esto envuelto en una hipocresía que a gran parte de la humanidad, ignorante y desinformada, parece no importarle. Hitler no pasa de ser un chivo expiatorio con su dosis de culpabilidad.             




Febrero 07, 2017
Un alumno me pregunta a boca de jarro: ¿De qué me sirve leer? Había estado hablando sobre la conmemoración anual de Día del libro, que se celebra el 23 de abril. Le hice saber a todos los que se hallaban en el aula que Borges había dicho unas sabias palabras acerca del libro: “De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación”. Y mencioné esta cita de Borge, porque muchos de sus cuentos fantásticos (Las ruinas circulares, Funes el memorioso, Tres versiones de Judas, El Aleph, por citar solo algunos) me han brindado momentos de satisfacción y felicidad indescriptible, al punto, que no encuentro palabras para expresar tal experiencia. Les mencioné autores como Hesse, Dostoievski, Kafka, Cortázar y otros más que en este momento no me vienen a la memoria, que han abierto un nuevo mundo en mi vida. Que me han ayudado a pensar y reflexionar mejor, a tomar mejores decisiones basado en la experiencia de otros. Los  libros no solo nos brindan satisfacción, sino que hacen que cada día seamos mejores hombres, concluí. Viendo el entusiasmo que habían logrado mis palabras, aun en aquel zamarro de la pregunta tan impertinente, aproveché para mencionarles algunos autores de ficción, tema que tanto atrae a los jóvenes de hoy: Bradbury, Asimov, Ballard, Verne, Salgari.




Febrero 10, 2017
Salgo a sacar unas copias para mi monografía sobre los horrores de la Segunda Guerra Mundial. A 30 metros el perro de un vecino me da los buenos días con una soberbia orinada: la víctima es un poste de alumbrado público. Unos metros más allá, otro perro, callejero seguro, ha dejado su marca a través de un notorio y llamativo mojón. Escatológico recibimiento matutino para un lobo estepario que acaba de dejar su cubil con un libro abierto de Frans de Waal, “Primates y filósofos”. Todo el trayecto, doce cuadras aproximadamente, tienen el mismo denominador común: calles y veredas llenas de excremento y orines de perros. Muchos de estos recuerdos digestivos se dan en presencia de los dueños, quienes sacan a sus animales a que, democráticamente, se caguen donde les dé la gana. Llego donde se fotocopia, es un centro donde dieciséis niños “estudian” en las máquinas. El internet les brinda todo tipo de juegos bélicos con los cuales pueden ir ensayando sus primeros golpes a la pareja futura, o el primer disparo que le darán a un semejante algún día en alguna pelea callejera. Lo más llamativo es que hay una sala de espera donde siete jovencitos, cuyas edades van desde los ocho a los quince años, están atentos a que desocupe alguna máquina. “A veces esperan hasta dos horas, son muy pacientes”, me dice sonriente y satisfecho el jovencito que atiende tan próspero negocio. Regresó a casa algo deprimido (esa insoportable naturaleza mía), y pongo Las Estaciones op. 37 de Tchaikovsky. Me echo en la cama esperando recobrar un poco mi sosiego.




Febrero 13, 2017
Es común escuchar que quien no cree en la existencia de un Dios o, que en el mejor de los casos, no cree en él y por ende no lo necesita, terminará recurriendo a las drogas o al alcohol, porque al no estar Dios con él, estará desprotegido y el diablo hará de las suyas y terminará poseyéndolo. Hay hombres, que sin creer en estas tontería de cucufatos, viven tranquilos y disfrutando de algo de la llamada felicidad. Es gente que ha superado las amarguras de los curas, ese sacerdote católico que tiene metido en su cerebro. Si el hombre no teme al diablo no necesita a Dios, y si no necesita a Dios me quedo sin trabajo.




Febrero 15, 2017
La ignorancia una vez instalada en los seres humanos resulta sumamente peligrosa. Como una epidemia comienza a socavar nuestra cultura y nuestras buenas tradiciones. La tecnología, la utilizada, ha encontrado en la ignorancia un caldo de cultivo capaz de subvertir nuestros valores, amenazando el equilibrio de nuestra existencia como sociedad civilizada.




Febrero 18, 2017
Releyendo la vida y la obra de Lutero, percibimos que muchas cosas de lo que dijo y sugirió contra la putrefacta Iglesia romana,  están contenidas en el Elogio de la locura de Erasmo. Si Erasmo no llegó a ser un hereje, puede considerarse un prehereje y, no se exagera, si afirmamos que el protestantismo no hubiera existido sin él, como Robespierre sin Rousseau. Misoginista hasta los huesos como Eurípides, Juvenal, Nietzsche o Vargas Vila, Erasmo vivió obsesionado por el dinero. “Los estultos son gentes a quienes les llueve el dinero, mientras que los sabios, como no hacen caso de la fortuna, no es extraño que ésta se aparte de ellos constantemente”, dice con un dejo de desprecio e ironía. Sus aforismos tienen el tufo de Maquiavelo. Niega la democracia, niega la racionalidad de la colectividad humana a la cual tolera, pero desprecia. A Erasmo lo tiene sin cuidado la opinión del pueblo, esa masa de carne, huesos y sangre donde prevalece el stultus. Se siente un renegado sacerdote, un vencido en la vida que quiere, a través de sus libros, vencer por lo menos en la teoría. Escribiendo su Elogio de la locura debe haber sufrido lo indescriptible: de su libro no nació bondad alguna, sino pólvora de cañón.




Febrero 23, 2017
Hay quienes gustan de catalogar a los poetas con ciertos marbetes un poco huachafos: “Poeta mayor” y “Poeta menor”. De aquí surge una pregunta interesante y aclarativa. ¿Quién es el Catón que se cree con la autosuficiencia de decidir quién es quién en el estro poético? ¿Hay establecida una tabla valorativa para determinar quién es mayor y quién es menor?

¿Quién o quienes han elaborado esa tabla si existe? Muchas interrogantes donde huelgan las respuestas. Lo que sucede es que a algún “iluminado” se le ocurrió esa “calificación” y una cohorte de loros voceadores van por detrás desparramando ese “genial descubrimiento”. Si de popularidad se trata, a los escolares les aburre tremendamente la poesía de Vallejo, Eguren o Martín Adán, por ejemplo. ¿Y por qué? Pues, simple y llanamente porque no los entienden, aun cuando estamos hablando de poetas de gran espíritu creativo. Veamos algunos ejemplos que a mis alumnos los ponen bizcos y al borde de un derrame cerebral con bostezo incluido.


“Aún será año nuevo. Habrá empanadas;
y yo tendré hambre cuando toque a misa
en el beato campanario
el buen ciego mélico con quien
departieron mis sílabas escolares y frescas,
mi inocencia rotunda”.

(“Los heraldos negros”, Enereida; Vallejo)



“La guitarra va y viene,
va y viene y en su abismante
como el que se ahorcó,
ya inocente, en el aire.

La muerte, ablanda tu hueso
duro, para sujetarme:
yo no huiré a parte alguna,
porque estoy en todas partes”.

(“La campana Catalina”, II; Martín Adán)



“Del hondo pozo
lleno de sombra,
las Citas ciegas
salen llorosas.

Con la ignotía,
con el marasmo
de sus perdidos
ojos sellados.

Son transparentes
cual las medusas
y fantasmales
como la luna”.

(“Rondinelas”, Las citas ciegas; Eguren)


Insisto, no es que estos poemas estén privados de una gran calidad artística, sino que para el hombre de hoy y, sobre todo para nuestros estudiantes de secundaria y alumnos de los primeros años de la universidad – que es casi lo mismo – estos versos, como muchos de Belli, Westphalen o Eielson, les sabe a idioma chino. En cambio, hay poetas cuya poética les resulta más comprensible. He aquí algunos poemas que ellos mismos buscan en internet y declaman en mis clases de literatura:


“Esperándote encontré
el corazón de los minutos
y vi que eran azules.

esperándote repetí
tu existir en mi memoria
como una canción de fuego

esperándote dibujé
el mapa de la esperanza
con los ríos de tu voz

esperándote dejé ir a la vida
en un barco que no volverá
esperándote esperándote.

(Esperándote, en “Primeras Nupcias”, Omar Aramayo)



“Tiene cuando mira
los ojos de aurora
e ilumina la rosa, su rosa mejor.
Tiene cuando ríe la tristeza niña.
Y en cada paisaje le inventa una flor.
Tiene en sus manos las golondrinas,
Y al golpe de máquina el porvenir”.

(“Tiene cuando mira…”, Carlos Alegre Ramos)



“Aquí yace mi voz
enamorada.

Con ella he sido dulce.
Conmigo ha sido amarga.

Aquí yace mi voz.

¡Desenterradla!

(“Lápida” en “Poemas bajo tierra”, César Calvo)




“Estoy solo Dios mío
y tú eres mi fortaleza
en la noche más oscura
tú eres el lucero del alba,
en los mares tormentosos
tú eres la roca a la que llego
como náufrago,
día y noche
tú eres lo más sólido
que conozco
en medio de la vida
que se desvanece en el aire”.

(“Fortaleza”, en Cabellera de Berenice”, Marco Martos)




“Cuando venías a verme
yo te llevaba al huerto
y con los frutos de los árboles más altos
te daba mi alegría
y besaba tus ojos tristes.

Pero un día que besé tus labios secos
rompiste a llorar y huiste.

Como un vampiro avieso
-  siendo aún una niña -
venías solo por mi alegría.

Desde ese día yo conocí
que el amor tierno es triste
y que en todo niño intenso
hay ya un hombre solitario”.

(“Cuando venías a verme…”, Jorge Bacacorzo)


La lista sería larga: Poema de la despedida y Poema del renunciamiento, de Ángel Buesa; Poema 20 y Poema 15 de Neruda; A Mónica antes de tiempo de Alberto Valcárcel; Carta a Violeta de Gustavo Valcárcel. También poemas de José Martí, “Cultivo una rosa blanca” y Ernesto Cardenal con “Al perderte yo a ti…”. El poeta es, creo haberlo escrito en otras oportunidades, como el Whisky, se es o no se es, no hay punto medio. Los calificativos de “poeta mayor” y “poeta menor” es, como decía el demonio del Cardenal Cipriano sobre las libertades y derechos del hombre, una simple cojudez. Termino con dos de los poemas que más gustan a los jóvenes, son de Juan Gonzalo Rose, quien solía decir esta bella frase: todo lo que toca mi corazón es poesía.


     Marisel

Yo recuerdo que tú eras
como la primavera trizada de las rosas,
o como las palabras que los niños musitan
sonriendo en sus sueños.

Yo recuerdo que tú eras
como el agua que beben silenciosos los ciegos,
o como la saliva de las aves
cuando el amor las tumba de gozo en los aleros.

En la última arena de la tarde tendías
agobiado de gracia tu cuerpo de gacela
y la  noche arribaba a tu pecho desnudo
como aborda la luna los navíos de vela.

Y ahora, Marisel, la vida pasa
Sin que ningún instante nos traiga la alegría...

Ha debido morirse con nosotros el tiempo,
O has debido quererme como yo te quería.



     Exacta dimensión
Me gustas  porque tienes el color de los patios
de las casas tranquilas...

y más precisamente:
me gustas porque tienes el color de los patios
de  las casas tranquilas
cuando llega el verano...

Y más precisamente:
me gustas porque tienes el color de los patios
de las casas tranquilas en las tardes de enero
cuando llega el verano...
y más precisamente:
me gustas porque te amo.



Febrero 26, 2017

En su libro “Lexicografía”, en el apartado que lleva por título Léxico obsceno, Marco Aurelio Denegri analiza la expresión Putamadre (Pág. 70). Dice: “En el imaginario social, la madre es la personificación de la bondad no erótica, o inerótica o deserótica…” y añade en las Notas “sin embargo, hay una excepción que al menos durante mi muchachez regía, aunque ignoro si hoy sigue vigente. Me refiero a la expresión ser uno una madre, que significa ser uno un incapaz, una nulidad, un inepto, un incompetente, un cero a la izquierda. Recuerdo que cuando jugábamos futbol en el  barrio, le gritábamos al mal jugador: “¡Eres una madre!”. Este texto de Marco Aurelio me ha hecho recordar que la expresión “Eres una madre” se usaba mucho en mi niñez y pubertad allá por la década del sesenta con esa expresión se calificaba al arquero, cuando le hacían goles “monses”, que fácilmente hubiera podido evitar. Ahí, yo lo interpretaba así: como las madres son tan bondadosas y permisivas, igualmente el arquero en cuestión era tan “bondadoso” que dejaba pasar el balón para convertirse en gol. “Oye que tape fulanito”, la respuesta de muchos palomillas era unánime. “No, ni hablar, ese es una madre”. Hoy los muchachos ya no las usan, por lo menos en las escuelas donde enseño no he vuelto a oír esa entrañable frase maternal.   






Marzo 04, 2017
He terminado después de tres meses de arduas lecturas e investigaciones, “El diablo polaco”, un ensayo ligero sobre el Sodalicio y sus acusados de pedofilia, sobre el ASESINATO (así, en mayúsculas) de Albino Luciani, Juan Pablo I, perpetrado por una mafia de malos sacerdotes y sobre Juan Pablo II, ese polaco que solo acarreó una aureola de corrupción sobre la Iglesia Católica Romana. A diferencia de Luciani, que quiso limpiar el Vaticano de las ratas que traficaban en nombre de Dios, Karol  Wojtyla hizo todo lo contrario. Unos cantos gregorianos me sirven de música de fondo y de consuelo ante tanta ignominia. Como Kennedy en Dallas en 1963, Albino Luciani fue víctima de un complot armado desde el Vaticano mismo.

“Anda, pues, por el buen camino,
y practica la conducta de los justos.
Porque los que viven rectamente
y sin tacha
vivirán para siempre en la tierra;
pero los malvados y traidores
serán arrancados y expulsados de ella”.

Si este proverbio es exacto, habría que revisar la tumba de muchos papas; seguramente las encontraremos vacías.



Marzo 08, 2017
En este país, donde lo increíble puede hacerse realidad, me alegro enormemente de haber dedicado casi toda mi vida a leer. Ahora que racionan el agua hasta límites insospechados, en que los huaicos crean una psicosis masiva, donde el presidente es muy tecnócrata más preocupado por sus negocios (aprovechándose de su condición de gobernantes da leyes para favorecer a sus empresas), pienso y recuerdo lo que he leído sobre los que tuvieron que soportar los ingleses ante el feroz bombardeo de la fuerza aérea alemana (sin alimentos ni agua), las vicisitudes que vivieron los soldados alemanes en Stalingrado durante un año en la Segunda Guerra Mundial y otros tantos casos, que la crisis que tengo que soportar (el calor excesivo y la falta de agua), me parece una nimiedad. Total, con algo hay que consolarse.



Marzo 10, 2017
En 1967, la temida viruela infectó a 15 millones de personas y acabó con dos millones. Una campaña global para combatirla tuvo un gran éxito en 1979, al punto que la Organización Mundial de la Salud comunicó que la humanidad había dado un gran paso contra ese flagelo erradicándola por completo. El año 2014 ningún ser humano había sido infectado ni murió a causa de ella. El éxito está tan asegurado que en la actualidad la Organización Mundial de la Salud ha dejado de vacunar a la humanidad contra la viruela. Un gran paso realmente, si se considera que el poder de esta enfermedad tuvo en el pasado un poder tan devastador como las dos grandes guerras. ¿Cómo aconteció esto? Según un estudio de Yuval Noah Harari, profesor de historia en la Universidad Hebrea de Jerusalén, el 5 de marzo de 1520, una flota española partió de la isla de Cuba con dirección a México. Provista de 900 soldados, caballos, armas de fuego y unos cuantos esclavos africanos, la flota de conquistadores llevaba entre estos últimos, Francisco de Eguía, llevaba en su cuerpo un arma más mortífera. El esclavo desconocía que entre sus billones de células llevaba el virus de la viruela, una verdadera bomba de tiempo biológica. Ya establecido en México, Francisco de Eguía, empezó a transmitir el virus con la velocidad de un reguero de pólvora. El virus, multiplicado exponencialmente en el interior de su cuerpo, acabó por brotar sobre su cuerpo en un terrible sarpullido. El esclavo, en estado febril, fue instalado en el hogar de una familia nativa en la ciudad de Cempoallan. El contagio fue de casa en casa, y diez días después, la ciudad se convirtió en un camposanto. Todas las ciudades vecinas sufrieron el embate de aquella extraña enfermedad que los mayas de la península de Yucatán se apresuraron a achacarle a tres dioses malignos: Ekpetz, Sojakak y Uzannkak. Según los agoreros mayas, los endemoniados dioses volaban de noche de pueblo en pueblo e infectaban a la gente con la enfermedad. Los aztecas, por otro lado, encontraron en los dioses Xipe y Tezcatlipoca a los culpables de ese mal, o quizá, pensaron, era una magia negra de los invasores blancos. Consultados, médicos y sacerdotes, estos aconsejaron baños fríos, oraciones, restregar el cuerpo con bitumen y un emplasto a base de escarabajos negros machacados que se debía untar sobre las fétidas llagas. Las decenas de miles de cadáveres que se descomponían por doquier confirmaron el fracaso de sacerdotes y médicos. Los muertos expuestos al aire libre, porque nadie se atrevía acercarse a ellos para enterrarlos, hizo de los pueblos verdaderas antesala del infierno. La muerte de familias enteras hizo que las autoridades derruyeran las casas sobre los cuerpos. Era común que en algunos asentamientos muriera el cincuenta por ciento de la población. Siete meses después, la epidemia de viruela llegó al valle de México, y en octubre de 1520 entró a la capital azteca, Tenochtitlan, una prospera metrópoli en la que habitaban 250, 000 indígenas. En dos meses, la viruela se cargó al emperador Cuithahuac y a un tercio de sus súbditos. Haciendo cuentas, cuando los españoles llegaron en marzo de 1520, México tenía una población de 22 millones de personas; en diez meses la viruela solo quedaron 14 millones. Los españoles, inmunes a la plaga, estaban atareados en enriquecerse y explotar a los nativos. Pero la viruela no fue el único flagelo que exterminaba indígenas, oleadas letales de sarampión, gripe y otras enfermedades infecciosas azotaron implacablemente a México hasta que en 1580 su población quedo reducida a menos de dos millones.



Marzo 16, 2017
Los primeros que deberían enviar una compensación económica al Perú por lo que estamos viviendo, es Estados Unidos y China, los dos países más contaminantes del planeta. Este cambio climático es fruto de la estupidez del hombre que no entiende que con la quema de carbono, el indiscriminado uso de petróleo y la deforestación entre otras cosas, hemos hecho de este planeta un horno en el que terminaremos asándonos como chuletas de cerdo. Pero esta negligencia tiene padre y madre, y esos son Estados Unidos y China. Solo la ciudad de Nueva York contamina en un año lo que el Perú en el mismo tiempo. Quienes dirigen el mundo son los megaempresarios como Donald Trump, para quien la contaminación ambiental, el efecto invernadero y el calentamiento global, son fantasías, alucinaciones de ácido lisérgico de los ambientalistas, esos enemigos del progreso, según el monstruo de pelo amarillo. El glaciólogo Lonnie Thompson de la Universidad estatal de Ohio, uno de los científicos más celebres de nuestros tiempos ha reunido una colección de muestras de hielo de unos 6,5 kilómetros de longitud, conservada en una instalación del campus estatal de Ohio dentro de un refrigerador de 186 metros cuadrados que mantiene los núcleos a temperaturas de entre 30 y 35 grados bajo cero. ¿Por qué este afán de preservar esas muestras de hielo? La respuesta nos la da Thompson en su entrevista sostenida con Maren Dougherty, “Preguntas y respuestas con el glaciólogo Lonnie Thompson”: De hecho el calentamiento global viene derritiendo los glaciares del mundo a un ritmo cada vez mayor, lo que le da un impulso todavía más fuerte al equipo de Thompson para coger muestras del planeta antes de que se pierda ese patrimonio. Galardonado con un gran número de premios, consultado por Al Gore, el National Geographic y el New York Times, Thompson predijo el año dos mil que el Kilimanjaro, la cumbre africana que Ernest Hemingway hizo famosa por sus nieves en su novela “La nieves del Kilimanjaro” de 1936, estaba perdiendo su corona de hielo y que lo haría por completo antes del 2015. Eso ya se cumplió, la famosa corona que tanto impresionó al novelita estadounidense ya no existe. “El turismo, dijo Thompson el año de su predicción, es la industria más grande en Kenia, y probablemente disminuirá si el famoso casquete glaciar del Kilimanjaro ya no existe”. Thompson califica los glaciares montañosos, por ejemplo el Kilimanjaro, como las “Joyas de la corona” de la tierra. Su pérdida, y la pérdida del agua que proporcionan a la tierra que está más abajo, causarán, inevitablemente, sequía, hambre, inundaciones y escasez de energía hidroeléctrica; en resumen, una catástrofe para las sociedades que dependen de esa agua y, finalmente, para las comunidades regionales y globales a las que pertenecen – Thompson es un conocido nuestro. Vino al Perú y caminó por un prado en uno de sus glaciares favoritos, el casquete glaciar del Quelcaya (ubicado en el Cuzco, el Quelcaya es el más grande glaciar ubicado en una zona tropical); Thompson manifestó en ese entonces (2001) que el Quelcaya estaba reduciéndose cuarenta veces más rápido que cuando fue estudiado por primera vez, en 1963.
Thompson se encontró con unos fósiles de plantas poco comunes, de modo que recogió algunos especímenes y los envió a dos laboratorios independientes. Según los resultados de los análisis, esos especímenes tenían entre 48,000 y 55,000 años de antigüedad. Para que las plantas conservaran la forma casi perfecta en el que él las había encontrado, era necesario que estuvieran cubiertas y protegidas por el hielo durante la mayor parte de ese periodo, “lo que significa que lo más probable es que el casquete glacial no se redujera hasta llegar a su tamaño actual durante un lapso mayor al de 50,000 años”, según Thompson (“50,000 años de plantas antiguas y prevención de sus extinciones en las capas de hielo en zonas tropicales”). De modo que ahora, según el renombrado glaciólogo, hace más calor que en los últimos 50,000 años o más. Tal vez la cifra más probable sea la de 74,000 años, cuando el supervolcán del lago Toba escupió ceniza a la atmósfera y volvió el aire irrespirable, blanqueó la luz y el calor del Sol, produjo una edad de hielo, y diezmó la humanidad. Mientras el país se desangra, el presidente está empecinado en que se hagan los Juegos Panamericanos, esa frivolidad que va a costar 1,200 millones de dólares. El tema del Panamericano no da dinero, señor Kuczynski, solo genera pérdidas.



Marzo 18, 2017
Con esta escasez de agua, pienso que si la cosa sigue así voy a tener que ir a bañarme a la playa, lo cual para mí significaría un sacrificio extremo, pues, tengo una oclofobia brutal, en conclusión, unos cuantos chapuzones me costarían unas cinco sesiones con el psiquiatra. Lo de afeitarme no sería problema, no tengo jugo de pera en abundancia para una buena rasurada. La idea, que parece descabellada, me viene del recuerdo de una crónica periodística de Gabriel García Márquez.
Veamos una síntesis del artículo:

“Después de escuchar el boletín radial de la 7 de la mañana, Samuel Burkart, un ingeniero alemán que vivía solo en pent – house de la avenida Caracas, en San Bernardino, fue al abasto de la esquina a comprar una botella de agua mineral para afeitarse. Era el 6 de junio de 1958 (… Samuel Burkart tuvo que hacer cola en el abasto para ser atendido por dos comerciantes portugueses que hablaban con la asustada clientela de un mismo tema, el tema único de los últimos cuarenta días que esa mañana había estallado en la radio y en los periódicos como una explosión dramática: el agua se había agotado en Caracas. (…) En previsión de lo que pudiera ocurrir en los próximos días, decidió abastecerse de jugos de frutas. Pero el portugués le anunció que la venta de jugos de frutas y gaseosas estaba racionada por orden de las autoridades. Cada cliente tenía derecho a una cuota límite de una lata de jugo de frutas y una gaseosa por día, hasta nueva orden. Burkart compró una lata de jugo de naranja y se decidió por una botella de limonada para afeitarse. Solo cuando fue a hacerlo descubrió que la limonada corta el jabón y no produce espuma. De manera que declaró definitivamente el estado de emergencia y se afeitó con jugo de duraznos”.
(en “De Europa y América – 2”, Gabriel García Márquez)

La historia aquí narrada es falsa, el alemán nunca existió. Pero eso no importa, la invención es excelente y encantadora y, en tiempo de escasez de agua, puedo ser el primer huevón en este jodido planeta que se afeite con jugo de pera.
      


Marzo 20, 2017
Dice un diario “fecal” que el papa Francisco ha estado rezando por las lluvias de “El Niño costero” que han traído destrucción y más miseria a miles de peruanos.

“Quiero transmitir mi cercanía a la querida población del Perú, duramente afectada por devastadoras inundaciones. Rezo por las víctimas y por quienes se afanan en ofrecer socorro”.

Ser papa, viejo y encima argentino es ser poseedor de una bomba de estupidez del calibre de Maradona más los comentaristas de Fox Sport. Tus actitudes, Francisco son más jocosas que los enredos lingüísticos de Cantinflas. Para rezos ya tenemos al payaso del cardenal Cipriani. No necesitamos Ángelus, novenas, epifanías, ni rancias jaculatorias medievales. Lo que necesitamos “Gardelito de abasto” es ropa, colchones, medicinas y alimentos. Colombia don Francisco, país que ni por asomo tiene las riquezas que hay en el Vaticano ni las cuentas multimillonarias y mafiosas del Banco Ambrosiano, esa institución gansteril que Albino Luciani (Juan Pablo I), quiso limpiar y que a fin de cuentas le costó la vida, porque lo asesinaron a la mejor “solución siciliana”, ya anunció que aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) llegarán a la ciudad de Piura, trayendo 30 toneladas de ayuda para las zonas afectadas por las lluvias e inundaciones. Aparte de eso, serán 20 los militares que llegarán a Perú en cuatro helicópteros para realizar misiones de evacuación de personal y transporte de carga humanitaria, informó la FAC en un comunicado. Usted se parece a este viejo chocho y lobista que gobierna el Perú en este momento. Ese anciano cacaseno que lo único que sabe es hacer negocios para su bolsillo, porque está convencido que el dinero que tiene se lo llevará a ese Paraíso Celestial que usted y su Iglesia ofrecen a los incautos. Respeto sus creencias por más absurdas que me parezcan, pero no estafe, no engañe, en buen criollo, no cojudee a la gente que sufre. No sea canalla. Si quiere ayudar, saque del banco del Vaticano unos cien millones de dólares, compre medicinas y alimentos, flete unos veinte aviones y envíelos al Perú. Le prometo que me ofreceré como voluntario para ir al aeropuerto a cargar los bultos. Has hecho tuya, Francisco, esa ignominiosa frase latina de Paulo IV:

“Populus vult decipi ergo decipiatur”



Marzo 21, 2017
Escribió Manuel González Prada un artículo que fue publicado en un periódico con fecha 9 de noviembre de 1889 y que lleva por título “Los Poetas”. Hagamos un extracto de tan llamativo tema, considerando que la UNESCO instauró desde 1999 el “Día de la poesía” (21 de marzo) y, que por otro lado, los hacedores de versos no eran ni son hasta ahora bien considerados.

“Para ciertas gentes, los poetas se dan la mano con los bobos que resuelven charadas o coleccionan estampillas. Si a uno le saludan: “- Adiós, poeta”, quieren decirle: “- Adiós, tonto”.
Causa grima la idea que muchos se forman de la Poesía y de los poetas. Así, cuando en los corrillos algún bárbaro sale con una enflautada, todos prorrumpen a una voz: “-¡Hombre, no venga usted con poesías!” Cuando un pelafustán siente algo que le incomoda, exclama: “-¡Esto sí que es verso!”.
El mundo no está cansando de poesías ni de poetas, sino de coplas y copleros. (…) La egolatría, la adoración de sí mismo, caracteriza al tocador de lira: cada poeta coge un incensario, se encarama en el altar mayor y se inciensa de lo lindo, haciendo el papel de santo, monaguillo y público devoto. (…) La Humanidad no comprende a los poetas, que, sin embargo, siguen en el capricho de hablar con quien no les entiende. (…) El público escucha pensamientos, sentimientos, sueños, etcétera, y exclama: “Todo está muy bonito; pero ¿a mí que me importa?”.
El poeta responde: “-Si a ti no te importa, menos me importa el que no te importe”
Aquí el poeta se parece a cierto maestro de escuela. En un pueblo de la sierra existía un preceptor más bruto que el alcalde, cosa difícil aunque verdadera. Entró un día el alcalde en casa del preceptor y le dijo con tono de reprimenda: “- Óigame usté, mestro los vecinos murmuran que los muchachos no le hacen caso”. “- Pues yo, respondió el dómine, no me quedo atrás, porque ni los muchachos no me hacen caso a mí, yo tampoco les hago caso a ellos”.
(Los poetas, en “El tonel de Diógenes”)

Desde las épocas de don Manuel, la situación de los poetas no ha cambiado mucho, pero, siempre queda una esperanza, y ella nos llega desde España, más precisamente Toledo. En la localidad de Consuegra, se está celebrando el “Día de la poesía”. Ya el año 2016, el municipio toledano se sumó a las celebraciones poéticas con motivo de conmemorarse el cuarto año de la muerte de Cervantes. Ese día 21 de marzo, dieciocho entusiastas poetas se han reunido en un cerro, donde se alzan 12 molinos de viento y un castillo medieval, para recitar algunas de sus composiciones. Un gran número de personas se han avecinado al cerro a compartir un momento de placer, haciendo eco del canon de Francisco Villaespesa:

“Quien no escucha los cantos divinos del poeta, es como el que desoye las voces del señor”.

Esta efeméride ha impulsado a muchas editoriales españolas a publicar libros de poesía, los cuales han recibido buena acogida. Ojala que este entusiasmo perdure y no sea flor de un día. La gente antes oía poesía y salía corriendo. Las librerías se han mostrado siempre reacias a recibir los libros de los poetas, aun cuando los autores dejaban sus creaciones a consignación. Una de las pocas excepciones era don Virgilio Rojas, propietario de las librerías “Época”. Siempre Virgilio recibió mis libros con sinceridad. Y ni qué decir de las líneas de crédito que me otorgaba, sin garante alguno, mi palabra era suficiente. Cada vez que en mi biblioteca abro algún libro y veo el sello característico de “Época”, recuerdo a ese gran hombre cuya nobleza lo debe haber llevado al cielo. Me autocelebro como poeta hoy día, con este último poema trasnochado:

MEMORIA DESMEMBRADA
Para Rosa María Benites Lefaure

Nosotros éramos como el viento silbando
de alegría, y solíamos reír con la ingenuidad
de los niños que retozan en sus juegos.
Pero el viento cambia
como la luz y las estrellas,
y ahora soy polvo que gime
entre lápidas de muertos.

Soy ahora ante tu ausencia,
un extraño a quien miran
cuando bebe su café solitario
y la poesía golpeando la tarde
oscurece los rincones de mi vida.

Cuando te siento en el pasado
lo digo todo en el tiempo:
la nube, el viento, la rosa,
el pájaro que trina, el ardor del fuego,
el granizo que rompe el cielo
y el ilusorio arcoíris.
Mi amor lo abarca todo,
el mundo entero y las estrellas,
la luna que gira y el mar sereno.

El tiempo y tú
son un camino interminable
donde se respira y sueña,
donde el sol cuida en las montañas,
entre el viento que ondea
de día y de noche
como un ave perdida
en luz de eternidad.



Marzo 24, 2017
En abril de 1945 Saul K. Padover, un observador que formaba parte del ejército estadounidense que avanzó sobre Alemania occidental, opinaba que la reconstrucción de la ciudad de Aquisgrán llevaría al menos 20 años. Sin embargo, algunas semanas más tarde dejaba constancia de la reapertura de sus fábricas de neumáticos y textiles y el resurgir de la vida económica. Una de las razones de la velocidad de la recuperación inicial de Alemania fue que una vez que se reconstruyeron las casas de los trabajadores y las redes de transporte volvieron a funcionar, la industria ya se encontraba lista para suministrar los productos. En las fábricas de Volkswagen, el 91 por ciento de la maquinaria había sobrevivido a los bombardeos de la guerra y al saqueo de la postguerra, y en 1948, las naves ya estaban equipadas para producir uno de cada dos de los coches fabricados en Alemania Occidental. ¿Qué se puede pensar del espíritu de este pueblo que quedó prácticamente destruido después de esa guerra vesánica iniciada por un demente como Adolfo Hitler? La respuesta es obvia. Una fortaleza colectiva unida para levantarse de las cenizas. Este mismo Padover escribió en su Diario en 1945: “Nadie en el mundo puede entender lo que los europeos sienten hacia los alemanes hasta que habla con los belgas, los franceses o los rusos. Para ellos, el único alemán bueno es el alemán muerto”. Este estigma, lo tuvieron que cargar los alemanes por mucho tiempo. A los europeos les costaba comprender o no comprendieron que las atrocidades cometidas en hombre de Alemania (como el Holocausto) fue obra de los nazis y no de los soldados de la Wehrmacht (tropas alemanas), cuyos generales tuvieron violentos enfrentamientos con Hitler cuando se enteraron de las atrocidades que cometían los miembros de la SS. De Himmler. Como la historia de la humanidad parece una repetición en sus males, son ahora los islámicos, por el solo hecho de tener como Dios a Alá y seguir a rajatabla las enseñanzas del Corán, gracias a Isis (grupo terrorista), son tachados todos terroristas. Los millones de islámicos en todo el mundo son vistos como una peste de asesinos debido a Isis. Solo cuando este grupo fundamentalista desaparezca, el mundo islámico volverá a ser visto como siglos antes: una religión como el Cristianismo, el Hinduismo o el Judaísmo.



Marzo 26, 2017
En este nuevo mundo, donde lo que prima es el dinero, he llegado a la conclusión que cumplo un papel inútil: dedicar casi todo mi tiempo a leer. Leo sobre literatura, pintura, escultura, música, ciencia, antropología, historia, matemática, psicología y un largo etcétera. Conozco empresarios que en vez de leer lo que leo prefieren el “Trome” y “Deport”. Hablarles de Mozart, de genética, de literatura, de investigaciones sobre el cáncer, sobre las guerras en el Medio Oriente, sobre el Ébola o sobre el calentamiento global les importa un huevo. Tienen en la mirada una sola pregunta: ¿Cuánto voy a ganar? Estos hombres no se sienten satisfechos con la fortuna que ya tienen. No sienten que han llegado a acumular tanto dinero que podrían vivir como millonarios el resto de su vida, sienten el anhelo de más. “Ya tengo todo, pero quiero más”, es el decálogo que domina sus vidas. Viven al acecho del algo mejor, mayor, más apetitoso. No saben vivir de otra manera. ¿Qué harán cuando ya lo hayan acumulado todo y ya no haya más para poseer? Seguramente morirán de tedio, de negra tristeza al darse cuenta que su vida ya no tiene razón de ser. Ya no tendrán ambición porque ya no tendrán nada que conquistar. Solo les quedará ese mundo de soledad al descubrir que llegaron al final de la vida espiritualmente vacíos.



Marzo 30, 2017
A pesar de todos sus esfuerzos y su cuantiosa fortuna, Donald Trump es un biscocho de panadería al lado de los multimillonarios que, según Forbes, dejan al presidente de los Estados Unidos en el partidor. Hablar de las fortunas de los diez hombres más ricos del mundo, en un planeta cuya contaminación se hace cada año más caótica, donde millones de personas viven en pobreza extrema, donde diariamente mueren miles de niños por desnutrición, resulta una ironía propia de un Dios sádico. Seamos un poco masoquistas y echemos una mirada a estos dioses del dinero. Bill Gates, fundador de Microsoft ha aumentado a 86,000 millones de dólares, frente a 75,000 millones calculados hace un año.
Su amigo y compañero de proyectos filantrópicos, Warren Buffet le sigue los pasos: en 2016 su fortuna era de 60,800 millones de dólares; en 2017 ha subido hasta ahora a 75,600 millones. El señor Jeff Bezos, fundador de Amazon elevó su fortuna en un año, de 45,200 millones de dólares a 72,800.

Seguir con esta relación resulta un poco morboso, es como sentirse un perro hambriento al lado del magnate que devora un pollo esperando que le caiga un hueso. La última gota de sadismo: el más pobre de la lista,     Michael Bloomberg de Bloomberg LP; posee una fortuna de 50,199 millones de dólares. ¡Pobrecito! Si no se esmera lo sacan del club. La fortuna media de los integrantes del exclusivo Club de Forbes es de 3,750 millones de dólares. El patrimonio combinado de todos ellos es de 7,67 billones, lo que representa un incremento del 18% en un año. Por países, la mayor concentración se encuentra en Estados Unidos, con 565 multimillonarios de los que 140 residen en California. Le sigue China (319), Alemania (114), India (101) y Rusia (96). Hay 25 chapetones, que acumulan una fortuna combinada próxima a 125,000 millones. Es fácil concluir que don Roque Benavidez Ganoza  y Dionicio Romero no llegan a ese club ni de mozos. ¿Y don Pablo Kuczynski? A ese no lo dejan entrar ni a cuidar los carros. Una duda me queda. ¿No estaremos los peruanos perdiendo la oportunidad de pelear aunque sea un último puesto, dejando libre a Alberto Fujimori para que vaya al Japón a sacar todo lo que se robó del Perú y se inscriba en el club de los multimillonarios? Voy a escribir a Forbes, de repente se animan a tramitar la libertad del chinito del tractor.



Abril 03, 2017
El médico y criminólogo italiano Cesare Lambroso decía que quienes se hacían tatuajes o alteraban sus cuerpos eran unos criminales natos. Esta alteración es visible al ojo del buen observador en una pintura del pintor y dibujante flamenco Jheronimus Van Aken, conocido como El Bosco, sobre la pasión. Entre los masoquistas que rodean al Jesús sufriente se aprecia  a un hombre con un doble piercing en el mentón y a otro con el rostro perforado por varios adornos. Es fácil concluir que las muchachitas de hoy con bolitas plateadas en la lengua o aritos en las cejas o la nariz no son ninguna novedad. ¿Pero por qué ese afán del tatuarse el cuerpo o flagelarse la carne con aditamentos metálicos? El exhibicionismo parece ser una buena respuesta. ¿No sería mejor esforzarse por encontrar la cura contra algún tipo de cáncer o la diabetes? ¿Inventar alguna máquina para descontaminar el aire no es también una buena propuesta para destacar sobre los demás?



Abril 07, 2017
La voz del silencio es la voz del alma. ¿Cuántos son las almas que no se escuchan? Cuando la boca permanece cerrada el alma despierta y dejarnos que el otro adivine lo que pensamos. Si venero la casa en que vivo rodeado de libros, es porque en ella puedo disfrutar del silencio y vivir alejado del ruido ensordecedor de las calles con los atroces bocinazos de un tráfico caótico, de los motores contaminantes y ruidosos, del uso indiscriminado de los móviles que en los autobuses nos dan la impresión de estar escuchando la vida banal de todos los que viajan. “Si eres capaz de comprender donde estas, calla”. Esta rígida sentencia, una de las más severas amonestaciones que se leían en los muros del taller de copistas organizado por el futuro San Isidro como complemento de su biblioteca, estaría bien colocada en los medios de transporte en alusión al uso de celulares. Por las noches, mi habitación parece el insonorizado cubil donde Proust dio vida a su voluminoso “En busca del tiempo perdido”. El costo de una buena dosis de silencio, ese preámbulo de la Muerte, va acompañado necesariamente de una renuncia al contacto con la gente. Este mundo de seres deshumanizados que tienen terror al silencio y que buscan el ruido en las discotecas, en los centros comerciales y deportivos donde se aglutinan como sardinas enlatadas, en los audífonos de sus teléfonos, sea en la universidad, colegios, en la calle, en el auto o en el trabajo, desconocen los maravillosos versos de Fray Luis:

“¡Que descansada vida
la del que huye del mundanal ruido
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!”

Los espacios donde antes el silencio era parte de nuestra existencia y que nos permitía reflexionar, pensar o dialogar con prudencia han ido desapareciendo. Ese silencio impuesto por la santa providencia en el Paraíso de Dante, es insólito encontrarlo hoy en día en un restaurante o en un cafetín. Como parte del menú está el infaltable televisor. Theodor Adorno nos hizo ver que la música había perdido su oficio divino para convertirse, al llegar a nosotros indiscriminadamente a través de la radio, en pura mercancía. A través de parlantes enormes nos llega una música estrepitosa que altera los nervios y hace de la vida un infierno. El hombre de campo o los adinerados que pueden darse el lujo de comprarse una residencia en lugares apartados, pueden disfrutar de esa paz incomparable que nos brinda el silencio. Yo, que ni por asomo soy un ricachón, puedo, felizmente, disfrutar la vida con un bien merecido silencio.



Abril 10, 2017
La revelación de Snowden, sobre el programa de vigilancia mundial secreto de NSA (Agencia de Seguridad Nacional) en el 2013, nos hace ver que el gobierno de los Estados Unidos no es más que una versión moderna del Big Brother, esa alegoría inventada por el escritor inglés George Orwell en su novela “1984”. En su novela, el Gran Hermano era un dictador, cuyo nombre aludía directamente a Stalin, contaba con los medios para espiar a todos sus “vasallos” segundo a segundo y dondequiera que se encuentren. Circunstancia horrorosa que nos trae a la memoria la prisión de Jeremy Bentham, donde los cancerberos pueden acechar a los presos que ignoran que son espiados ni en qué momento. Así como en el Gran Hermano de Orwell unos pocos espiaban a todos, gracias a las declaraciones de Snoweden el mundo, estupefacto, descubre como el Gobierno de los Estados Unidos, a través de la CIA, puede enterarse con quien te comunicas a través del internet, es decir, introducirse hasta en tu ropa interior para ver que marca de talco usas. Ya no hay secretos que se puedan guardan o esconder para los gringos. Sus billonarias inversiones en tecnologías sofisticadas ha dado sus frutos: un espía en nuestra computadora. Como bien dice Umberto Eco, el Gran Hermano está conformado por diversos grupos de poder que controlan cuándo visitamos una página de internet, cuándo pagamos con la tarjeta de crédito en un hotel, cuándo compramos algo por correo, cuándo se nos diagnostica una enfermedad en el consultorio e incluso cuándo circulamos por un supermercado vigilado por un circuito cerrado de televisión. El Gran Hermano nos ha hecho más transparentes que un vidrio, despojándonos de toda intimidad y reserva. Orwell en “1984” planteó una perspectiva antiutópica de la historia, un horizonte donde la civilización y la barbarie irían de la mano, un futuro donde coexistirían la miseria y la riqueza, la tecnología de punta y el carromato halado por mulas. Con la visión simbólica de Kafka y el pesimismo de Aldous Huxley. Orwell vislumbró un futuro donde la guerra, los contubernios volubles y convenientes, la maquinaria industrial y la prensa venable, subyugarían al individuo a su vida mísera hasta hacer desaparecer su identidad. Hay quienes han vista en la novela del escritor inglés una obra de ciencia ficción; la CIA con sus intromisiones nos hace pensar que lo que Orwell buscaba, era advertirnos del horror de los “totalitarismos democráticos”.



Abril 12, 2017
Una pregunta recurrente entre mis alumnos es aquella de: “¿Profesor, cuál es el libro que más ha impactado en su vida?”. Entiendo lo de impacto como el que más influencia ha tenido en mi no corta existencia. Pregunta que tiene muchas aristas y por ende, amerita una profunda reflexión, pero acepto el reto. Hay libros que marcaron mi niñez, ya lo he dicho en algún escrito por ahí. “Historia de dos ciudades” de Dickens y “Fabiola” del Cardenal Wiseman fueron dos de los primeros que incrementaron mis fantasías de niño. Luego, recuerdo esa delicia de seres pequeñitos que recrean las páginas de Swift en “Viajes de Gulliver”, libro que tuve que leer a mis nueve años acompañado de mi Larousse. Ya en la adolescencia, vino Kafka con “La Metamorfosis”, pero lo que más me cautivó fueron sus tres novelas leídas de un tirón: “El proceso”, “El castillo” y “América”, en ese orden. De ahí, el salto era necesario, pasé a Hesse con su “Lobo estepario”, “Demian”  y “Bajo la rueda”; cada libro en su etapa de la vida respectiva. De ahí para adelante, todo autor nuevo era bien recibido por una voracidad de leer que amenazaba convertirse en adicción. Todos los libros, unos más que otros, me han enseñado algo. Pero otro tipo de aprendizaje que no me llegó de los libros, sino de las personas. Como las cinco vías para la demostración de la existencia de Dios en Santo Tomás, yo también recorrí muchos caminos que grandes espíritus terrenales me indicaron. Ahí está mi madre, que como los fabulistas anónimos que contaron a Alejandro de Macedonia grandes historias para calmar sus desvelos, así también, ella llenó, con su dulce voz mis noches con historias de Salgari, London, Verne y tantos otros que aún llegan a mi memoria, de vez en cuando, a cuenta gotas. Mi abuelo Ernesto Cornejo, que con su vida transparente, honesta y bonhomiosa, dio lecciones de decencia y amor a todos quienes lo conocieron. También mencionaría algunos de mis maestros. En la escuela recuerdo mucho al profesor Matos, de matemáticas, con sus sanos consejos para que orientemos nuestra vida por el buen camino o en la universidad, al doctor Carlos Cárdenas Guillén, maestro eximio, el que en sus clases de psicología mostraba una sapiencia propia de un ratón de biblioteca. Ellos han dejado en mi vida una huella imborrable. También el estudio de la Historia del Perú y Universal, me ha enseñado que mucha parte de ella está llena de injusticias, aciertos y mentiras, y que muchas páginas han sido escritas desde una visión parcializada. En cuanto a los libros religiosos, La Biblia, El Corán, El Talmud o EL Gita, por citar solo algunos, me han hecho ver que encierran en ellos desde la fiereza del león hasta la mansedumbre de la oveja; desde el veneno de la cobra hasta el dulce néctar de la miel; desde la imaginación de los beduinos que contaban historias en el desierto alrededor de una fogata hasta una realidad que muchas veces cabría en la cabeza de un alfiler. En fin, todo un aprendizaje que me ha llegado desde horizontes diferentes.



Abril 14, 2017
El fin justifica los medios, dice el refrán, y esto, se vio claramente cuando los círculos sionistas que estuvieron colaborando de una u otra forma estrechamente con los nacionalsocialistas de Hitler, despertaron la furia de los nazis para que carguen contra la población judía de Alemania.
En sus años de juventud y cuando no pertenecía a ningún partido político, Hitler no tenía nada contra los judíos, pero sus lecturas (leía mucho y concienzudamente en todas mis horas de descanso), las charlas de los obreros con los cuales trabajaba, el enterarse del despotismo enajenado con que se imponía al pueblo la asistencia a mítines de los comunistas y la adquisición exclusiva de literatura de filiación roja y de la prensa llamada socialdemócrata, no lo llevaron a percibir cierto tufillo truhanesco que no llegaba a comprender, hasta que la lectura personal de la Prensa socialista y, sobre todo, la evidente percepción de los manejos e intervención del judaísmo en todas las cuestiones y agitaciones obreras, en la prensa, la literatura, el teatro y hasta la prostitución de las grandes ciudades, le abrió los ojos a la comprensión de las verdaderas intenciones de la llamada socialdemocracia, cuyos dirigentes eran también judíos. Su tolerancia hacia los judíos se derrumbó al descubrir que el movimiento socialdemócrata y las fingidas luchas entre judíos liberales y sionistas no buscaban otra cosa que imponer el carácter racial del judaísmo y otorgarle a este una supremacía sobre toda otra inclinación nacionalista. Su antigua condescendencia fue suplantada por un recalcitrante antisemitismo.
Cuando el cabo de Bohemia llegó al poder el 30 de enero de 1933, todos quienes habían leído y tomado en serio su Mein Kamph, sabían que los judíos se enfrentaban a un feroz antisemita que ya los tenía en la mira. Ya Hitler había advertido la necesidad de un ritual para el partido, de un símbolo; nace así la bandera de la cruz gamada en el centro de un disco blanco sobre campo rojo:

“En el color rojo simbolizamos la concepción social del movimiento; en el blanco, la nacionalista; en la cruz gamada, la misión de luchar por la victoria de la idea del trabajo creador, que siempre ha sido y será antisemita”.
(Mein Kamph)

En su libro, Hitler no oculta su desprecio por ese pueblo históricamente nómada. “El judío fue siempre un parasito en el organismo nacional de otros pueblos, y si alguna vez abandonó su campo de actividad no fue por voluntad propia, sino como un resultado de la expulsión que de tiempo en tiempo sufriera de aquellos pueblos de cuya hospitalidad había abusado. (…) en la vida parasitaria que lleva el judío, incrustada en el cuerpo de naciones y Estados, está la razón de eso que un día indujera a Schopenhauer a exclamar que el judío es el “gran maestro de la mentira”, según el programa del partido Nacionalsocialista, ningún judío podía considerarse compatriota alemán:  

“En el transcurso de más de un milenio ha llegado el judío a dominar en una medida tal el idioma del pueblo que le da hospitalidad, que cree poder arriesgarse a acentuar menos que antes su semitismo y en cambio decantar más su “germanismo”. Con esto se produce el caso de una de las mixtificaciones más infames que se puede imaginar. La raza no radica en el idioma, sino excesivamente en la sangre; una verdad que nadie conoce mejor que el judío mismo, el cual justamente da poca importancia a la conservación de su idioma, en tanto que le es capital de la pureza de su sangre. La razón por la cual el judío se decide en convertirse de un momento a otro en un “alemán”, surge a la vista: su aspiración única tiende a la adquisición del goce pleno de los derechos del “ciudadano”.
(Mein Kamph)

Las diversas molestias a las que estuvieron expuestos los judíos, encerraba un único propósito: sacarlos de Alemania. Y esta medida, se extendería a todos los países que el país germano iría anexando a través de sus conquistas. Los sionistas, ese movimiento internacional empeñado en recobrar Palestina como patria, tenían sumo interés en hacer emigrar la mayor cantidad posible de judíos a Palestina. Hoy los judíos están obstinados en ocultar esta verdad histórica, aun cuando hombres como Heinz Höhne los ha desenmascarado en su libro “La cofradía bajo el signo de la calavera” (Gondrom, edición de 1990). Hitler no había promulgado ninguna ley antijudía, y ya las instituciones judías en Inglaterra, Estados Unidos y otros países, comenzaron a sabotear Alemania causándole un considerable perjuicio a su economía.
Con justa razón, Wilhem Stuckart, secretario de Estado del Ministerio del Interior del Reich, dijo que los judíos eran inteligentes, astutos y maquiavélicos. En su novela “Gog”, Papini pone en boca de uno de sus personajes judíos, el doctor Benrubi, las siguientes palabras:

“Los hombres han creído siempre que política, moral, religión, arte; son manifestaciones superiores del espíritu y que no tienen nada que ver con la bolsa y con el vientre; llega un hebreo de Tréveris, Marx, y demuestra que todas aquellas idealísimas cosas vienen del barro y del estiércol de la baja economía”.

Enfurecidos al no poder tener al frente a los boicoteadores, los nazis arremetieron con ferocidad contra la población judía alemana. La posición y accionar de los sionistas era clara: provocar la furia de Hitler para que este radicalizara la represión contra los judíos y así apresurar la emigración de los judíos a Palestina. A los círculos sionistas les importó un bledo que en el camino quedaran miles de cadáveres de judíos inocentes con tal de alcanzar su objetivo. La historia es así, está llena de miseria, sangre y muerte y, lo que es peor, de una hipocresía insana que se pretende ocultar, como en este caso, con la bandera que lleva con “orgullo y honor” la estrella de David.



Abril 16, 2017 
Maltratando o castigando a Vallejo se debió llamar el especial conmemorativo que el día de ayer por la noche transmitió Filarmonía, uno de los pocos espacios culturales que existen en nuestra sufrida radio. Llama la atención que esa emisora que dignamente dirige Martha Mifflin Dañino, haya lanzado al aire ese espacio de Vallejo. Lo “recitó” o “declamó” varios poemas de Vallejo. Lo único destacable son los poemas leídos por Delfina Paredes y Fernando de Szyszlo; de lo otro, realmente espeluznante: Almendra Gomelsky (animadora de programas infantiles); Humberto Martínez Morosini (lector de noticieros y narrador deportivo); César Julio Uribe (futbolista destacado, en cuyo labios, Vallejo sufrió el peor martirio de su vida con su “Piedra negra sobre piedra blanca”); Efraín Aguilar (actor cómico); Oscar Avilés (gran maestro de la guitarra); Gisela Valcárcel (voz chillona, animadora de programas de espectáculos) y, Fernando Armas (cómico). No pongo en duda la calidad indiscutible que puedan tener los susodichos en su ambiente de trabajo, pero como bien dice el refrán, “zapatero a tus zapatos”. Los versos del poeta de Santiago de Chuco emergían de esos labios como lava volcánica: donde se necesitaba dicción afloraron maullidos de gato callejero; donde el verso reclamaba melodía apareció la voz de un vendedor de papayas; donde el ritmo se imponía asomaron los gritos de una loca. ¿No se pudo buscar personas más idóneas relacionadas con el campo de la literatura: Marcel Velásquez de San Marcos, Ángeles Caballero, estudioso acucioso de la literatura peruana y rector de la UCH; Marco Martos, Ricardo Silva Santiesteban o Ricardo Gonzáles Vigil de la Católica, este último especialista en Vallejo o Jesús Cabel, autor de un voluminoso sobre la correspondencia del autor de “Los Heraldos Negros”? Parece que quien produjo ese espacio buscó ponerle “salsa”, como se dice en peruano y lo que le salió fue un chaufa de a sol, y vaya que sí lo logró. Muchos ilustrados, ajenos al deporte y a la televisión bodrio, se habrán preguntado quienes eran esos insignes destructores del idioma y se habrán sentido indignados de que al pobre Vallejo le hayan metido una furibunda patada en el culo. Bueno, en fin, si de una joda se trata, como dicen los argentinos, propongo una lectura de versos de Chocano, Valdelomar y Eguren.  He aquí mis candidatos para la lectura de los poemas: Chibolín, Cuto Guadalupe, Melcochita, Caracol (habrá que grabarlo en su celda), Mauricio Mulder, Alejandro Toledo, Alberto Fujimori, Kenji, Pedro Pablo Kuczynski, Javier Velásquez Quesquén, alias “Teníanos”, y el más destacado de todos, don Alán García Pérez. Solo que a este idiot savant habrá que solicitarle que se aprenda bien el poema para que no confunda a Vallejo con Calderón o a Goethe con Cervantes. El dos veces presidente de esta triste república, que decía “digresión” donde debía decir “digresión” hasta que fue rectificado en público en un programa de televisión, fue corregido por César Lévano en su columna Razón Social, Alan García y Sancho Panza. Esta patinada del hijo predilecto de Caco, ha sido destacada en Hildebrandt en sus trece, edición N° 262. Cito: “…Se las da de culto ahora [García] y señala que aquello de “ladran, señal de que avanzamos” no proviene de Cervantes sino de Goethe en un poema titulado Klaffer. César Lévano, que domina el alemán, lo ha aclarado vergonzosamente. La frase quijotesca original (“ladran, Sancho, señal de que avanzamos) pertenece, por supuesto, a “El Quijote” cervantino. Y la de Goethe (“sus ladridos estridentes demuestran bien que cabalgamos”), escrita casi dos siglos después, parece ser un homenaje implícito al genio español”. No será Alan García la reencarnación del asno que se le perdió a Sancho en la novela de Cervantes.



Abril 17, 2017
Los periódicos “chicha”, cuyos plumíferos son especialistas en producir mierda impresa, titulan en grandes letras: “Chino loco quiere guerra”, en referencia al norcoreano Kin Jons, un bravucón de ojos rasgados tan fanfarrón y chiflado como su homólogo en versión gringa, Donald Trump. El susodicho es coreano, no chino. Es como si Evo Morales amenazara a Estados Unidos con lanzarle un misil de cocaína y los periódicos europeos como Le Monde, El país o El Corriere della Sera, colocaran en su portada, “Peruano loco quiere guerra”. Una cosa es que chinos, japoneses y coreanos tengan la forma de los ojos muy parecidos y otro asunto es el lugar de origen. De este exabrupto ha surgido una epidemia de desinformación, al punto que, muchos están convencidos de que son los chinos quienes quieren la destrucción de nuestro alicaído planeta. No sería raro entonces que el pueblo se lance a las calles a quemar chifas. Mas como de imbéciles cacógrafos se trata, no hay que tomarlos en serio. Ya sabemos qué tipo de formación profesionales poseen y en que antro deben haber “estudiado”. “El pueblo quiere basura, pues nosotros se la damos”, es la consigna de estos cacasenos a quienes no les importa la honra de los otros que no tienen, ni la dignidad ajena con la que no nacieron. Estos periodistas son los hijos putativos de “El Trome”, ese bodrio gestado por “El Comercio” y que es, para desgracia nuestra, el periódico más vendido en el Perú. La época de oro del diario de La Rifa es solo un nostálgico recuerdo. Allí escribió, entre otras grandes luminarias, don Oscar Miro Quesada de la Guerra, el querido Racso, hombre carismático, tolerante y sabio, cuyos artículos sobre la Teoría de la Relatividad llamó la atención del físico más influyente del siglo XX. Einstein escribió:

“Me he quedado verdaderamente sorprendido de que un diario [El Comercio] ofrezca a sus lectores una exposición tan detallada y precisa de un tema científico. Los artículos [de Racso] reproducen bien el contenido esencial del pensamiento del libro escrito (…). Este hecho es un interesante signo de que las tendencias e intereses científicos están iniciando su emigración hacia el Nuevo Mundo”.

¡Qué días gloriosos aquellos! Requiescat in pace, diario “El Comercio”.



Abril 20, 2017
Cuando Mario Armas, quien junto a Valenzuela es mi más asiduo proveedor de libros, me acerca un grupo de textos, me basta un incipit, dos páginas abiertas al azar, una mirada al índice y otra visión fugaz a la bibliografía para decidirme a comprar el libro o no. Si me decido por la compra, llego a casa con un buen número de libros, sean de filosofía, sociología, literatura política, historia, teología o de cualquier otro tema que alimente mi ansia de saber. Muchos son libros de consulta, como esos tres mamotretos de “Historia del Cristianismo” coordinados por Antonio Luis Cortés Peña para la Editorial Trotta de la Universidad de Granada, adquiridos hace algunos días, o los nueve gruesos volúmenes de “Historia de la filosofía” del teólogo jesuita Frederick Copleston, cuya acerva polémica con Russell me llevó, como miel a la abeja, a buscar, afanoso, las obras del polémico sacerdote inglés. Para mí no hay libro inútil y, mucho menos, tiempo mal invertido en la lectura. Aunque por ahí asome un tonto intelectual que diga, como buscando romper esquemas o unas periodísticas de promoción gratuita, “que leer no me parece importante” y que “leer no te hace un mejor ser humano”. Bueno, cada uno es libre de dar su opinión, aunque – como el caso de este señor que es catedrático – diga algún disparate.



Abril 22, 2017
La desesperación es un estado de ánimo que muy pocas veces me ha afectado, pienso que es un estado de ánimo que raya en la estupidez. ¿Será por eso que tantos seres humanos viven desesperados?

***
Yo solía desesperarme (pocas veces, ya lo dije), pero desde que caí en la cuenta de que el suicidio era el remedio más solicitado por los desesperados, he luchado contra esa feroz impaciencia. Esta es la prueba más palmaria de que la desesperación no era para mí tan terrible como parecía.



Abril 26, 2017
En el entierro de Augusto Tamayo Vargas, mayo de 1992, escuché que César Miró, hablando de los viejos con Estuardo Núñez y otros contertulios de esa edad, dijo en tono irónico: “Hay dos tipos de viejos, Estuardo, los viejos sabios y los viejos de mierda”. Después de leer las declaraciones del exalcalde de Lima, Luis Bedoya Reyes, “El Tucán”, y a Isaac Humala, me viene el recuerdo de esa sabia y lapidaria expresión del autor de “Todos vuelven”. Para Luis Bedoya Reyes, el hecho de que su vástago, Luis Bedoya de Vivanco, recibiera 25,000 dólares de Vladimiro Montesinos para su campaña electoral en las elecciones municipales de 1998, no constituye un delito, sino un pecado. “Mi hijito cayó en la debilidad, presionado por Montesinos”, dice don Luis muy suelto de huesos y con rostro de apóstol compungido. Debemos entender entonces, que como buen cristiano que es el señor Bedoya de Vivanco, se le debe perdonar su “pecado”. Don Isaac Humala no se queda atrás en cuanto a “concha” se refiere. La de él es tan grande como la del Campo de Marte. Los tres millones de dólares que Hugo Chávez Frías le entregó a su hijo Ollanta Humala es una “Colaboración ideológica”. Don Isaac está convencido que el Perú es un país de cojudos. Una cosa es que tengamos tal cantidad que podríamos exportar y otra que todos lo seamos. Pero ahí no queda todo, en un artículo periodístico sostiene que el destino geopolítico del Perú tiene como punta del iceberg una alianza con Brasil, convención que nos preservará de las nefastas ambiciones chilenas. Parece que don Isaac se saltaba los cursos de Historia del Perú en la secundaria. ¿Estará hablando de ese Brasil que hizo causa común con Chile en la Guerra de 1879? ¿Del Brasil de Euclides de Cunha que, por favorecer a Bolivia, escribió ese libro infame que lleva por título “Perú versus Bolivia”, donde la patria de Grau y Bolognesi queda por los suelos? ¿O habla usted, don Isaac, de ese Brasil de Marcelo Bahía Odebrecht que ha repartido coimas como ostias por toda América para beneficiarse con contratos de obras públicas? ¿De qué Brasil habla usted, señor Humala? ¿Del de la Rousseff, sucesora del corrupto Lula? ¿O quizá del Brasil en cuya embajada Pedro Pablo Kuczynski bailaba samba el año 2013, con polo verde y dos bellas muchachitas de rostro y sonrisas lujuriosas? ¡No joda, don Isaac, no joda! Vaya a contarle pajaritos a su abuela. Todos estamos en nuestro derecho a defender a nuestros hijos con uñas y dientes, pero de ahí, a querer defender lo indefendible, esa ya es otra música. Su hijo es tan asesino como Montesinos y Fujimori, ahí está Madre Mía y sus víctimas clamando justicia. Su hijo es el cagón que engañó a medio Perú para que votaran por él y, que una vez en el poder, le dio licencia a su mujer, la Barbie de Bugs Bunny, para que hiciera con el Perú lo que le viniera en gana. Razón tenía usted don César Miró, los “viejos de mierda” aun hieden por estas tierras.



Mayo 03, 2017
Me acomodo al lado de la mujer y la niña. Un cochecito plegable nos separa ocupando irresponsablemente un asiento. La mujer, ocupada en su celular, no advierte mi presencia. La niña mira hacia ninguna parte, ajena a la madre. La tecnología ha creado una realidad ilusoria que la gente necesita a diario para poder vivir. De rato en rato la niña mira a su madre, suplicante, buscando su atención. Solo una mirada fugaz, de fastidio, se clava en el rostro de la hija. La niña ignora que ha venido a un mundo de extinción, un planeta donde el ritmo de vida ha desplazado a “banalidades” como el amor, el afecto, la solidaridad, la buena educación o la atención. Un mundo árido para la comunicación entre padres e hijos. Esta no es una niña abandonada de la calle, su abandono es más profundo, es el de “ustedes los niños no existen”. La niña murmura algo y la madre la evita; me da la impresión que por momentos sabe o ha olvidado que la criatura está ahí. La mujer sonríe, pero no para la niña; seguramente la amiga con quien comadrea a través del móvil le habrá escrito algo gracioso, un último chisme, algo del mundo de los adultos, de una fiesta prohibida no apta para párvulos. Ya a estas alturas el monstruo que habita en mi interior ha abandonado su oscura celda y se pregunta cuánto costaría abofetear a esa bestia, quebrarle esos pulgares con una tenaza de hierro, quemarla como a los mártires de la Edad Media atada a un madero. Pero mi razón, la del otro “yo”, hace que mi animal se estrelle contra una realidad que no puede cambiar. La poca sensibilidad que le queda al mundo, ultrajada y al borde de la desaparición, no alcanza para que la mujer le brinde a la hija un mínimo de atención. En este mundo de embriaguez tecnológica, el niño se ve expulsado hacia confines de orfandad sin límites. Los orfelinatos están ahora en casa. Los monstruos de Dickens, tan avezados en el “arte” de martirizar niños, pululan por las calles de nuestra ciudad llevando en cochecitos o de la mano, esa carga que les incomoda, ese niño que no saben cómo lo han parido, ese estorbo que les provoca ansiedad y que las priva, por momentos, del paraíso tecnológico que les ofrece la modernización. Debo bajar y dejar a esa niña en su soledad infinita y a esa mujer a quien, al límite de mi indignación, quisiera estrangular con estas manos que juguetean nerviosamente con las páginas de mi libro.

P.D. Debo confesar que al bajar le propiné, ex profeso, un golpe con mi maletín en el rostro a esa tipeja. ¡Qué decepción, me dio una mirada ojuda y siguió con el móvil! 



Mayo 05, 2017
Siempre me había preguntado si las mujeres piensan en el sexo con la misma asiduidad que los varones. Los libros de Alfred Kinsey, Comportamiento sexual en la mujer y Sexo cerebral de Anne Moir y David Jessel, son sumamente informativos sobre este punto. Según el trabajo de investigación realizado por estos científicos, existe una igualdad de código genético masculino y femenino en un porcentaje bastante alto como para hablar de una notoria diferencia: 90%. Hablando de 30,000 genes el genoma humano, la variación entre ambos es mínima. Las mujeres tienen una ventaja más que considerable para procesar emociones que los hombres, pero estos tienen la misma ventaja para procesar pensamientos sobre el sexo. Esto explica porque el 85% de los varones entre 20 y 30 años piensan en sexo cada 52 segundos y las mujeres solo una vez durante el día (o hasta cada 3 o 4 horas en sus días fértiles). Es obvio concluir, que debido a que la exposición a las hormonas sexuales varía según los sexos, hombres y mujeres experimentan el mundo de forma distinta.



Mayo 07, 2017
Cuatro amigos con los que pasé una buena parte de mi adolescencia han desaparecido hace muchos años de mi vida. Tres de ellos eran fumadores empedernidos como yo, uno no lo era, nunca se contagió de nuestro vicio. Compartíamos aparte del hábito de fumar una devoción por la música de los Beatles, el ajedrez y las fiestas de fin de semana a las que asistíamos como buitres en busca de chicas. Solo tres teníamos éxito en nuestras conquistas, los otros dos hacían causa común y se conformaban con su posición de comparsas. El tiempo inexorable se fue llevando esa cofradía de amigotes que fuimos durante maravillosos años. Dos radican en Estados Unidos. No sé nada de ellos y ellos nada de mí. Los que viven en el Perú es como si vivieran en el extranjero, ni una comunicación, ni un saludo, ni un atisbo de acercamiento. El tiempo es una tormenta de arena que va cubriendo las pirámides sepultándolas en un cruel silencio.  



Mayo 13, 2017
La edad de las mentiras es una novela cuyo título tenía desde 1992 y la trama era muy diferente a la que hay en esta novela que escribí 30 años después. Lo mismo me sucede ahora que tengo el título: Los sueños posibles. Espero que no suceda lo que sucedió con mi poemario Las malas conciencias, que comenzó llamándose La buenas conciencias. ¿Tú, buenas conciencias?, me preguntó burlonamente Martha Isarra. Creo que tenía razón, de ahí el cambio. El contenido de la futura obra me da vueltas en la cabeza como la fruta en la licuadora de un jugo surtido. Un periodista corrupto, un congresista decepcionado del Congreso, un profesor universitario que ve la decadencia educativa en carne viva y otros personales que dejan de ser sombras para mostrar sus rostros. Tengo lo más fundamental en estos momentos: entusiasmo e ilusión.



Mayo 14, 2017
Desde temprana edad aprendí a observar con gran minuciosidad. Cómo vestían las personas, la inflexión de la voz y los gestos de alguien que conversaba, los lentos movimientos de una araña tejiendo su telar, el desplazamiento de un caracol, las pisadas tan diferentes de unos con otros. Es una deuda que tengo con Sir Arthur Conan Doyle y, más precisamente, con Sherlock Holmes, de quien fui asiduo lector de sus aventuras detectivescas. Años después, ya en mis relecturas, descubrí su afición a la cocaína y su gusto por la música alemana, algo que no es muy propio en los ingleses. Lo más curioso es el hecho de cómo nace el nombre de  este personaje, cuya celebridad, ha superado como es el caso de Cervantes, la fama de su autor. El profesor Andreu Jaume, editor – at large de Penguin Random House Grupo Editorial, hace una breve referencia que vale la pena transcribir:

“En un principio, el detective tenía que llamarse Sherringford Hope, pero, afortunadamente (¿Cuál hubiera sido su fortuna con semejante nombre?), Conan Doyle lo fue transformando poco a poco, primero robándole el apellido a Oliver Wendell Holmes, un médico y criminólogo experto en tabacos al que admiraba mucho, y luego dando con el nombre gracias, quizá, al violinista Alfred Sherlock, entonces de cierta fama”.

Siempre me doy un espacio en esta vida agitada para releer a Holmes y a Agatha Christie, otro de mis referentes literarios de mi pubertad, y siento la misma satisfacción de aquellos lejanos años.



Mayo 16, 2017
Ahora, con la llamada “reconstrucción”, el gobierno de Kuczynski, a través de su ministro Zavala, da luz verde a los mafiosos de Graña y Montero para que participen en obras públicas. La Procuraduría Ad Hoc para el caso Lava Jato ha interpuesto una denuncia penal contra Graña y Montero; otro sí digo: Jorge Barata, representante de la coimera Odebrecht, ha declarado en Brasil que los funcionarios de Graña y Montero sabían de las coimas que la empresa brasileña pagaba en el Perú para hacerse de concesiones, y más, que los de Graña y Montero, socia de Odebrecht, daba su cuota para solventarlas. Pero eso no basta para vetar a la empresa mafiosa. El descaro con que la mafia de Kuczynski labora, no se diferencia en nada a la banda de los Fujimori “viejo ratero, es ratero”.



Mayo 19, 2017
Cuando tenía 10 u 11 años, tener un bluyín gastado era como estar suspendido en un trapecio sin malla de protección abajo, un Vuelo de los cóndores; en cualquier momento se rasgaba la tela y adiós, no había vuelta atrás, pantalón al tacho o, si el daño era a la altura de la rodilla, con suerte un short para el verano. Hoy vemos a los jóvenes con los bluyines agujereados a propósito, es la última moda, es estar cool. Así como estos pantalones envejecidos a la fuerza que fingen pobreza, en la exclusiva tienda Barney’s de Nueva York, se exhiben unas zapatillas desgastadas por el mismo proceso que los bluyines al cómodo precio de 585 dólares. El diario “Gestión” titula con todo desparpajo, “La moda de las zapatillas desgastadas conquista al sector de lujo”. Un marbete digno de un país consumista como el Perú, donde más de ocho millones de pobres andan viendo cómo afrontar sus necesidades básicas día a día. “Gestión” representa la cara más horrenda de este país, la de la imbecilidad hecha crueldad, la de la estupidez llevada a su máxima expresión. Como su hermano “El Trome”, “Gestión” pertenece al Grupo El Comercio, esa enorme tubería por donde desaguan las materias fecales de un país hundido en la miseria moral.



Mayo 20, 2017
Jorge Morelli, cacógrafo y huachafo, es más fanático de Alberto Fujimori que Mauricio Mulder del ladrón de Alan García, y eso ya es decir mucho. Acostumbrado a la franela naranja y a ser felpudo del reo de la Diroes, Morelli titula una columna en Expreso, ese envuelve pescado que parece su alma gemela, con el nombre de cómo va el árbol hacia la luz.  Aquí don Jorge muestra su pasión por la hagiografía, esa rama falsificada y fantasiosa de la historia dedicada a la vida de los santos, que le ha servido a Butler para llenar miles de páginas con los milagros y prodigios de infinidad de santitos y santitas. Bueno, lo cierto es que Morelli no ha querido quedarse atrás y ha escrito un himno de idolatría al cabecilla de la banda criminal que asesinó a miles de inocentes (Cayara, Accomarca, Humaya, Chuschi, Chambara, etc.) y que se robó seis mil millones de soles del Estado. Leamos a este Homero fujimorista:

“Alberto Fujimori saldrá libre porque cuando la voluntad humana se aplica a un fin y pesa sobre él, como el agua aprovecha toda fisura para avanzar hacia donde la gravedad la conduce. Los tensos últimos días han precipitado nuevamente una crisis en la salud del presidente, a quien el pueblo ama como un padre. Pero Fujimori es fuerte. El traspié es solo momentáneo. Si se cierra de momento una ventana de oportunidad para su salida de la prisión, su libertad está al alcance, a la vuelta de la esquina. No será procurada mediante armas políticas. No es necesario. Es inocente y la sentencia inicua que lo condenó un día será anulada. Una y otra vez retomaremos la lucha por todos los medio hasta que Fujimori recupere su libertad. No van a faltar ocasiones de conseguirla. El agua y el árbol deberían ser los iconos de la obra fundamental de Fujimori en el Perú. Sería un justo homenaje a su incesante siembra con los ojos puestos siempre en el futuro, en el horizonte, en el día de mañana. Fujimori saldrá libre porque la convicción de su inocencia crece cada día en la mayoría de los peruanos. Como crece el árbol aunque este encerrado en dirección de la luz”.

Resistirse a transcribir completamente esta salmodia de besaculos me resultó imposible. Deje los tronchos matutinos don Jorge, no haga mezclas con su calentadito de cañazo vespertino y cambie el agua y el árbol por la pistola y la pata de cabra, esos íconos encajan mejor en la trayectoria delictiva de quien hizo desaparecer los vladivideos que lo comprometían, de quien le pagó 15 millones de dólares a su compinche Montesinos, de quien se escapó del país y renunció por fax alegando que querían matarlo, de quien tiene dos hermanos en Japón requeridos por la Interpol. No joda don Jorge, no nos crea tan cojudos. Es usted un mentiroso, un cínico, un conchudo, un lameculos y un viejo huevon. Otra cosa don Jorge, disculpe esta cruel sinceridad, su canto idolátrico no vale ni un pedo de Laura Bozo.   



Mayo 30, 2017
¿NEPOTISMO O PERMISIVIDAD?
En Francia está permitido que un funcionario público, un parlamentario por ejemplo, pueda dar trabajo a sus familiares, sin que por este hecho pueda tildarse el caso de nepotismo. Lo que aconteció con Francois Fillon, candidato conservador que quedó estigmatizado en su intento por llegar a la presidencia, fue que dio pagos a su esposa e hijos por un trabajo inexistente. Hoy, con Emmanuel Macron en la presidencia del país galo, se presenta un primer affaire que empaña un comienzo de mandato hasta el momento impecable. Ahora que las recientes encuestas confirman la popularidad del líder de La República en Marcha (LREM), el partido de Emmanuel Macron, Richard Ferrand, ministro de la Cohesión Territorial y secretario general del partido presidencial, es acusado por socialistas y conservadores de haber beneficiado a su pareja y a su hijo durante su etapa en el sector privado y como diputado. Cuando la Constitución permite que funcionarios públicos puedan contratar parientes, los límites entre lo legal y lo ilegal se hace más difícil de evaluar. Esto es lo que acontece ahora con Ferrand. Una oposición frustrada por haber perdido las elecciones, buscará en todos los intersticios con el único fin de encontrar algo sórdido con lo cual atacar a Macron. La política de por sí es sucia, resbaladiza, hiede siempre algo hediondo. El caso Ferrand amenaza con romper el idilio entre Macron y sus electores, aun cuando el nuevo presidente de Francia ha demostrado que sabe manejar con bisturí de cirujano a los machos alfa de la Jungla política mundial: Donald Trump y Vladimir Putin. Los diarios y revistas franceses no han escatimado páginas para lanzarse contra Ferrand, quien ocupa en estos días las portadas de Le Monde, Le Parisien, Le Figaro y el semanario Le Canard Enchainé; también The Guardian en el Reino Unido, El País en España y “Der Spiegel” en Alemania, han rebotado el escándalo que envuelve al secretario del partido presidencial. Le Carrard Enchainé reveló los amaños de Ferrand para favorecer a familiares en diversas etapas de su vida profesional. Por otro lado, Le Monde expuso nuevos ejemplos de conflictos de interés potenciales, lo que el diario vespertino llama, socarronamente, “mezcla de géneros” entre la vida pública y privada del diputado. Pero Ferrand es un prototipo de algunas prácticas aceptadas y extendidas en la política francesa, prácticas que incluyen la distribución de favores por parte de cargos electos y notables locales, o la búsqueda de beneficios para los familiares. El caso Ferrand adquiere mayor resonancia por representar éste a un gobierno que quiere acabar con estas gollerías. Ferrand ha dicho en su defensa que nada de lo expuesto en Le Monde son “maniobras fraudulentas” o “ilegalidad alguna”. Ferrand no es un caso aislado; otra ministra de Macron, la responsable de Asuntos Europeos, Marielle de Sarnez, también se halla en cuestión. El primer ministro Edouard Philippe, anunció que la ley para moralizar la vida pública se presentará el 14 de junio, entre las dos vueltas de las legislativas, en vez del 7 de junio como estaba previsto. Entre otras medidas, prohibirá a diputados y ministros emplear a familiares, y desarrollar actividades de asesoría paralelas a la de parlamentario. La aprobación de esta ley acabaría con esta arma de doble filo que ha puesto a Macron en el dilema de mantener a Ferrand en el cargo o no: que siga en el gobierno puede ensombrecer la presentación de la ley y fomentar las acusaciones de hipocresía. Lo sucedido en Francia nos hace pensar en la forma cómo se maneja el Congreso en el Perú, donde los otorongos que ocupan las curules no necesitan de leyes permisivas, pues, ellos saben hacer sus chanchullos a vista y paciencia de todos, ya que confían en su Poder Judicial y en una Comisión de ética del Congreso, dos entes donde la podredumbre impera a todas luces. 



Junio 04, 2017
Ese comentarista deportivo que tiene apellido de levadura y mayonesa; posee la objetividad de un ciego describiendo un arcoíris cuando de comentar encuentros de fútbol de trata. Sus comentarios tienen la monotonía de una campana de convento. Cuando quiere imponer su criterio, posee la eufonía de un viejo climatérico que busca afanarse una chibola. Eso de que lo saquen del canal 9 como aserrín de cantina es una espina dura de tragar. Pero esta “levadura” no escarmienta y ya está en Radio Programas del Perú, esa hemorragia radiofónica que vendía su editorial a Vladimiro Montesinos y cuyos chistosos (Rossini, Armas y Vidaurre) recibían “guitarra y cajón” del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) para que se mofaran de los opositores del régimen fujimontesinista. Instalado en RPP, sigue la “levadura” más aburrido que nunca, como un Montgomery Clift con el rostro desfigurado por la secreción exagerada de bilis futbolera.  



Junio 06, 2017
Por más fuerte que sea nuestra vida espiritual hay momentos en que el mal logra penetrar nuestras defensas morales, rompiendo los diques que contienen una crueldad soterrada con la cual hemos venido al mundo y que inevitablemente se manifiesta en acciones de ira incontenible. Ya en el reposo, reflexionamos frente a nuestro desmoronado castillo de valores, el cual se nos presenta como una burla despiadada.



Junio 09, 2017
De vez en cuando nos encontramos con algún plomazo o con algunos de esos hijos de puta que nos han avinagrado la vida con alguna barrabasada. Tengo un baúl lleno del recuerdo de esos infelices. Ya desde hace algunos años saludo con la mano derecha, pero tengo siempre una piedra en la izquierda.



Junio 11, 2017
Un leguleyo cagatintas con cara de alcohólico crónico, ha presentado una carta aclaratoria contra el semanario Hildebrandt en sus trece, pidiendo que la revista rectifique “una oprobiosa difusión que ataca el honor y la reputación del expresidente Alan García”.
Lo primero que habría que preguntarle al abogado es que si ese sinvergüenza que representa tiene honor y reputación, y si la tiene dónde está. Seguramente, después de haberse mandado una botella de cañazo y un calentado de tacu – tacu, prosigue el ilustre letrado:

“lodo infame [la publicación] que no solamente agravia al exmandatario sino a su madre, hijos y demás familiares, círculos sociales y políticos donde el goza de gran aprecio. Claro que a periodistas como usted eso no les interesa. En los interiores de su conciencia estarán las verdaderas razones de su conducta. Entiendo que la propagación de la noticia agraviante [vínculos de Alan García con el mafioso Marcelo Odebrecht, el que le pagaba 100,000 dólares por conferencia de hora y media] tiene como finalidad, a la par del dolo, el desprestigio, la destrucción política, incentivar el odio contra el agraviado, engañar a la opinión pública, confundir a la población, pervertir a la juventud, buscar los aplausos de los antiapristas, que seguramente lo agasajan con elogios hipócritas y también abismar a los intonsos”.

Después de leer este discurso empachado de retórica barata, no cabe duda del estado etílico en que se debe haber encontrado el abogado de García. Todos tenemos derecho a ganarnos unos “mangos”, pero no de la forma en que lo hace este defensor de delincuentes salido de alguna oficina lumpenezca del Jirón Azángaro. De que García se hizo rico en el poder, eso lo sabe todo el Perú, y qué decir del muladar en que ha convertido al Partido Aprista, donde quienes lo apoyan no son más que pequeñas ratas que se alimentan de lo que les deja la rata mayor. Con la plata que viene sola, García ha comprado jueces y fiscales, haciendo del Poder Judicial un lupanar, donde delincuentes impunes como él, compran veredictos y amañan las denuncias que los ingenuos demandantes le hacen. La política peruana está desde los tiempos del primer gobierno de García y Fujimori acéfala de ideas. Aquí no hay doctrinas ni programas políticos, aquí prevalece la corruptela y el dinero que compra voluntades y demuele honras con la concha de una tortuga salida de Las Galápagos, se hizo llamar perseguido político  cuando tuvo que huir como una rata en barco que naufraga al no saber cómo cubrir sus latrocinios en su primer gobierno. ¿Perseguido político? Habría que hacerle muchas preguntas a este bandido. ¿Y lo que robo del tren eléctrico? ¿Qué sacó de cada obra pública? ¿Con qué dinero compró su departamento millonario en el lugar más lujoso de París? ¿Y los Mirage? ¿Y Zanatti? ¿Y Enci? ¿Cuánto le dio Gloria a cambio de sustanciosos favores? ¿Y lo de Odebrecht? ¿Y lo de Crisol? ¿Y lo de la San Martín? Y un largo etcétera.



Junio 15, 2017
Repasando la Carta de los Efesios, tomo a ojo de águila estas líneas:

“Porque no luchamos contra carne y sangre, sino contra los principados, contra las potencias, contra los gobernantes de la oscuridad de este mundo, contra la perversidad espiritual en los altos niveles”
(6; 12)

Me imagino ahora al de Tarso socavando los cimientos de San Pedro, provisto de comba y cincel.



Junio 17, 2017
Hablar de erradicar el mal en el ser humano es como fantasear imaginando quitarle al oro su brillo con solo frotarlo, o al océano la sal. La naturaleza del hombre necesita satisfacer ciertas necesidades primarias surgidas de esos impulsos que yacen en los lugares más recónditos de su conciencia: sus instintos criminales.



Junio 19, 2017
Cuando percibo la crueldad que arrastran las guerras, los odios nacidos de ideologías encontradas, el fanatismo religioso y sus incendiarias hogueras (el Ku Klux Klan y la Inquisición son dos buenas muestras de ello), recuerdo la supersticiosa frase Rousseau en la que manifestaba que existe una bondad primigenia en la naturaleza humana. El acontecer histórico le ha propinado una furibunda bofetada al autor de “Las Confesiones”: cada cierto tiempo afloran en los hombres los sentimientos más despiadados en forma de maldad encarnizada. Ahí están César y Calígula con sus pretensiones divinas, la Iglesia Católica y su Santo Oficio; Hitler y su antisemitismo, Stalin y su colectivización. Las bombas de Hiroshima y Nagasaki coronan la labor fallida de un Dios ahogado en un cáliz de sangre. 



Junio 20, 2017
Los crímenes cometidos por los nazis se han sucedido en épocas anteriores con mayor, menor o igual brutalidad con la que los judíos israelíes se ensañan con la población palestina hoy en día. Los excesos de Aníbal o Alejandro en nada difieren de los de Julio César, Tiberio o Augusto. La Cruzada contra los cátaros dictada por el papa Inocencio III dejó tanta sangre regada como las campañas napoleónicas. La crueldad es más ignominiosa cuando brota de labios de los “santos”.
En su “Suma Teológica” (2,2, q. XI, art. 3), Santo Tomás de Aquino hablando sobre la herejía, dice:

“La herejía es un pecado que no solamente merece la excomunión, sino también la muerte, pues es peor corromper la Fe, que es la vida del alma, que acuñar monedas falsas para que circulen en la vida secular. Así como los falsificadores son justamente castigados con la muerte por los príncipes como enemigos del bien común, de la misma manera los herejes merecen el mismo castigo”.

Toda una joya de santo, este Tomasito. La crueldad también le llegó a los cátaros por parte de una Iglesia intolerante a través de la calumnia. Se les acusó de adoradores del Demonio que creían que Satanás era el creador del cielo y de la tierra, que repudiaban el control del sexo, que negaban que los Perfectos pudieran pecar y por ello los alentaban a hacer lo que quisieran, y hacían derivan su nombre del latín catus, que significa “gato”, que es la forma en que Lucifer se les aparece y al que adoran besando el ano del gato. Cuando estas mentiras absurdas y estúpidas no lograron hace mella en la popularidad de los cátaros, el papa Inocencio III intervino y declaró que aquella doctrina era una herejía. Una poderosa maquinaria eclesiástica se lanzó contra el catarismo, que finalmente produjo la cruzada albigense, llamada así por la ciudad de Albi, donde vivían muchos cátaros. En nombre de Dios y Jesucristo, la Iglesia dio rienda suelta a sus pasiones homicidas, incluso en una generalmente considerada cruel. “Al hombre cruel las lágrimas no lo conmueven, lo incitan”, dijo Publilio Siro.



Junio 22, 2017
La mayoría de la gente tiende a justificarse, muchas veces, de la forma más desvergonzada. Que si llego tarde, que si no cumplo con un pago, que si olvidé algo que debía devolver y las otras mil formas de negligencias. La justificación es tan peruana como el pisco y el ceviche. El cocinero no culpa a los ingredientes si no supo mezclarlos adecuadamente. 



Junio 25, 2017
En una reunión, un grupo de borrachos me invitan a su mesa para charlar. Me disculpo. Recuerdo la frase de Martín Adán al grupo donde se encontraba Luis Jaime Cisneros, excusándome: “Demasiados cojudos para un mismo tema”. No quiero que el grupo de achispados se vayan a sentir ofendidos y parafraseo la frase del poeta: “Muchas manos para un solo plato”. He sembrado sobre la grava, me miran acojudados, uno de ellos mueve la cabeza de un lado a otro e invoca un brindis. Zaratustra vuelve a su mesa.



Junio 27, 2017
No sé por qué razón tomo la Constitución del Perú, ese libro que cada día se parece más a una revista de Condorito. La primera reflexión me lleva a la conclusión de que la constitución es el fruto de una sarta de incapaces y bandidos que la ha acomodado a intereses ajenos para la que fue creada. Las ambigüedades y las contradicciones abundan como moscas alrededor de un tarro de basura. Con un pueblo de cerebros adormecidos y pulgares enloquecidos, los pillos se han apoderado del poder legislativo para dar rienda suelta a sus satrapías. No me embarga ante esta situación el pesimismo de Cioran, ni el fatalismo de Nietzsche, pero tampoco me dejo atrapar por el optimismo de los incautos ni, lo que es peor, la fingida esperanza de las sabandijas que nos gobiernan. Una revolución en el Perú solo puede venir con ayuda de la genética, una ciencia que sea capaz de “crear” seres humanos limpios de esa tara de la que adolecemos, en donde la codicia, la maledicencia y la arbitrariedad se han juntado para crear la “pendejada peruana”.



Junio 29, 2017
Discutir con un idiota es tarea difícil. Primero, ya lo tenemos en el cuadrilátero sin haber previsto a qué categoría pertenecía. Segundo, el idiota puede inmovilizarnos disparando estupideces con la rapidez de una mágnum 45. La única forma de vencerlos es llevarlo contra las cuerdas, golpear al hígado y luego el golpe final a la mandíbula. Al verlo anonadado debemos correr lo más rápido que podamos. La idiotez irradia sus fuerzas a grandes distancias.



Julio 02, 2017
De niño descubrí que la playa no era solo una gran pelota multicolor que volaba de mano en mano, gritos de niños en algarabía, un joven que perseguía a una muchacha que se escabullía entre las carpas o piernas y brazos expuestos al sol entre torsos y espaldas bronceadas. No, nada de eso. Estaba la misteriosa arena formada por rocas erosionadas por un mar salino durante millones de años; ahí estaba esa espuma blanquecina coronando las olas, las gaviotas planeando sobre la arena húmeda en busca del escurridizo muimuy; el aroma de la sal en la brisa embriagadora de la tarde, en la hora última en que la luz tremulaba sobre un mar abrazado por el sol de la tarde.  



Julio 05, 2017
Los móviles han hecho del transporte público una enorme concha de abanico en cuyo interior resuenan las voces de los impertinentes en múltiples e interminables ecos. Recetas de cocina, pedidos al proveedor, confesiones amorosas, discusiones sentimentales, tareas universitarias y escolares. Conversaciones anodinas se cruzan incontrolables como hormigas asaltadas en su hormiguero. En ese caos martirizante quisiera estar en la orilla de una playa solitaria con una concha en la oreja escuchando el manso rumor con que muere una ola.



Julio 08, 2017
Es difícil encontrar alguien con quien conversar. La mayoría de la gente habla cojudeces, temas anodinos. Comentan noticias caseras e intrascendentes, encuentros de futbol, películas cuya temática es tan superficial que huelgan las reflexiones. El diálogo, para una persona acostumbrada a hacer de la buena lectura el pan de cada día, se convierte con esta gente en un largo bostezo que no deja cabida al comentario ni al juego de intelectos, en un monótono navegar sobre la superficie del agua habiendo en las profundidades hermosas perlas por apreciar. La buena conversación no está para llenar el tiempo, sino para hacer del transcurrir del tiempo algo útil, una forma de reconducir la vida del hombre hacia confines de pensamiento más elaborados, más evolucionado, a un encuentro de espíritus alturados, hambrientos de nuevas iniciativas, de nuevos escenarios para hurgar en las profundidades de la mente, haciendo de la conversación algo más deseable, un camino de peripecias que se ramifiquen creando tensiones y suspensos inesperados. La tecnología ha acojudado a la gente al punto que los ha vuelto mudos y sordos al diálogo. No hay orejas para escuchar, solo zombis que caminan esclavizados a una diminuta máquina de entretenimiento sin fin.



Julio 11, 2017
La velocidad se ha apoderado del hombre, privándolo de placeres que antaño eran parte de una vida placentera. Antes del automóvil, del tren, del avión, el hombre se movilizaba en una carreta o sobre una bestia de carga disfrutando de los deleites de la naturaleza que le brindaba la lentitud: una bella colina, una vistosa casa de campo, un paisaje colorido, los prados y los claros, la contemplación de una flor, un río navegable, un árbol de naranjos, un arroyuelo serpenteante, una breve charla con un viajero de paso o la quietud del alma frente al canto de un gorrión. El hombre de hoy vive prisionero del tiempo, el reloj se ha convertido en la cuchilla de la guillotina dispuesta a cercenarle la cabeza en un instante. Camina de prisa, se atraganta los alimentos con la voracidad de un perro callejero, conduce un auto o una motocicleta con la velocidad del que huye de un ogro gigantesco que quiere tragárselo. “Quien vive de prisa no vive de veras; / quien no echa raíces no puede dar frutos”, canto el poeta sin saber que escribía su epitafio.



Julio 13, 2017
Muchos lugares nos traen recuerdos. Estos pueden estar en un parque, una avenida, un cine, una tienda, un teatro, o en  nuestra propia casa. Buscando un libro sobre la vida de Himmler para un escrito que estoy desarrollando sobre el Holocausto, me detengo ante un estante, abarrotado hasta el techo de biografías de lo más diversas: Idi Amín Dadá, Carpentier, Capote, Albinoni, Brunelleschi, Hipólito Irigoyen. De improviso, ante mis ojos aparece la voluminosa biografía de Papini sobre Miguel Ángel. De inmediato el rostro de Alberto Valcárcel invade mi memoria. Ese estante era el lugar, por antonomasia, de Alberto cuando me visitaba y la de Miguel Ángel era la biografía preferida. Cuántos libros de ese estante acompañaron sus días y noches solitarios. Prolijo en su vestir como en su vida privada, su muerte me dejó una profunda ausencia; solo la lectura de uno de sus poemas calma en algo tan inefable dolor:

“Poco te debo
Lima
entre otros sinsabores.
Amo Juliaca
donde
hasta los
sufrimientos
son mejores”.



Julio 15, 2017
Siente placer aquel que no sufre, sentenció Epicuro. Dicho de otra forma, se es feliz en la medida en que no se sufre. Pero la naturaleza del hombre busca constantemente el placer para encontrarle sentido a la vida, emoción a la existencia. Por algo no se dice que el dolor cuenta las horas; el placer las olvida. ¿Pero acaso los placeres no acarrean más desgracias que felicidad? ¿Habrá que tomar precauciones teniendo en cuenta las palabras de Joubert cuando decía que los que temen al placer valen más que aquellos que le odian? Consideremos que el filósofo griego solo recomendaba placeres moderados y modestos, de ahí que la forma de vida que nos sugiere sea incompatible con la propensión del desprestigiado homo sapiens.



Julio 16, 2017
La más atroz metamorfosis es la del niño que el tiempo convertirá en adulto.



Julio 20, 2017
El miedo del hombre se alimenta del futuro que le es desconocido, incierto, un dado lanzado al azar donde la fortuna y el infortunio van de la mano, cincuenta a cincuenta. La muerte hace que librarse del futuro sea un imposible.



Julio 20, 2017
Los políticos parecen vivir constantemente, como los ludópatas en los garitos o los adictos al opio en los fumaderos, en la negociación secreta de la clandestinidad: ahí se traman alianzas, contubernios, negociados, repartijas y todo ese sinfín de satrapías de la que viven esos parásitos sociales. Alan García, Humala, Toledo, Fujimori; todo un póquer de mierda en bandeja de alpaca. Mitómanos por naturaleza, los políticos silabean cada término para evitar el más mínimo error. Con aplomo y fingida elocuencia, con cautodramatismo, buscan la inflexión de voz apropiada para persuadir, sin importarles un carajo complicar lo simple, fantasear la realidad o simular la mentira. Siempre consiguen ante el periodismo servil y vendible, ante el vulgo pedigüeño e ignorante, dar la impresión de estar diciendo la verdad. Las exageraciones y tergiversaciones, las inexactitudes y los embustes, las faltas a la verdad desnuda no les altera ni un solo músculo de la cara. Nadie que los escuche en sus promesas electorales pondría en duda la veracidad de sus palabras. Los políticos mienten hasta cuando no dicen nada.



Julio 21, 2017
Este Diario es una forma de vida elocuente, si cabe la sinestesia, una necesidad innata de contar, confesar, trasmitir, comunicar al otro todo lo vivido. Este Diario parece ser la voz de un ser proveniente de un mundo en el que nada se calla y todo se cuenta. ¿Todo realmente?



Julio 26, 2017
La recepción en una tienda puede resultar agradable o desagradable. Hay el tendero cascarrabias que nos mira como diciéndonos, “ya vienes a joder”. Otros nos advierten con voz retadora si estamos provistos de sencillo. Uno más bilioso nos lanza el “¡Pero va a comprar, no!” También está el lerdo que nos hace repetir el pedido y que se desplaza con la lentitud de una tortuga coja. El apurado es otro personaje siniestro que termina encajándonos en el pedido algo que no hemos solicitado. También está el plomazo meloso que nos llama “mi rey” o “señito” según el comprador, y que con una retahíla de diminutivos que va desde azuquítar, fideítos y fosforitos nos invita a romperle la cara de una patada. Es raro encontrar un tendero amable y educado; la mayoría nos invita a susurrar chino o serrano de mierda cuando ya estamos tomando la calle.



Julio 29, 2017

Hay seres que les gusta entrar en el mundo de lo oculto, allí donde no existen nombres y solo quedan rostros y voces que recordar. Besos sin un ápice de ternura, cuerpos y manos que se posan sobre la piel sin dejar huella alguna de pasión. Todo en la desnudez es solo goce pleno, el amor entre esa opacidad siniestra y taciturna es tan inexistente como Dios.




Agosto 01, 2017
El mundo no cambia para embellecerse sino para afearse. El hombre ha convertido el mundo (la Tierra, las relaciones sociales, etc.) en un lugar cada día más inhóspito, más dividido. Ha tumbado la casa en que vivía en armonía, para dar paso a un edificio donde cada uno vive encerrado en un ínfimo cubil de soledad y egoísmo. La bella manzana del jardín del Edén está siendo carcomida por gusanos insaciables que dejarán solo el camueso listo para el basurero.


Agosto 05, 2017
Me gusta rendirle homenaje al tiempo pasado provisto de una copa de buen vino. Los recuerdos me estremecen, me conmueven, me traen una leve emoción de otros tiempos. Lo desagradable lo desecho de inmediato con gran facilidad, no dejo que mi vino se avinagre por culpa de algún infeliz o de una ingrata. Converso con mis recuerdos, colmado y despreocupado. Es como ver un mundo lejano a través de un telescopio. Los seres que observo a través del lente no han envejecido en mis recuerdos, conservan el rostro de antaño, su voz; aun los muertos. Por eso quizá no frecuento a personas de otros tiempos. En mi mente nostálgica los lugares conservan sus árboles frondosos, sus calles vistosas con sus jardines y parterres verdeando en primavera. Hace unos meses me aveciné a la casa donde nací y di un vistazo a las casas, los jardines, al pequeño parque central: un cementerio donde antes habían flores, bullicio de niños, mi nisperal amado. ¡Qué gran dolor!


Agosto 06, 2017
Milagros regresa de la tienda del “cholo” de la esquina (antes era común decir el “chino”) de hacer unas compras. Se prepara su desayuno mientras leo una novela de Irving Wallace. Dispuesta a echar un sobre de “Milo” en su taza (como es su costumbre, verifica la fecha de caducidad del sobre, está vencido desde hace ocho meses). Como no dice lisuras, solo se enfada y va a devolverlo.
Mientras sale yo susurro: Cholo de mierda. ¿Por qué está reacción mía? Porque como dice Milagros en esa tienda acostumbran a vender productos que ya han vencido: queso rallado, café, leche, etc. Son unos hijos de puta, que seguramente compran productos vencidos a bajo precio y los venden, a precio normal. ¿Y la municipalidad? En el país del no pasa nada todo sucede, y esto es el Perú. Pregunto: ¿Si le pusieran una multa de 5,000 soles volverían a vender productos así? Nunca más seguramente, pero son informales, como todo en este Perú.


Agosto 09, 2017
Un niño moribundo en Somalia con la cara cubierta de moscas es una imagen que ningún católico quisiera tener en la pared de su casa. Mejor se ve el rostro bonachón, de mofletes rosados y sonrisa hipócrita de un Papa cubierto de finas sedas y joyas suntuosas con cuya venta podrían comer cientos de desnutridos niños somalíes durante un par de meses. Frente a la muerte un niño tiene más valor que un adulto.


Agosto 16, 2017
Los grandes empresarios forman partidos o, si les sale más barato, apuestan a algún sinvergüenza acostumbrado a parasitar en la política, a bandas que se inscriben en las elecciones con el nombre de Partidos Políticos. También están los congresistas que, financiados por magnates de la minería o banqueros, sirven de vientre de alquiler con la única finalidad de conseguir dinero para financiar sus campañas. Los candidatos a presidente o congresista operan a su antojo sobre una plebe indiferente, conformista e ignorante. Aquí no vale la exposición de programas; el pueblo no entiende de eso. Aquí lo que vale es el chamullo, el floro, las promesas que no se cumplirán y tergiversa la verdad omitiendo lo que no les conviene. Expertos en gritar ¡ladrón!, ¡ladrón! a viva voz en la calle, corren por vía pública llevando en el bolsillo el reloj o la billetera del vecino. Avezados en confundir conciencias, buscan atraer a los jóvenes con un lenguaje florido, pleno de metáforas y retórica ambigua. Al pueblo le ofrecen paraísos artificiales con la destreza del sacerdote parasitario y el obispo de sangraza. Estos oportunistas no ven más allá de sus intereses económicos. Tienen el olfato de cerdo y ojo de buitre para percibir el dinero sucio, la coima, la dentellada prevaricadora. Se llamen García, Toledo, Fujimori, Humala o Kuczynski, la madriguera de donde emergen estos esperpentos es la misma.


Agosto 18, 2017
Adorno, con su acostumbrada lucidez, señalaba que había dos tipos de lectores, lo que intentaban adueñarse de la obra para interpretarla, sin gozar, y los que se dejaban ir en el placer de la lectura. Me acomodo entre los segundos, siempre he sido un lector hedonista, he leído libros por el placer que nos deparan, dejando para después los juicios, las críticas, las opiniones en general. Hay libros sobre política, sociología, historia, psicología, etc., tan bien escritos, que la lectura resulta tan placentera como una novela o un  cuento. Puedo citar como ejemplo “El caso García” de Pedro Cateriano. El autor hace gala de una prosa límpida y precisa, en un tema tan espinoso como es el enriquecimiento ilícito de uno de los presidentes más corruptos que ha tenido el Perú. Libro que todo peruano debería leer para tener los argumentos precisos para juzgar al delincuente que hizo del Apra un estercolero.


Agosto 22, 2017
Revisando una antología de poetas arequipeños, publicada en la Biblioteca Juvenil Arequipa, gracias a la iniciativa del Gobierno Regional de Arequipa, encuentro unos poemas de Jorge Bacacorzo, gran poeta que dejó una vasta obra poética en libros como “Las eras de junio”, “Los umbrales” o “Las viñas azules”. Recuerdo que a Jorge le importaba un bledo no ser considerado en algunas antologías “oficiales” que, a mi juicio, no pasaban de ser antologías de compadrazgos y amiguísimos. Lo que más disfrutaba Jorge era la amistad. Era grato conversar con él de literatura. Lector voraz, mordaz y ameno, me estimuló a leer a escritores que yo no había leído. Primero en su departamento de Cornelio Borda y después en su casa en jirón Huaraz en Breña, pasamos inolvidables tardes de poesía, café y cigarro. Empedernido fumador como yo en esas épocas, llevaba siempre los pulóveres, las chompas o las camisas con uno, dos o más agujeros a causa de algunas cenizas encendidas. Flor Díaz, su esposa, ya estaba habituada a los agujeros y no se preocupaba por remendarlos. Ahí quedaban, como medallas otorgadas por eximios fumadores imaginarios. En 1990, con Martha Isarra, publicamos una colección llamada Minilibros, con el sello editorial que teníamos, Gabrielle Editores. El primer número llevaba como título “La palabra en el tiempo”, una breve antología de la poesía contemporánea que incluía poetas de la generación del 50, 60, 70 y 80. Uno de los bellos poemas de Jorge que antologamos dice así:

“Entre vestiduras de vidrio, ella aparece en la noche
con su estrella negra. Y nada se nubla.
Aparece en cualquier ángulo en los momentos
en que debiera ser llamada.
Y es que su raíz – única fraternidad – se hermana
con la sed y las alas terrestres.

Ella viene y su rosada boca estremece.
Y hay un viento de caballos
cuando ya ningún fuego nos invita a los relámpagos”.


Agosto 29, 2017
Leo en el prólogo que escribió Javier Valle Riestra para su libro “La responsabilidad constitucional del Jefe de Estado” (Lima, 1987): “Hagamos verosímil nuestra democracia. El jefe de Estado no debe ser solamente, por ficción, personificador de la Nación, sino que debe un hombre ejemplar, probo, intachable. Nuestros pueblos quieren moral y respeto por las libertades. No será buen gobernante quien tenga la sensualidad de mandar, se enriquezca y viole los derechos humanos. Por eso es necesario fortalecer el mecanismo de responsabilización. Aunque más que reforma la Constitución es necesario reformar al Hombre”. Es increíble que un hombre de la trayectoria y sabiduría de Valle Riestra haya hecho de sus palabras algo hueco, sin vida, pompas de jabón viajando hacia la nada. ¿Y todo por qué? Para apoyar con su imagen a Alan García durante el proceso que se le siguió por el caso del BCCI y los Mirages. Hasta el menos avisado, después de evaluar las pruebas que había en contra del expresidente, llegaba a la conclusión de que nos encontrábamos ente uno de los más escandalosos actos de corrupción dado por un presidente de la república. Se puede afirmar que una persona es perversa si habitualmente lleva a cabo acciones que violan las prohibiciones morales fundamentales, en el caso de Alan García, en su primer gobierno los Mirages, el BCCI y otros malabarismos más y, en su segundo gobierno el tren eléctrico, y Odebrecht y los narcoindultos. Pero no solo está quien hace el mal (Alan García) sino sus defensores (Armando Villanueva, Jorge del Castillo, Javier Valle Riestra y toda la bufada del pleno), quienes intentan disculpar, justificar o evadir el mal que han hecho apelando a consideraciones religiosas o políticas (la persecución política es la excusa más usada por otros delincuentes como Fujimori, Toledo y la pareja Humala – Heredia).
Alan García, como buen sofista a la mejor manera de Protágoras y Gorgias, hace que su discurso pareciera lograr convertir la mentira en verdad, mintiendo con tanta elocuencia y capacidad de convencimiento que el auditorio queda anonadado en un primer momento. Refugiado entre las patas de la bufalada, lleva siempre las acusaciones personales que se la hace a nivel de partido, alegando que es al Apra a quien se busca atacar. Y es ahí donde empieza la rumia: “A más calumnia más aprismo” o el consabido y rancio grito de “El Apra nunca muere”. Claro que el Apra murió, con Haya, porque el visionario de los primeros años del aprismo, no supo ver que ese joven pelucón que tenía como chupamedias, escondía bajo esa sonrisa rebuscada a un ser perverso con una cleptomanía que rayaba en la locura. En su libro “Las raíces del mal”, John Kekes, sostiene que el mal tiene muchas causas, algunas de ellas encajan en la personalidad cleptómana de Alan García:

“El mal, sin embargo, tiene muchas causas: diversas propensiones humanas, influencias exteriores en su desarrollo y una multiplicidad de circunstancias en las que vivimos y a las que debemos responder. Dado que estas causas varían según la persona, el tiempo y el lugar, cualquier intento de encontrar la causa del mal está condenado al fracaso. No hay ningún explicación que sirva para todos los casos del mal, o siquiera para la mayoría. La debilidad de la voluntad, la ignorancia sobre el bien, el razonamiento defectuoso, la destructividad humana, los pactos políticos incorrectos, el excesivo amor por uno mismo, la búsqueda desenfrenada del placer, la venganza, la codicia, el aburrimiento, el disfrute, la perversión, la provocación, la estupidez, el miedo, la insensibilidad, el adoctrinamiento, el autoengaño, la negligencia, etcétera; son todas las causas que pueden constituir una explicación de algunos casos específicos del mal”.

Pero como en el Apra, por salvar la “dignidad” del partido, todos los búfalos rumian igual, don Javier mandó al tacho su reputación y todo lo que pueda haber escrito sobre la honestidad e hizo suyo el estigma: “En la corrupción, hermanos”.    


Agosto 30, 2017
Maestro eximio en decir monstruosas estupideces a la hora de hablar de política, Vargas Llosa es uno de los ejemplos más admirables de lo que Camus escribió alguna vez: “El hombre más inteligente en un ámbito puede, ser el más imbécil en otro”. Él ha demostrado que siendo un novelista extraordinario, es capaz de diluirse como el azúcar en el agua, a la hora de defender sus posiciones políticas. Dejó la comodidad de Europa para venir al Perú a combatir a Alan García cuando quiso estatizar la banca. Según él, venía a defender la democracia, pero el tiempo ha demostrado que lo único que buscaba era poner el pecho en defensa de sus amigos banqueros. Cuando Caballo loco, epíteto acertado con el que los medios bautizaron al desenfrenado líder aprista, volvió a gobernar el Perú apoyando y apoyado por los empresarios, entonces la posición del laureado escritor arequipeño giro ciento ochenta grados y aplaudió a aquel a quien había llamado cacaseno entre otras cerezas. Es más, acudió presuroso a Palacio de Gobierno a recibir de manos de uno de los presidentes más ladrones que ha tenido este país, una condecoración por su labor literaria. ¿Ignoraba Vargas Llosa los turbios negocios de García con el traficante de armas Abderramán El Assir? Negociado excrementicio que García justificó en su discurso inaugural al asumir la presidencia, alegando que el Perú reducía su compra de aviones Mirage 2000 a Francia “porque un país pobre, sin recursos, no puede destinar su dinero a la compra de armamentos”. ¿No supo Vargas Llosa que los 14 aviones fueron a parar a manos del traficante de armas bajo la supervisión del intermediario aprista y conocido empresario, copropietario de Panamericana Televisión y compadre de García, Héctor Delgado Parker? ¿Y no sabía el señor Vargas Llosa, experto en hurgar en la vida de Fidel Castro y Hugo Chávez, del negociazo que García hizo con las reservas de dinero del Banco Central de Reserva con el mafioso banco BCCI (Bank of Credit and Commerce International)? Vargas Llosa ve con un ojo los vicios políticos de otros, pero cierra el otro, cuando de delitos fiscales y políticos del Perú se trata. Como esas viejas varicosas de menopausia tardía, el célebre autor de “La ciudad y los perros”, hace berrinche cuando se habla de indultar al reo de la Diroes, pero calla pérfidamente ante los actos de latrocinio de García, Toledo y Humana. Cuánta razón tenía Albert Camus al sentenciar esa famosa frase que, en este nefando silencio Vargallosiano, vale la pena repetir: “El hombre más inteligente en un ámbito, puede ser el más imbécil en el otro”.   




Setiembre 03, 2017
Llego a una oficina gubernamental a hacer un trámite y el portero me indica la oficina a donde debo dirigirme: La fila de la derecha es la preferencial, me indica con suma cortesía. Entonces me miro las manos y veo como el tiempo deja huellas en la piel. Ya en la cola, me veo acompañado de un lisiado, una señora de las eufemísticamente llamada tercera edad y de un anciano obeso medio calvo. Saber envejecer con dignidad, es el desafío más difícil de la vida, afrontar ese periodo en que estamos más distanciados de la impetuosa juventud no es nada fácil. Todavía no llego a los 65 años, edad en que según los gerontólogos y los geriatras el hombre llega a la ancianidad, pero noto que mi vida sigue siendo tan activa intelectualmente como lo era en mi adolescencia o juventud. Lo que ha aumentado también es mi actitud contemplativa, basada muchas veces en estados anteriores, viejo crisol en cuyo fondo el tiempo, como en las pinturas rupestres, ha dibujado mi paso y su paso.


Setiembre 09, 2017
Entro a Inkafarma a comprar unas pastillas. Cuando estoy en la caja observo un pequeño letrero que dice: Tratamiento farmaceútico. Llamo la atención de la jovencita que atiende y le indico que la tilde de la palabra farmacéutico debe ir en la letra “e”. Me mira con indiferencia y me contesta: “No me interesa, ese no es mi trabajo”. Un vidrio grueso con dos aberturas nos separa. Por uno de ellos habla el cliente y por el otro entrega el dinero. No sé si escupirla por el de arriba o meter una mano por el de abajo y cogerla de los pelos y zarandearla. Opto por coger mi boleta de cancelación y dejar atrás a esa neandertal revestida de mandil blanco, a esa bestia del neolítico transportada al presente por no sé qué capricho de la Física.


Setiembre 13, 2017
Una anciana, sentada al lado mío en el ómnibus, manipula su moderno móvil con la destreza con que lo hace un adolescente. Ve imágenes, seguramente familiares, lee mensajes de texto, contesta con deditos presurosos, vuelve a leer, contesta de nuevo mientras el autobús avanza por una Lima populosa y sucia: “Es difícil usar eso”, la interrogo, buscándole conversación. “Usted no tiene uno, cómo, es que no está con la modernidad”, me contesta algo airada. Le muestro mi LG, un brontosaurio según mis alumnos. La viejita se sonríe. Luego regresa a lo suyo, a su mundo y sus dedos saltan por las teclas con la presteza de una joven gacela. Antes de bajarme del ómnibus logro arrancarle su edad: 75 años. Soy un desclasado de esta nueva y vieja generación de autómatas, pienso mientras camino por las veredas observando pequeños carteles publicitarios pegoteados en el cemento recordándome lo lejos que estoy de esta llamada modernidad.


Setiembre 19, 2017
Hoy cumpleaños de mi hija Hámnet. Mi Conejito (así la llamaba cuando era niña, pues, de la noche a la mañana decía que era un conejo que solo se alimentaba de zanahorias) ha cumplido 28 años. Mierdas y cebollas, pienso parafraseando a Joyce. ¡Cómo ha pasado el tiempo! Ayer solo una pequeña criatura a quien colmaba de cuentos y ahora una mujer que sobrepasa con su edad mi vieja memoria. Le envió una tarjeta con un regalo que a todos satisface: algo de dinero. Como dice Milagros, es el mejor regalo, pues así cada quien decide comprarse el obsequio que más necesita. Hago un recuento: Gabrielle 33, Hámnet 28, Alesia 24 y Magari 23. ¿Y Milagros? Su edad es un misterio. Dice que es menor que Gabrielle, pero mayor que Hámnet. Ya hay un indicio.


Setiembre 22, 2017
El Perú es un eructo de Toledo después de una noche de whiskys, una indigestión de Alan García, un “teníanos” de Velásquez Quesquén, el reflejo de una sombra amorfa. El fujimorismo existe porque los móviles nublan el pensamiento de la mayoría de los peruanos, porque Beto Ortiz, Magali Medina, Nicolás Lúcar y Mónica Delta encarnan la ética de una televisión vomitiva. ¿Y Laura Bozo? Ella representa lo más oscuro y borroso de nuestra identidad. Los peruanos seguimos padeciendo la nostalgia de la vejación sufrida en la guerra con Chile; clamamos con nuestros actos la presencia de otro Patricio Lynch para que nos vuelvan a patear el culo.


Setiembre 27, 2017
Hoy en día predomina una incoherencia entre lo que se hace y lo que se dice, entre el discurso y la acción. Ver los puestos de ventas de celulares atiborrados de compradores en los supermercados nos dan una idea de cómo el liberalismo ha lanzado a la gente a la búsqueda de una libertad sin límites, a una felicidad sin restricciones a través de un consumismo desenfrenado. El hombre de hoy considera que es más importante “tener” que “ser”, así tenga que llevarse de encuentro, cuando sea necesario, los preceptos morales que rigen una sociedad. Los empresarios se han convertido en mercenarios, haciendo de los trabajadores “esclavos funcionales”, privándolos de todo tipo de derechos laborales que manda la ley. Maestros eximios saltándose las leyes, los empresarios infringen constantemente las normas y códigos de ética a vista y complicidad de un Estado servil al dinero. Basta pasear por una calle para vernos asaltados por carteles y vallas publicitarias de una motocicleta último modelo, de un perfume de fragancia supersexy o de un combo de pollos broster. Y qué decir de la televisión, la radio y los periódicos; parece que lo único que existe son los anuncios comerciales: jóvenes hermosas luciendo vestidos y carteras de marca, un musculoso bebiendo una marca de cerveza al lado de una modelo popular, niños felices sentados a la mesa de un establecimiento donde se expense todo tipo de comida chatarra y hasta afamados futbolistas promocionando una marca de pan o ropas y zapatillas de una casa deportiva famosa. Parece que el “Padre Nuestro” resulta obsoleto al lado del lema “Nacidos para comprar”.



Setiembre 30, 2017
Dios golpea con más fuerza
a los que se rebelan.

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La estupidez tiene una cierta característica contagiosa, al punto que la estupidez en los otros puede provocar estupidez en nosotros mismos. El reflejo condicionado de Pavlov y su perro salivando, cobran hoy en día una vigencia inusitada.

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Millones de hombres y mujeres, adolescentes y niños, jóvenes y ancianos, no salen de su casa sino portan su celular. Ese “terrorista del entretenimiento” tiene secuestrada a gran parte de la humanidad en una situación que no dista del síndrome de Estocolmo.

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Leo en un estudio sobre mercadotecnia que los niños menores de tres años representan un mercado de aproximadamente 20 mil millones de dólares para los publicistas. Son los niños que cada año ven más o menos cuarenta mil comerciales en la televisión y que se saben los nombres de más personajes de marca que de animales reales. 




Octubre 03, 2017
Cuando el Cardenal Cipriani sale como un Savonarola del siglo XXI a lanzar diatribas y espumarajos contra quienes proclaman la legalización del aborto, me dan ganas de cogerlo por los huevos con un gancho de carnicero y colgarlo en la puerta de la Catedral. Cipriani lleva en los genes la soberbia que caracteriza a todos los fanáticos religiosos que se creen herederos de una verdad única proveniente de los cielos. Al igual papanatas argentino que ahora ocupa el sillón de San Pedro (ese zamarro traidor que inmortalizó al gallo son su felonía), Cipriano hace de la vista gorda ante el hecho de que existen 200 millones de mujeres y niñas que sufren de la MGF (mutilación genital femenina), aberración que todavía se practica en numerosos países de África, Oriente Próximo y Asia por “razones culturales”. Pese a que la Organización Mundial de la Salud condena abiertamente esta monstruosidad, refiriéndose a ella como una violación de los derechos humanos de niñas y mujeres, la Iglesia Católica, con su papa a la cabeza, siguen haciéndose los cojudos, esa forma de cobardía con que estos parásitos milenarios han actuado siempre. La mutilación genital no genera pobreza económica, por lo tanto no aporta pobres al mundo, esa gran legión de seres que encuentran en la Iglesia consuelo a su miseria, sobre todo con el consabido paraíso prometido después de la muerte. la Iglesia Católica subsiste gracias a esta gran legión, que no solo con sus limosnas alimenta a estos chupasangre, sino que los mantiene vigentes como empresa económica.


Octubre 05, 2017
Ver una fotografía de Velásquez Quesquén es peor que mandarse un quaquer con ceviche, pero oírle hablar de política es una lavativa con aceite de ricino hirviendo. Si por alguna broma divina los hombres tuvieran que metamorfosearse en animales, el popular “teníanos” se convertiría en un asno con síndrome de Down. Don Velásquez Quesquén, como buen aprista, es un docto hablando de ética y moral, al punto, que no habría concha a su medida para cobijarlo. El congresista de la deslucida estrella dice muy suelto de huesos que el proyecto de ley que ha presentado contempla que el pago de la reparación civil por parte de los condenados por el delito de terrorismo que se aprestan a salir en libertad sea declarado imprescriptible y paguen al Estado. ¿Habrá olvidado este facineroso que el delincuente que gobernó dos veces este pobre país se salvó de ser procesado por los latrocinios cometidos por él en su primer gobierno gracias al gran escape que hizo, y que solo regresó al Perú después de once años, cuando sabía muy bien que había prescrito la acusación dada en el congreso contra él? Claro que don Velásquez Quesquén lo recuerda, pero hacerse el cojudo es tan peruano como el pollo a la brasa o el arroz chaufa.


Octubre 08, 2017   
Esta es una generación de jóvenes que viven en el entretenimiento, párvulos veinteañeros que han prolongado sus juegos de la niñez a través de la tecnología. Y los que ya no son tan jóvenes han caído en la monotonía y la indiferencia ante los problemas sociopolíticos que han mandado al Perú al trasto. Hay un tercer grupo que viven lamentándose como viejas que se niegan a aceptar la llegada de la menopausia, seres incapaces de escribir sus quejas, sus opiniones, sus críticas y difundirlas a través del internet. Guardan sus encendidas reclamaciones para las charlas de café o para los tragos de fin de semana. La pasividad es el ojo que adormece las conciencias.


Octubre 11, 2017
La vida es una cebolla que hay que pelarla llorando.

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Como toda concentración popular, la Procesión del Señor de los Milagros deja a su paso toda clase de papeles, envases, desperdicios y las más variadas basurillas. Y ni qué decir del mercado que rodea y acompaña al sufrido Nazareno: choncholineras, turroneras, vendedoras de picarones, papas rellenas, anticuchos, arroz chaufa y un menú interminable para alimentar a las miles de bocas que previamente entonan salmos y jaculatorias henchidos de emoción. Para cerrar la jornada no faltan los cohetones y los petardos luminosos que le dan al espectáculo una resonancia mayor.


Octubre 15, 2017
El cliché siempre ha estado de moda, ese lugar común, esa idea o expresión repetida en retintín que, en el caso del enajenado Abimael Guzmán, utilizó su primera mujer, Augusta La Torre, para darle a su marido una buena propaganda. Pensamiento Gonzalo fue la frase creada por la exaltada muchacha, aun sabiendo que detrás de esa frase solo existía una ausencia de contenidos porque nunca en la cabeza de su lunático marido afloraron ideas originales o un atisbo de doctrina alguna. Abimael fue una mala copia de esa larga pesadilla llamada Mao Tse – Tung, el más grande criminal que la historia registra y que se llevó a la tumba el 9 de setiembre de 1976 la horrorosa cantidad de setenta millones de personas muertas entre 1930 y 1973. En su breve estancia en Moscú en 1957, Mao declaró sin empacho alguno: “Estamos preparados para sacrificar a 300 millones de chinos para alcanzar la victoria de la revolución mundial”, lo que equivalía en ese entonces a la mitad del país asiático. Y durante el congreso del Partido el 17 de mayo de 1958, declaró: “No hay que armar tanto alboroto por una guerra mundial. Lo peor que puede pasar es que muera gente. […] Que la mitad de la población desaparezca del mapa, lo que ya ha ocurrido varias veces en la historia de China. […] Lo mejor sería que quedara la mitad de la población, lo siguiente mejor que quedara un tercio”. Cuando murió Mao, cuatro años después, en 1980, Abimael Guzmán Reinoso se creyó llamado por la historia a ser el continuador de la “Obra reformadora” del líder chino, la cuarta espada del marxismo – leninismo – maoísmo, sustituyendo el Pensamiento Mao por el suyo bajo el nombre de Pensamiento Gonzalo. Dice Umberto Jara en su libro “Abimael, el sendero del terror”, que “los manuales de psiquiatría coinciden en señalar que la personalidad del fanático contiene una incondicional adhesión a una persona, a una ideología o a una religión a tal punto que se anula el discernimiento, queda excluida la razón crítica y su lugar es ocupado por la imitación a ciegas y un comportamiento basado en considerarse dueños de una verdad irrefutable. Una de las palabritas más usadas por el líder de Sendero Luminoso fue la de revisionista”, la cual se la endilgaba a todo aquel que se opusiera a su voluntad. Pero Guzmán no fue el único loco que andaba suelto por las calles de Huamanga predicando la “lucha armada”. Efraín Morote Best, padre de Osmán Morote, segundo en la jerarquía senderista y capturado el 11 de junio de 1988, declaró en 1987, con los senderistas en pleno entusiasmo volando torres, activando cochesbomba entre otras atrocidades, que “Pocas veces el Perú ha visto un hombre de la inteligencia y talla del doctor Guzmán. Junto con su elevado intelecto, era una persona sencilla, llena de virtudes, de ideas sólidas y convencida de los cambios revolucionarios que le deparaban al Perú, una personalidad como ninguna otra, digna de aprecio” (Entrevista publicada en el diario Cambio, 12 de julio de 1987). Y pensar que este hombre que declara su firme convicción de ser simpatizante fanático de Abimael Guzmán fue elegido rector de la Universidad San Cristobal de Huamanga en 1962. Viendo que este energúmeno torcía el rumbo de la Universidad, el plantel de catedráticos empezó a marcharse, entre ellos, los escritores Miguel Gutiérrez, Oswaldo Reynoso, Antonio Cisneros, Julio Ramón Ribeyro, Marco Martos; los historiadores Luis Guillermo Lumbreras y Juan José Vega; el director de teatro Hernando Cortez; el sociólogo Luis Millones; el pintor Enrique Camino Brent; el antropólogo holandés Tom Zuidema y el científico australiano John Earls. Para concluir, llama la atención que ni Fernando Belaunde ni la Junta Militar que lo derrocó (Velasco – Morales Bermúdez) hayan hecho algo por detener a un trastornado profesor universitario y a su fanática mujer, quienes junto a un puñado de dirigentes hombres y mujeres, todos juntos no más de veinte individuos y una milicia que, en su mejor apogeo, llegó a 1500 fanatizados, causaran tanto daño al Perú entre 1980 y 1992. “En el país de los ciegos, el tuerto es rey”, versa el refrán.


Octubre 18, 2017
Fui un gran lector de Vargas Llosa en mi adolescencia y, ahora que he vuelto a leer “Conversación en La Catedral” y “La Tía Julia y el escribidor”, me doy cuenta que lo sigo leyendo con el mismo entusiasmo de otrora. Me siento cautivado por muchas de sus posiciones estéticas, pero me causa aversión sus postulados políticos tan dogmáticos e intolerantes, con esa ceguera fanática que lo corroe de pies a cabeza que no permite la disidencia ni la libertad de discrepar. Esto le ha hecho mucho daño a su obra y a su imagen como intelectual. Se ha vuelto un crítico que cuando opina sobre algo en lo que él cree a rajatabla, sabe sesgar la información que brinda con la maestría del mejor sastre, para darle solidez a su opinión. Se ha convertido en un maestro de la desinformación y la omisión. Muchas investigaciones realizadas por historiadores, antropólogos, políticos serios, han traído por tierra muchos artículos y ensayos que ha escrito en los últimos treinta años. Una de sus deficiencias más notorias es que no profundiza en el tema que tiene entre manos, la prisa por entregar sus colaboraciones al diario El País de España lo hacen caer en la superficialidad. Si a eso le agregamos sus posiciones políticas recalcitrantes, tenemos entre manos una molotov de agua destilada. La brevedad de un escrito no justifica las falencias en un escritor de su talla.


Octubre 21, 2017
Ver es un ejercicio que no requiere esfuerzo alguno; leer en cambio moviliza todo un engranaje cerebral que invita a la reflexión, la crítica, la opinión, a remover la memoria que genera comparaciones inmediatas, distinciones, evaluaciones. Los móviles, con todas sus modernas aplicaciones, brindan toda una gama de entretenimiento donde la visión asume el papel principal. De ahí que ahora predominen los autómatas que desde que abren los ojos por la mañana, lo primero que hacen es colgarse del teléfono con la firmeza con que un mono se prende de una rama para saltar a la otra. Ya la especie humana no produce pensadores sino lisiados mentales, cerebros cuadriculados. De ahí que muchos colegios y universidades se hayan acomodado a ese nuevo tipo de clientelismo visual, ofreciendo ingresos directos bajo sutiles denominaciones o exámenes de ingreso que causan irrisión e irritación.  


Octubre 23, 2017
El periodismo para ser servil no necesita de una dictadura como la de Leguía, Sánchez Cerro, Odría o Velasco. Los gobiernos democráticos (Belaunde, Alan García, Toledo, Fujimori, Humala, Kuczynski) saben cómo repartir la torta publicitaria del Estado entre los dueños de los diarios para ganarse sus favores. Estos diarios venales, empezando por el grupo El Comercio, ofrecen sus servicios subrepticiamente al gobernante de turno para que este los premie con jugosos contratos publicitarios que encierran dentro de sí la típica mentira camuflada, el bulo enmascarado, la patraña eufemística. Cada diario tiene su grupo de cacógrafos con la pluma en ristre para servir a su patrón, para poner su “talento” al servicio del delincuente de turno. Estos diarios “serios” trabajan en pared con las encuestadoras, esas seudoempresas que venden su honra (si algún día la tuvieron) al mejor postor, a aquel que quiere liderar encuestas, al que busca hacerle creer a la gente que es honesto falseando datos, cambiando en la estadística su negra existencia por una inmaculada imagen. Otro aspecto de la prensa de hoy es su banalización, pues, se han dado cuenta que hacer un periodismo veraz y serio los arrastra al fracaso económico. De lo que se trata hoy en día es conquistar ese mercado de masas que busca el entretenimiento, el chisme de alcoba, el escándalo frívolo, el calateo de ser humano que muestra lo más denigrante de su especie. Esta náusea se ha apoderado de la prensa que antes predicaba un periodismo alturado. Este cambio es el reflejo se la corrosión de la cultura en el mundo, hecho que ha lesionado los cimientos de la sociedades modernas.


Octubre 27, 2017
El Perú se ha vuelto un apéndice del África más desolada, un lugar triste y feo donde hay que hurgar con perseverancia de petróleo para encontrar un hálito de alegría y belleza. Escuchar a los congresistas es sumergirse en una jerigonza brotada de un cerebro en involución carcomido por la estupidez y la ignorancia. Quienes hemos pasado los sesenta años recordamos con nostalgia y melancolía el haber vivido en un país más civilizado, más educado, donde la barbarie de hoy hubiera resultado una pesadilla, una broma de Hitchcock. Escuchar a Nicolás Lúcar o a Mónica Delta hablar de moralidad y ética es peor que tomarse un jarabe de aguarrás y gasolina; un supositorio de rocoto arequipeño no nos provocaría tanto dolor. ¿Pero de dónde ha brotado tanta medianía, tanta inmundicia? Son los políticos de hoy quienes han hecho de este país una republiqueta de marrulleros, una Sodoma y Gomorra criolla. ¿Quiénes han precedido en el Apra a Priale, Sánchez o a Townsend: Caco García, Mulder, Del Castillo y Velásquez Quesquén, toda una caterva nauseabunda de rufianes de gran calibre. ¿Quiénes ocupan hoy los escaños que otrora regentaban Porras, Valle Riestra, Ramírez del Villar o Cornejo Chávez?: Luz Salgado, Becerril, Galarreta, Kenyi Fujimori y una larga lista perversa a la que habría que agregar a robacable, mataperros, comepollo y otros alias que bien podrían engalanar las páginas policiales de la prensa amarilla. Ese congreso, convertido en embutido por un sortilegio de Merlín, envenenaría a toda una generación de dragones de Komodo.


Octubre 28, 2017
Cada vez que me atrapa un atasco vehicular, ahí está la voz de Cortázar que, con su cuento “La autopista del Sur”, me recuerda una vez más que el hombre es un error de la evolución, un fiasco de un dios pusilánime y acomodaticio, el fruto de un espejismo celestial. Preso de un descomunal atolladero vehiculas en París, Cioran le dijo a un amigo filósofo que lo acompañaba, que el hombre había creado el automóvil para sentirse libre, pero que la realidad le mostraba algo contrario. No solo el cerebro sufre este tormento diario que se agudiza cada día más, sino también los oídos que se ven expuestos a los bocinazos constantes que, como un coro de tragedia griega, acompaña estos atascamientos. Este es un mundo en lenta descomposición, un organismo enfermo que se agusana con el consentimiento de la víctima, una forma de masoquismo social no contemplado en los manuales de sociología ni en los más prestigiosos textos de psicología contemporánea. El edén tecnológico que llevaría al hombre a las puertas de la felicidad es un contundente fracaso. Todo lo que la humanidad emprende termina en un Stalingrado, en un Waterloo, en una retahíla de piezas de dominó que van cayendo una tras otra. Pablo Macera dijo alguna vez que quien se siente feliz en el Perú es un miserable; parafraseándolo, digo que quien se siente cómodo en este mundo es un estúpido o un loco. Sísifo está condenado inexorablemente a su destino.


Octubre 31, 2017
El Perú se ha vuelto un país aburrido, monótono, grisáceo, insípido, donde los calificativos descalificativos para calificarlo son interminables y, por ende, también son parte de la modorra que nos cubre con una pátina de desaliento. Aburren los crímenes diarios que nos muestran diariamente los noticieros, aburren los congresista que con gran esfuerzo balbucean una frase incoherente, aburre la corrupción donde el presidente y los expresidentes tienen rabo de paja, aburren los seudo partidos políticos son programa ni rumbo, aburren los cuatro parlamentarios apristas y lo que queda del cadáver de Mauricio Mulder, aburre Marcelo Odebrecht y sus prebendas: aquí hasta los perros que se cagan en las calles terminan aburriéndonos.





Noviembre 01, 2017
Los millonarios le han cogido gusto a la política. La elección de Andrej Babis en la República Checa así lo confirma. El segundo hombre más adinerado del país logró imponerse sobre sus rivales con un consabido discurso conservador, populista y con un gran contenido antiinmigrante y al euro. Como en todo ambiente electoral, la gente descontenta sigue a este tipo de candidato provisto de promesas infundadas e irrealizables. Hace menos de un año Donald Trump, el magnate inmobiliario, manifestó con todo desparpajo la predilección de empresarios multimillonarios por jugar a ser políticos, ahí está Mauricio Macri en Argentina, Salvador Piñera en Chile y unos escalones más abajo, el lobista Pedro Pablo Kuczynski, el alter ego de Rico Mac Pato.


Noviembre 04, 2017
La ciencia nos asombra cada día más, en contraste de las religiones que con el paso del tiempo se van volviendo más inútiles, más desfasadas con el proceso histórico - social. El transporte, la alimentación y la medicina con sus problemas que afrontan día a día, es una preocupación constante de la tecnología, que busca resolver las dificultades de ámbito cotidiano que el ser debe enfrentar a lo largo de su vida. La salud es una de las principales preocupaciones de científicos y médicos, al punto que, uno de estos avances, que no está muy lejos de la realidad, es el uso de impresoras 3D. Existen varios estudios realizados por médicos de renombres, que están convencidos que estas impresoras podrán usarse para fabricar prótesis, trasplantar órganos o incluso para fabricar órganos similares a los del paciente y conseguir una efectividad de cien por ciento.


Noviembre 08, 2017
La muerte es un proceso que lleva años. Todos los días morimos un poco. El que va a morir de cirrosis dentro de quince años y se está tomando una copa de vino o un vaso de cerveza está llevando a cabo un acto que por nada del mundo evitará que muera dentro de quince años.

Vaya esta Jitanjáfora que me viene de improviso
Retropo la trapa tropo que tripa
la vola que vula el velo de vala,
la higa que huga hogo y no higa
cola que cula el culi que cala.


Noviembre 11, 2017
Cuenta Simone de Beauvoir en su maravilloso libro titulado “La vejez”, que cuando Buda era todavía el príncipe Sidarta, encerrado por su padre en un magnifico palacio, se escapó varias veces para pasearse en coche por los alrededores. En su primera salida encontró a un hombre achacoso, desdentado, todo lleno de arrugas, canoso, encorvado, apoyado en un bastón, balbuceante y tembloroso. Ante su asombro, el cochero le explicó lo que es un viejo: “Qué desgracia, exclamó el príncipe, que los seres débiles e ignorantes, embriagados por el orgullo propio de la juventud, no vean la vejez. Volvamos rápido a casa. De aquí sirven los juegos y las alegrías si son la morada de la futura vejez”. Buda reconoció en un anciano su propio destino porque, nacido para salvar a los hombres, quiso asumir su condición total. En eso se diferenciaba de ellos, que eluden los aspectos que le desagradan. Y en particular la vejez.
La vejez y la juventud son como la alegría y la tristeza. Ora nos sentimos alegres, ora nos sentimos tristes; son estados de ánimo que nos acompañan toda la vida y cuya permanencia en nuestro espíritu tiene mucho que ver con nuestro equilibrio emocional. Hay unos que nacen jóvenes y otros que ya nacen viejos. Hoy en día, a causa de la tecnología, podemos afirmar que ya la juventud no es siempre sinónimo de animosidad, alegría, entusiasmo, laboriosidad. La mayoría de los adolescentes de hoy tienen el ánimo de un anciano desahuciado de noventa. Lo peligroso y triste de la vejez, como escribe César Hildebrandt, es que uno termine reblandeciéndose en el proceso de envejecimiento y que la muerte física ocurra algún tiempo después del entierro en secreto del espíritu.


Noviembre 15, 2017
La desigualdad económica no es algo nuevo. Todo candidato político, en cualquier parte del mundo, promete un programa económico con la finalidad de reducirla. Pero esto es letra muerta, un salto a la piscina sin agua, un arma de protección contra ladrones sin balas. En el Perú las grandes masas viven abrumadas por el desempleo, la austeridad y la explotación, sin embargo, a esa masa parece no interesarle como se distribuyen los ingresos y la riqueza del país. Aquí no hay ni un atisbo revolucionario por cambiar la situación. Los ricos en el Perú se han vuelto más obsesivos, por eso se esmeran en financiar campañas políticas: colocan presidentes y congresistas que luego se ven en la “obligación moral” de devolver los favores recibidos a través de leyes que benefician sus empresas. Ahí está la minería y la Confied, siempre voraz a la hora de cargarse la riqueza del país a costa de un pueblo expoliado y mancillado. La mejor arma con que cuentan es la ignorancia de la masa, esa masa por la que la mano de los ricos pasa como por entre una nube de moscas, una masa donde la paciencia colectiva se hace patente con toda claridad. Los peruanos somos un mar sin olas, un río navegable, un clima son tormentas ni aguaceros. Nuestra capacidad de soportar lo insoportable causa admiración.  


Noviembre 18, 2017
La ajustada victoria de Pedro Pablo Kuczynski sobre Keiko Fujimori en las últimas elecciones presidenciales han demostrado una verdad evidente: las victorias electorales con grandes mayorías son cada vez menor frecuentes. Kuczynski para poder “gobernar” tiene que forjar muchas veces complejas coaliciones; lo mismo le sucedió a David Cameron en el Reino Unido y a Benjamín Netanyalni en Israel. El poder se ha vuelto más difícil de obtener y mucho más fácil de perder. La comunidad internacional no logra actuar para detener la violencia en el Medio Oriente o el calentamiento global. El papa Francisco ha iniciado una serie de giras, porque él y su cofradía de cardenales y obispos desmañados, saben que predicadores de nuevo cuño están vaciándole las iglesias en África y Latinoamérica. Las barricadas que protegían a los poderosos ya no son tan invulnerables como antes, porque han aparecido aventureros capaces de desafiar con éxito a los poderes consuetudinarios. La unión hace la fuerza es un pensamiento obsoleto en un mundo donde los Estados soberanos se han cuadruplicado desde 1940 (de 51 a 193). Moisés Naím, escritor venezolano, nos recuerda que en el 2011, cuando estalló la Primavera Árabe, había 22 países gobernados pro déspotas, frente a 89 en 1977, una clara señal de lo difícil que es hoy retener el poder. Y dentro de cada país, el poder también está más disperso. Según estudios políticos de gobernabilidad, en 2012, solo cuatro de las 34 democracias más ricas del mundo contaban con un presidente o primer ministro respaldado por una mayoría parlamentaria. Pero sea como sea, el poder siempre resultará atractivo para aquellos que creen que han nacido con una aureola que los eleva por encima de los demás. Nietzsche sentenció en estos bellos versos la magia que ejerce el poder:

El mundo se está quedo;
a la noche sigue el día:
si el yo quiere suena bien, el yo puedo
suena mejor todavía.


Noviembre 20, 2017

Marbetes
Nunca he podido entender la religiosidad fanática de algunos hombres que tienen un voraz apetito por el dinero como por expoliar los pocos ingresos de quienes los hacen ricos.
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La vida es una cebolla que hay que pelarla llorando.
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Las ingratitudes, las traiciones, las maledicencias o la mentira, son algunas de las lacras que han existido y existirán siempre, porque son inherentes a la naturaleza humana. He acumulado a lo largo de mi vida muchas de estas infecciosas preseas, pero aun así, sigo mirando hacia adelante y no hacia atrás como la mujer de Lot. Allá los infames que sigan revolcándose en su inmundicia.  


Noviembre 22, 2017
Si algo he aprendido en la literatura es que los “gustos” y los “disgustos” por los autores son diversos e impensados entre ellos mismos. Víctor Hugo despotricaba de Stendhal a quien muchos escritores admiraban a André Maurois endiosa al autor de “Los Miserables” llamándolo el más grande de los poetas franceses; a su vez Borges lo desdeña como poeta. Mi admirado Cortázar llega hasta la corrosión al calificar a mi idolatrado Hermann Hesse. Lo exonero de culpa, pues, su comentario sobre el escritor alemán en una fonocarta a Ricardo Bada en 1976, se limita tan solo a “Demian” (el único libro que Cortázar afirma haber leído de toda la voluminosa obra del Premio Nobel 1946). Al fin y al cabo nadie es perfecto, pues, el mismo Borges, quien publicara de Cortázar su célebre “Casa tomada” en la revista Sur, confiesa a César Hildebrandt que su compatriota “se ha perdido en juegos formales”. Como se ve, nadie tiene la última palabra, y eso es bueno, pues, la diversidad de opiniones no hace más que enriquecer la literatura.


Noviembre 24, 2017
Es difícil moverse en el mundo de hoy; la informalidad, la mediocridad, el conformismo, la frivolidad y la estupidez son epidemias que han infectado la sociedad hasta en sus más escondidos resquicios. La gente del pueblo, que es una amplia mayoría, se vuelven cada día más obtusos, más incivilizados, gentuza de medio pelo. Mi espíritu, lamentablemente, es sensible a estos flagelos que han pervertido la sociedad. El peor daño se le hace a los más jóvenes, a esos que recién han roto el cascaron o se dan de lleno con una colectividad grisácea, un espacio invadido por adultos carcomidos por la chatura, gente sin rumbo que no da signos de querer cambiar su situación. Este hecho nefando me hace entender el pesimismo y el nihilismo de Nietzsche o de Cioran; puertos donde el espíritu golpeado encuentra un puerto donde reposar.


Noviembre 30, 2017
Entro a “La hermanita”, un bistrot criollo donde acostumbro desayunar los martes mi seco de cordero. Son las siete de la mañana, a hora tan temprana suelo ser el único comensal. Leo “El país”; un artículo sobre las cadenas y productoras televisivas que buscan levantar cortafuegos tras las acusaciones de abusos sexuales contra relevantes autores. Una pena lo de Kevin Spacey, su producción de House of Cards es brillante. La paz del ambiente se ve interrumpida por la llegada de otros madrugadores en busca de un caldo de gallina. Lo primero que piden es que les encienda uno de los dos televisores que hay en el local. Lo primero que pienso es ¿quién fue el hijo de puta que se le ocurrió colocar la caja boba en un ambiente donde uno quiere comer en paz? Un local de 80 metros con dos aparatos… ¡Qué horror! ¿Y qué piden para acompañar el bendito caldito de gallina?: Noticieros. La mierda televisiva comienza a brotar los labios de dos elegantes periodistas (un hombre y una mujer). La temática es la de todos los días: secuestros, asesinatos, accidentes de carretera con varios muertos de por medio, asaltos callejero, violaciones, feminicidios y mujeres masacradas por el marido; toda una taxonomía de violencia comparable con los de los crímenes cometidos por la secta que lideró Charles Manson en agosto del 69 en Estados Unidos. En un mundo enfermo con avidez de salvajismo extremo, la televisión es el mejor catalizador para satisfacer esta necesidad.




Diciembre 01, 2017
Nadie ha juzgado mejor a la historia que Anatole France en su “La vida literaria”, libro en el que no solo habla de Dumas hijo, Maupassant, Goncourt, Prudhomm o Renán, sino también, sino de noticias históricas y de recuerdos personales.

… impúdica y disoluta, vendida a los poderosos, cortesana a sueldo de los reyes, enemiga de los pueblos, inicua y falsa.

Ya todo lo ha dicho el francés, no hay epíteto que endilgarle a la historia. Pongamos como ejemplo a María Estuardo, reina de Escocia. Para algunos historiadores fue una mártir, ya que supo enfrentar las conspiraciones que siempre rodean a las cortes; para otros, una mujer licenciosa y sin principios debido a sus tres matrimonios y no faltan los historiadores (que más parecen hacedores de historias) quienes la acusan de asesina e intrigante; pero a su favor están aquellos que ven en ella a una víctima de las circunstancias y del destino; aun hay otros que la consideran una santa ingenua. Como se ve, hay para escoger. ¿Cómo llamarán o juzgaran nuestros historiadores a nuestros gobernantes? Lo mínimo que pedimos es que a Toledo lo llamen alcohólico, drogo y ladrón; a Kuczynski, ladrón y cobarde; a Alan García, ladrón, asesino e hijo de puta; a Ollanta Humala, ladrón, alcahuete y cobarde. ¿Y a Alberto Fujimori? Mentiroso, ladrón, cobarde, asesino, conspirador, corrupto, vende patria e hijo de puta. ¿Habrá algún historiados que se permita estas licencias? El futuro lo dirá.


Diciembre 07, 2017
Feminicidios
Las mujeres lucen hermosas cuando consiguen lo que quieren; los hombres gruñen, gimen, fruncen el entrecejo, mascullan una que otra maldición extravagante; es la única forma que tienen de reconocer su derrota.

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Las disensiones parecen estimular la vida de algunos hombres restándoles esa monotonía que a veces parece asfixiarlos; pero cometen un grave error discutiendo con una mujer. Es difícil vencer a un rival que tiene la paciencia de un cocodrilo, la ferocidad de un león en celo y la dentellada mortífera de un dragón de Komodo. 

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Cuando las mujeres quieren hacer prevalecer su punto de vista no hay hombre que las iguale: oradores magníficas, exponen sus ideas sin pausa ni vacilación alguna, no buscan una palabra adecuada, pues ya la tienen de antemano, no se repiten y reafirman su posición con voz clara y bien ondulada.

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Enfrentadas a un hombre, las mujeres saben que esas batallas no se ganan siendo susceptibles. Al toro piensan, se le mata con la estocada precisa.
La mujer negará con gran firmeza, como el cobarde de Pedro a Jesús, lo que más desea, siempre que este hecho sea requisito para conquistar, al final de cuentas, aquello que desea.
Ante las evasivas y desdeños de que es víctima por el ser que ama, la mujer tratará de ahogar la atracción que sobre ella ejerce su victimario pensando continuamente en sus defectos y no en sus cualidades.


Diciembre 10, 2017
He releído “Pedro Páramo” por no sé qué número de veces (me arriesgo a un número, 6 veces). La novela tiene ese encanto que tienen los ilusionistas cuando quieren convencernos que pueden hacer levitar el cuerpo de una mujer que yace dormida, yerta como un palo de escoba. Alumno que le he prestado la novela, ha fracasado en su intento de leerla. ¿Por qué? Creo que la respuesta tiene varias aristas. La superposición de planos temporales es un escollo difícil para todo lector.
Para descifrar la compleja estructura de la novela, forzosamente tenemos que atenernos a descubrir los diversos tiempos en que se suceden los eventos novelescos. Estos aconteceres se suscitan en diferentes épocas y en la novela no existe un indicativo certero que nos permita circunscribir los hechos en un tiempo determinado. “Pedro Páramo” es una novela eminentemente dialogística, casi toda la obra se desarrolla sobre la base de diálogos entre los diversos personajes. Para saber la fecha en la cual termina, debemos recurrir a ciertas alusiones, las cuales nos permiten suponer que los hechos de la novela acontecen hacia los años finales de la Revolución de 1910, es decir, por 1915 y sus alrededores, hasta 1930 y algunos años más, porque se menciona la revolución “Cristera” (la guerra Cristera, también llamada Guerra de los Cristeros o Cristiada, fue un conflicto armado de Méjico que se prolongó desde 1926 a 1929 entre el gobierno y milicias de laicos, presbíteros y religiosos católicos que resistían la aplicación de la llamada Ley de Calles, que proponía limitar el culto católico en la nación) ocurrida en Méjico entre 1926 y 1929. Quizá lo más difícil para un lector poco avisado radica en distinguir el orden en que ocurren los hechos narrados. Otra confusión la puede generar el hecho de que el lector no pueda percatarse de cuáles de los personajes están muertos y cuáles de ellos permanecen vivos aún. Como se ve, esta pequeña obra maestra de Juan Rulfo resulta más difícil de leer que “Conversación el La Catedral” o “Cien años de soledad”. Su grado de dificultad, creo, es comparable a “Rayuela” de Cortázar.


Diciembre 18, 2017
Consulto el volumen uno de “Enciclopedia del arte en América”, la edición argentina de la Editorial Bibliográfica Argentina dirigida por Bernardo Leiner (la edición es de 1969). Lo que atrae la atención es la inscripción que se ve en la primera hoja, la de respeto: “Libro comprado en la librería del amigo Muñoz, en jirón Azángaro, ya fallecido. Guillermo Delgado, 1986”. Me llena de regocijo encontrar esta inscripción y recordar al gordo Muñoz, tan leído y generoso. Esa pequeña librería que estaba a unos pasos de Nicolás de Piérola era un verdadero mentidero donde aterrizaban compradores, bohemios, poetas, estudiantes universitarios en busca de libros de viejo y toda suerte de gente que tuviera alguna relación con la cultura. Recuerdo a un flaco miopísimo que andaba a la zaga de los escritores que llegaban donde Muñoz a fin de aprenderles el donaire, los gestos, la dicción y la forma de vivir. Llegaba siempre con bolsas de libros que vendía a Muñoz. Y este, después de estudiar las ediciones minuciosamente, las ponía en venta al mejor postor. Tuve la suerte de estar un día en que se produjo uno de estos encuentros y levante conmigo una joya que hasta ahora conservo con gran cariño hacia Muñoz: Las obras completas de Jacinto Benavente, en una edición de 1915 en veintidós volúmenes, empastadas en cuero. Muchos libros de mi biblioteca provienen de esa alma generosa e instruida que fue Muñoz. Hombre de unos 60 años, parecía más joven. Resaltaba por sus ojos vivaces, su mediana cabeza, de altísima frente y su talla pequeña y algo gruesa. Nunca faltaron unas discretas cervezas o unos ásperos piscos que le daba al mentidero ese picante agudo y sibarita tan necesario para aquellos de lengua viperina o para aquellos que huían de los acreedores con la agilidad de un gato montés; total todos pasan en algún momento por las horcas caudinas de deudores de cobradores persistentes. No sé en qué momento la pequeña librería se fue disolviendo entre la niebla del tiempo. El retiro de Muñoz fue como el de tantos otros libreros de viejo, un atardecer lento y sobrio. A su lápida se le puso haber aplicado la frase final de Don Segundo Sombra: “Se fue como quien se desangra”.


Diciembre 24, 2017
REFLEXIONES
El día que ya no haya flores sobre tu tumba germinaran las telarañas del olvido.
El hipócrita no es más que un hombre prudente y perspicaz que aprovecha la conjetura del momento.
Hay jóvenes mujeres que sienten seducción por los hombres de que les llevan treinta o cuarenta años. Una morbosa atracción por la arqueología humana las lleva a cargarse sobre los hombros a un futuro inválido cuyas articulaciones rechinan como las ruedas de un carromato que está dando sus últimos trotes.
Muchos vienen al mundo como fruto del encuentro de dos jóvenes que se dejan llevar por lo que sienten, por lo inmediato. Cuando llegan a la edad del pensamiento, descubren que aquello que vivieron fue desencadenado no solo como producto de las pasiones sino de los instintos incontrolables. Es así que el desdichado traído al mundo vivirá en un infierno de desamor, desafectos y arrepentimientos.


Diciembre 30, 2017
Si alguien piensa que el indulto a Alberto Fujimori, el hombre que se cagó en la Constitución, se levantó millones de dólares del Estado y prostituyó el Poder Judicial a su antojo con su secuaz Vladimiro Montesinos, es un acto humanitario del presidente Pedro Pablo Kuczynski, es un ingenuo con retardo mental profundo, un cojudo a la vela o un comechado fujimorista. Tan delincuente como su indultado, tan ladrón como Alan García o Toledo y tan cobarde o más que Ollanta Humala, este anciano pendejo vio en el reo de la Diroes su tabla de salvación para no ser vacado de la presidencia por coimero y corrupto. Kenji Fujimori, ese fronterizo que no llena un crucigrama de primaria ni con Wikipedia a la mano, demostró que a la hora de comportarse y actuar como un malandrín, sí poseía la sangre de su padre y la concha de su hermana Keiko. La hipocresía y el contubernio se dieron la mano una vez más. Acá la ignorancia parece ser la condición necesaria para la existencia del peruano. En el Perú la corrupción nos ha enceguecido a todos, pero mientras los pocos pensantes deambulan por la calle dando trompicones mientras claman justicia, el pueblo permanece cómodamente en su casa escuchando música, emborrachándose y esperando el mundial de fútbol. 

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